Ganadería

Diego Oribe: “Diferenciación de la carne empieza en el campo”

El presidente de la Sociedad de Criadores de Angus dijo que se debe buscar una diferenciación, para lo cual se debe “cambiar el chip de no solo pensar en kilos de carne, sino en calidad, así como en otros atributos que van a generar esa diferenciación”. Aseguró que ese trabajo comienza en el campo, “no es solo un tema de marketing o de un buen diseño, hay que ser consecuente y cumplir con la promesa de marca desde el principio”. Con una estrategia definida, “pero más todavía, tiene que haber liderazgo, algo que creo nos está faltando en varias áreas”, afirmó. Para ello, Oribe reclamó una mayor conciencia agropecuaria “al gobierno con pragmatismo y a la población con empatía y comunicación”.

Pablo D. Mestre

-¿Cómo piensa se debe hacer extensión para que la genética llegue al productor comercial?
-Creo que lo más importante es que los productores comerciales estén por lo menos informados sobre las distintas herramientas de selección que hay disponibles, para que después de acuerdo a su criterio, ambiente y sistema, decidan cual es la mejor opción. En ese sentido, desde la SCAAU venimos trabajando desde hace tiempo generando instancias y jornadas de difusión, cómo lo es la “Jornada de Selección” que ya tiene 10 ediciones. Es también importante seguir promoviendo el concepto de “inversión” cuando hablamos de mejoramiento genético, ya que éste tiene un retorno mediante la mejora de nuestra productividad. Apelar a difundir la experiencia de productores comerciales que trabajan en mejoramiento, es también una muy buena herramienta de extensión, algo sobre lo que vamos a trabajar.

-¿Cómo se imagina la cadena cárnica uruguaya en el futuro?
-Hoy estamos en un momento difícil por el contexto internacional que esperemos se normalice lo antes posible, por la Industria y nosotros, por lo que voy a opinar apuntando a cuando estemos de nuevo en un contexto de mercado más normal, que veremos cuál es. Me imagino que todos los que estamos en la cadena, principalmente productores, industria y autoridades, estemos más integrados y alineados atrás de una misma estrategia, creo que es muy importante que definamos una estrategia y tengamos un liderazgo claro para alinear a todas las partes. En ese sentido, creo que tenemos todas las fortalezas para ir en busca de nichos de mercados, principalmente en Asia, para tratar de captar el máximo valor posible por nuestros productos. Pero para lograr entrar en esos mercados, hay que conocerlos y generar un producto diferenciado por el cual estén dispuestos esos consumidores a pagar más, y en esa línea aparece uno de nuestros mayores desafíos, que entiendo es principalmente cultural.

-¿En qué sentido lo dice?
-Porque para lograr esa diferenciación hay que empezar por interiorizar ese concepto, y cambiar el chip de no solo pensar en kilos de carne sino en calidad, así como en otros atributos que van a generar esa diferenciación. Todo este trabajo comienza en el campo, no es solo un tema de marketing o de un buen diseño, hay que ser consecuente y cumplir con la promesa de marca desde el principio.

-¿Esa diferenciación cómo podría funcionar entre los eslabones de la cadena?
-No es un tema fácil, por eso decía que tiene que haber una estrategia definida pero más todavía, tiene que haber liderazgo, algo que creo nos está faltando en varias áreas. Está el desafío de poner los incentivos en los lugares correctos, estar convencidos de que éste es el camino para un país que tiene todo para lograrlo, y lo más importante, ir trabajando sobre la confianza entre los involucrados, para que parte de ese valor captado llegue a toda la cadena. Repito que sé que no es fácil, pero si no lo hacemos estaremos dejando mucho valor arriba de la mesa, no podremos hacer una promesa de marca consistente, y correremos el riesgo de que cada parte de la cadena haga su camino. Por otra parte, en esa definición estratégica tiene que estar todo, no solo el producto, también la voluntad y recursos para trabajar sobre el tema aranceles, mejorar los costos internos para tener un precio competitivo, infraestructura, entre otras cosas.

-¿Cuál sería esa diferenciación?
-Los que operan en el mercado son los que saben lo que valora el consumidor más exigente de acuerdo a cada cultura. Por ejemplo: no es lo mismo el encierro que hacemos para la cuota 481, que los encierros que hay que hacer para lograr la carne de alta calidad que pueda ir para Japón. En este último caso precisamos más días para llegar a los niveles que ellos pretenden. Asimismo, en estos casos, precisamos contar con una mejor recría, y así también podríamos hablar de carne a pasto para otros consumidores. Y al final, todas esas diferenciaciones empiezan como hablábamos, en el campo. Pero creo que ya no solo basta con la calidad de carne, que sería excluyente, sino que hay que incorporar otros atributos que a veces no tienen que ver con el producto directamente, como la sustentabilidad, bienestar animal, profundizar la trazabilidad, cuidado laboral, entre otras más específicas, hay una cantidad de variables para generar una diferenciación, en el fondo se trata de hacer actividades distintas a las de la competencia, que obviamente generen valor para el consumidor.

-¿Cree que falta conciencia agropecuaria?
-Creo que tenemos que trabajar sobre la conciencia agropecuaria en dos sentidos: por un lado, en relación a las autoridades del Gobierno, generando conciencia sobre el impacto económico que genera el sector a nivel país, pero principalmente en la vida de los pueblos del interior, donde el agro moviliza a los almacenes, aserraderos, gomerías, barracas, contratas, veterinarias, etc. Están en juego las oportunidades laborales de muchas personas ya que hay una importante dependencia de los pueblos del interior respecto de los movimientos del sector agropecuario, por lo que es vital que haya margen e incentivos para invertir. Uruguay es el 7º exportador de carne del mundo, no sé si habrá otra actividad que tenga que ver con la economía que nos sitúe dentro de los 10 primeros países del mundo, por lo que si somos buenos produciendo, tenemos un país que nos da ciertas ventajas competitivas, tenemos gente capaz, y se generan divisas genuinas. Entonces aprovechémoslo. El otro sentido de conciencia agropecuaria sería con la población en general, tratando de generar una mejor comunicación, construyendo conciencia con empatía y no con imposiciones. Al gobierno conciencia agropecuaria con pragmatismo y a la población con empatía y comunicación.

-¿Cómo ve la rentabilidad de las empresas ganaderas hoy?
-La ganadería es un negocio de baja rentabilidad si se lo compara con otras industrias, y más si se pone en juego el costo de oportunidad de la tierra, pero quizás con una mayor seguridad también, si es que hoy todavía podemos hablar de seguridad en algún rubro por cómo está funcionando el mundo. Tuvimos un ejercicio con un muy buen primer semestre, con valores excelentes y con un dólar que se fue fortaleciendo, y un segundo semestre con otros valores, menores niveles de faena, y con una seca importante en algunos casos que sin dudas van a impactar en la ecuación económica final del ejercicio. Somos tomadores de precio, por lo que es clave trabajar en los costos internos y en la mejora de la productividad para poder aumentar nuestros ingresos, con el desafío que hablamos antes, de alinearnos atrás de la idea de dejar de vender un commodity desde la preñez y la recría, no solo en la etapa final de comercialización.

-¿Qué se debe mejorar?
-Creo que a nivel productivo hay margen para mejorar las preñeces, así como la merma que se da entre la preñez y el destete. En ese sentido, lo ideal sería ir mejorándolas de la mano de un ganado principalmente funcional que nos haga ese trabajo con el menor costo posible, manteniendo un balance entre lo que nos es más rentable en la interna y lo que nos pide la industria, creo que no deberíamos irnos a los extremos. Angus en este aspecto hace un aporte muy valioso. También hay margen para mejorar en la recría, algo que me parece se ha evolucionado, pero aún hay margen de ir llevando esa mejora a edades más tempranas. También entiendo que debemos seguir mejorando nuestras capacidades de gestión, mirando a la empresa ganadera como un conjunto de actividades y recursos que se manipulan para lograr el producto, no descuidando la visión global de la empresa, creo que a veces se hace mucho foco en una sola actividad y se descuidan otras, y cuando se trata de una empresa tenemos que tener una mirada técnica cuando se precisa y un poco más generalista cuando se la administra. No vale mucho preocuparse por tener una buena preñez si después descuido mi parte financiera. A eso me refiero de tener la mirada técnica productiva que es la central, pero también de cómo estoy gestionando el todo.

-¿Qué piensa sobre la cría, cómo mejorar las preñeces?
-Hace poco tiempo una consultora publicó distintas variables que impactaban en el resultado final de la empresa ganadera, y entre las más importantes estaban el índice de procreo y la carga. Parece lógico que ambas cosas deben ir de la mano, ya que puedo tener buenas preñeces, pero si se logra resignando mucho la carga, eso haría anti económico el sistema, así que ese balance debe estar. Tenemos margen para mejorar la preñez, creo que uno de los mayores problemas es nutricional de la vaca de cría, por eso los manejos que hagamos y el biotipo de animal que adoptemos es clave. La preñez se empieza a jugar en el destete, tratando de hacer las cosas temprano, dándole cierto margen a la vaca para que al menos se recupere lo más posible para enfrentar el invierno y parir con una cc aceptable para poder preñarla de nuevo. También hay varias tecnologías que podemos adoptar si vemos que la situación se complica. La cría es como un trabajo artesanal, hay que cuidar todas las categorías en las distintas épocas del año, ver la adaptación del ganado al ambiente donde trabajamos e ir sacando los animales improductivos para que toda la población vaya mejorando en su fertilidad.

-¿Qué valoración hace de las políticas públicas que está haciendo el gobierno?
-Lo que más me deja conforme es que me da la sensación que hay voluntad política de hacer las cosas bien, de forma creo que genuina. Que al final del camino podremos evaluar, pero han habido señales claras de austeridad, cambio en la actitud de las políticas como las del MIDES que da la sensación que empiezan a ser más efectivas llegando a los que realmente necesitan, así como una policía más activa y cercana. Hay problemas que son muy profundos y nos llevará décadas resolver, pero todo comienza en la voluntad política de quienes nos gobiernan, por eso es clave que sigan con esta actitud y que siempre primen los intereses del país sobre los egos e intereses políticos personales.

Angus: “Una gremial abierta, cercana a los criadores comerciales”.

 

 ¿Qué significa ser presidente de Angus?
-Es un honor haber asumido la presidencia de la Sociedad de Criadores de Angus, con sus más de 80 años de vida, así como también un gran desafío por el posicionamiento que tiene la raza hoy en la ganadería del país. En lo personal y familiar es también algo especial por los años que hace que estamos vinculados a la raza a nivel productivo.

-¿Con que impronta encara estos dos años en la gremial?
-Hay una línea de trabajo que se seguirá manteniendo, pero si tengo que imaginar una impronta será de trabajo en equipo, con buen debate de ideas para arribar a mejores decisiones, seguir profesionalizando la organización en su interna, y de acción. Una gremial abierta y cercana a los criadores comerciales, escuchando e intentando llegar con la SCAAU a todos los rincones del país.

-¿Qué líneas de investigación hay que potenciar desde Angus con INIA?
-Las líneas las vamos a definir entre la CD y la Comisión Técnica en estos días. En lo inmediato estamos trabajando con INIA en la formación de la población de entrenamiento para poder contar con DEP´S enriquecidos con genómica, con la intención de tener todo listo para la evaluación del año que viene. Tenemos la idea de seguir incorporando nuevas características a la prueba de evaluación (datos objetivos), en lo personal me gustaría trabajar sobre características relacionadas a la cría. También tenemos algunas ideas respecto de líneas de investigación relacionadas a la calidad de carne. Somos criadores y conscientes de que los datos objetivos son una herramienta complementaria de la fenotípica, y de la observación del comportamiento reproductivo de los animales en el campo, que a mi juicio es la que tiene la última palabra. Los datos objetivos son una herramienta valiosa para poder ponderar características que de lo contrario no tendríamos información, pero entiendo que deben ser utilizados con criterio y siempre con un carácter complementario y no único.

-¿Cuáles son los objetivos de la SCAAU para estos años?
-Angus se ha posicionado de manera muy importante en la ganadería nacional, y eso hace que aumente nuestra responsabilidad como gremial, ya que tenemos que empezar a pensar no solo en la raza sino en el impacto que se pueda lograr en la ganadería del país. Tenemos varios temas arriba de la mesa para trabajar y continuar, porque muchos vienen de tratarse en directivas anteriores. Por un lado, nuestra Prueba de Evaluación Genética, que llevamos adelante junto con INIA, ARU y Facultad de Agronomía, donde hoy tenemos unas 150 cabañas aportando datos y unos 10.000 animales evaluados por año. Tenemos el objetivo de seguir mejorándola, avanzar en el tema genómica y agregar nuevas características a evaluar. Por otro lado, tenemos nuestro Programa de Carne Angus Certificada que se incorporó íntegramente a la SCAAU a fines del año 2019, donde el año pasado se certificaron unos 80.000 animales, trabajando con aproximadamente 10 Plantas Frigoríficas de las más importantes del país. El Programa de Carne ha tenido un viraje importante en los últimos años, con una muy buena gestión tratando de adaptarse a las necesidades de la industria y del mercado, y en ese camino vamos a seguir trabajando, bajo el concepto de ser colaboradores de la Industria, agregando valor al producto y a la cadena, con un sello que cuenta con el respaldo de la SCAAU, con todo lo que eso implica. Y la gente.

-¿A qué se refiere?
-Las personas, son otro pilar. Me refiero a todas las personas que de alguna manera tienen contacto con la institución SCAAU, funcionarios, socios, jóvenes, directivos, cabañeros, criadores, técnicos, etc.