Pocas cosas existen en Uruguay más identitarias que nuestra carne. Nos constituye como sociedad, como cultura, y su relato es también el relato de buena parte de nuestra historia. Además, su ingreso a los diferentes y exigentes mercados es un recuerdo de que la bandera uruguaya flamea con orgullo en muchos puntos del planeta.
El pasado viernes 29 de mayo se celebró en Distrito El Globo los 150 años de la primera exportación de carne bajo el nombre “La industria frigorífica en una hora clave”. Valeria Csukasi, subsecretaria de Relaciones Exteriores; Alberto González, director de Frigorífico Las Piedras; Marcelo Secco, CEO de MBFR y directivo de ADIFU y Marcos Soto, director en Cibils y Soto y decano de UCU Business School fueron los expositores, con la moderación de Nicolás Lussich.
“Si vemos 30 años hacia atrás, el dinamismo con el que ha avanzado el sector es tremendo. Vengo de una familia que salaba carne en la década de 1960, pero en los últimos 20 años hay un desafío de sana competencia y agregado de valor, sumado a la llegada de capitales multinacionales al país y el crecimiento del parque industrial”, comenzó diciendo Marcelo Secco. Además, aseguró que la institucionalidad y la posibilidad de conjugar lo público y lo privado también ha tenido su injerencia en este crecimiento.
Alberto González por su parte, empezó poniendo énfasis en algo que sucedió allá por 1995. “Uruguay tuvo la oportunidad de acceder a mercados top en el mundo por haber usufructuado el status libre de aftosa sin vacunación: Estados Unidos, Canadá, Japón, eso nos hizo ponernos pantalones largos y cambió nuestra ganadería para siempre”, indicó. Un poco más atrás, en 1978, Uruguay no tenía frontera de la carne, y desde ese momento, según González, se proyectó una industria con grandes cambios, “antes solo estaba el Frigorífico Nacional y mataderos, pero desde ese momento se comenzó a construir la industria y dio nacimiento a la Cámara de la Industria Frigorífica”.
Valeria Csukasi ha tenido en su carrera innumerables hitos vinculados al acceso de la carne. “Peleamos la cuota 481 con mucha gente que hoy veo acá, eso significó mucho, han sido muy buenos maestros para mí y me enseñaron mucho de la carne en estos años. La carne uruguaya es reconocida como el buque insignia de nuestro país, porque además muchas veces atrás de la carne ingresan otros productos a los distintos mercados”, aseguró. Al respecto del trabajo actual, explicó que hay que trabajar en un “renacimiento del sector, que tiene consolidación pero también tiene una capacidad de crecimiento inagotable”.
Marcos Soto, por su parte, se detuvo en la palabra celebración. “Estos espacios son la oportunidad de hacer una pausa y ver”, comentó. “La industria y la cadena frigorífica han funcionado bien y eso no es casualudad, en este cluster no solo hay personas trabajando sino organizaciones al servicio, con un ecosistema integrado y aceitado, debemos parar para ver hacia dónde vamos y para qué, y allí encontraremos desafíos y oportunidades”, remarcó.
Desafíos. “La industria tiene un nivel de transparencia único, ha crecido y tiene un enorme potencial. Precisamos más materia prima, tener menos regulaciones y accionar más sobre el crecimiento. Llevamos años de cumplir con las regulaciones sanitarias y de cumplimiento en el exterior y demostramos que además, encima de eso, podemos crecer: la cuota 481 fue un ejemplo, porque a los 6 meses estábamos compitiendo”.
González explicó que es difícil llegar pero más difícil es mantenerse. “La industria frigorífica en los últimos 50 años lideró las exportaciones del país y ha llevado a Uruguay a ser reconocido en el mundo”, comentó. “Antes en Europa se hablaba de carne argentina, hoy al menos se habla de carne del Río de la Plata, ahora hay que crecer”.
Csukasi comentó que hace unos días se sentó a escribir un artículo que decía algo así como “a río revuelto, ganancia de pescadores”. “Increíblemente, contra toda teoría que dice que se precisa estabilidad para crecer, este contexto mundial entrega grandes oportunidades para resolver nuestros debes. Luego del acuerdo con la Unión Europea, podemos pensar que se vienen más: EFTA, Canadá, Transpacífico. En los próximos 2 años podemos ver una mayor preferencia en nuestro comercio”. Pero además, fue contundente: “si no crecemos, desaparecemos. No podemos gastar todo nuestro capital político en lograr acuerdos sin crecer en la producción, crecer en calidad y mantener los estándares frente a relatos para abastecer los distintos mercados cuando se abren chances”.
Materia prima, producto y acceso. Estos 3 conceptos fueron manejados por Soto como claves hacia el futuro. “Hay que elevar la faena, estamos en un rodeo de entre 11 y 12 millones de cabezas de forma estable, pero también hay que pensar como faenar más kilos, mejorarlo, protegerlo, y todo esto se da en un contexto internacional con una revalorización del consumo de proteína animal”.
Secco en el cierre comentó que hay que trabajar de forma genuina y efectiva sobre una agenda de crecimiento. “3 millones de terneros y 3 millones de cabezas faenadas no es tan utópico”, aseveró.
“Estamos empantanados y tenemos que traccionar. El presidente Jorge Batlle, hace algo así como 23 años, hablaba del concepto de la vaca turista, que es la que no da un ternero. ¿Cuántas vacas turistas tiene Uruguay? Hay 4.700.000 vacas de cría. Por otro lado, la exportación en pie: van 4 años de crecimiento y firmeza pero no da señales claras de incremento en el porcentaje de señalada y mejora en los guarismos, necesitamos materia prima y volumen”, sentenció González.
Homenaje a Daniel Belerati
Otro de los puntos altos y emotivos de la jornada fue la entrega de un reconocimiento a Daniel Belerati por su retiro. Uno de los obsequios fue un mapa con los distintos lugares a donde accede la carne uruguaya. “A todos esos lugares fui y cada una de esas noches, fueron noches que no estuve en casa con mi familia”, comentó, emocionado.
“Un referente que ha puesto profesionalmente su generosidad infinita”, indicó Urgal en la entrega de reconocimientos. “Se quería jubilar y contra nuestra voluntad lo hizo”, bromeó.
“Desde CIF queremos agradecer por el compromiso y el involucramiento y decirle que siempre será parte de nosotros”.