Ganadería

Graciela Quintans: “La cría continúa consolidándose”

Cada vez hay más productores aplicando tecnologías oportunas, validadas y seguras”, afirmó la experta de INIA Treinta y Tres. La meta es poder incrementar el nivel de procreos en cada zafra.

Pablo Antúnez

En Uruguay existe suficiente tecnología, generada y validada en las condiciones productivas propias de la ganadería de cría, como para producir más terneros. A su vez, la industria frigorífica tiene capacidad ociosa y puede llegar a faenar 3 millones de cabezas anuales, porque, más allá de los precios, el país tiene más de 150 mercados abiertos para sus carnes y puede defenderse.

La cría se desarrolla, mayoritariamente, sobre campo natural y el clima siempre pesa previo, durante y posterior al servicio, porque puede afectar los aspectos nutricionales, pero más allá de eso, hay un grupo de productores y veterinarios de campo que son cuidadosos, aplican tecnología y muestran que se puede crecer. Detrás de ese grupo, otros miran de reojo y se animan a ir dando pasos que redundan en mejores resultados económicos en sus empresas ganaderas.

Durante los últimos 19 años y en forma ininterrumpida, la investigadora principal de INIA Treinta y Tres, Ing. Agr. Graciela Quintans, junto con un grupo de veterinarios que aportan sus datos todos los años, desarrollan el Taller de Diagnóstico de Gestación en Bovinos. Esos datos son la foto de cómo fue el servicio o entore en las diferentes zonas ganaderas, mostrando hacia dónde se va.

Quintans está especializada en fisiología animal y reproducción, por lo que, una de sus preocupaciones a lo largo de los años fue aumentar la eficiencia de los sistemas criadores. La experta respondió las consultas de El País y evaluó el aporte de los talleres, así como los desafíos que enfrenta el sector de cría .

-¿Qué dejaron estos 19 años del Taller de Gestación en Bovinos de INIA?

-Mucho aprendizaje y una gran contribución al sector criador. Cuando comenzamos tímidamente en el 2003 no pensamos que este evento se iba a consolidar de la forma que lo hizo. Este es un claro ejemplo que se pueden realizar trabajos entre actores del sector privado y el INIA, que sean funcionales a la demanda del sector y que permanezcan vigentes en el tiempo. Eso sí, debe existir un objetivo claro, contar con un equipo capacitado y liderar el proceso. Quiero volver a destacar que fueron 19 años ininterrumpidos de trabajo, lo que fue alcanzado producto de la perseverancia y motivación de todos los que estamos involucrados en este Taller (no solo los disertantes sino los veterinarios que aportan datos).

-¿Cuál fue el mayor aporte?

-Nos permitió poner en agenda un tema relevante como la cría y continuar jerarquizando este sector. La cría se merece tener un espacio de destaque. Este evento y sus diferentes integrantes así como todos los que participan, permitieron construir colectivamente líneas de trabajo/investigación que responden a demandas concretas del sector. Es un grupo de trabajo de excelencia. Además, en paralelo fue y es un excelente instrumento para derramar y difundir conocimiento y tecnologías de forma genuina, de las voces de los especialistas en el tema.

-¿Cuáles son los principales desafíos (reproductivos, sanitarios y/o nutricionales) que enfrenta la ganadería de cría en Uruguay?

-La ganadería de cría se esta consolidando cada día más. Cada vez hay más productores aplicando tecnologías oportunas, validadas y seguras. Técnicamente hablando, debemos continuar en el camino de disminuir la edad al primer servicio de vaquillonas de 3 a 2 años, a través de la mejora en el manejo de las recrías. Deberíamos continuar esforzándonos para alcanzar una tasa de procreo superior a la actual y estable en el tiempo, a través del aumento de la tasa de preñez y la disminución de las perdidas reproductivas. Todo esto implica mejoras en aspectos nutricionales y sanitarios.

Hay que continuar fomentando el uso de buenas prácticas de manejo, en lo que se refiere al bienestar animal y a la gestión de las pasturas, especialmente de nuestro campo nativo. Cómo alcanzar ésto es un gran desafío que necesariamente debe ser discutido con seriedad y con todos los actores involucrados, para lograr una estrategia que contemple aspectos sociales, productivos, económicos y ambientales.

Pérdidas. Disminuir las pérdidas productivas, como marcó Quintans entre los desafíos, debe ser una de las grandes metas. Hay datos que prueban que entre el nacimiento y la señalada se pierde el 10% de los terneros. Hoy existen predios que han logrado bajar a 6% esa pérdida y abren un camino promisorio.

Este año, el XIX Taller de Diagnósticos de Gestación Bovina de INIA contó con una charla previa vinculada con las pérdidas productivas desde la preñez hasta el periparto (período inmediato antes al parto), donde el Dr. Fernando Dutra, especialista de la Dilave Treinta y Tres, analizó 30 años de estadísticas en su zona. Asimismo, el Dr. Emilio Machado, veterinario especialita en la cría y asesor privado, aportó sobre el aislamiento y tipificación de Leptospira en rodeos de cría de Rocha.

Dutra dijo que en Treinta y Tres, los problemas son diferentes según la localización del predio. “Los abortos son importantes en la zona de serranía y existen problemas de fertilidad en las zonas de planicie arrocera”, detalló. En este departamento, con un promedio de preñez de 70% se maneja una pérdida por distosia (parto dificultoso) de 3,44% y 4,93% de mortalidad perinatal.

Los abortos se producen por dos causas, Leptospira y Neospora primera es causada por una bacteria y la restante por un protozoario. “En la cuenca de laguna arrocera es donde la leptospirosis causa más abortos”, dijo Dutra.

A su vez, La Neosporosis “es una enfermedad emergente en ganado de carne, antes estaba focalizada en cuenca lechera”, alertó el especialista. En últimos años la enfermedad viene creciendo”, confirmó el técnico de Dilave Treinta y Tres.