Capacitación

ForoRural Capacita: una nueva forma de aprender, conocer y compartir experiencias

Transmitir todo el conocimiento de distintos referentes, reconocidos por sus casos de éxito y experiencias productivas, ha sido desde siempre la premisa de ForoRural.

 


Ahora dan un paso más, brindando la posibilidad a sus usuarios de aprender de forma diferente. Con una dinámica atractiva y entretenida, en formato 100% digital.

Así surge ForoRural Capacita (FRC), una plataforma de educación a distancia que propone una interacción fluida entre sus usuarios y referentes, con videos y foros de intercambio en un lenguaje simple y claro.

“Valoramos la utilidad por sobre todas las cosas, por eso cada curso de FRC está basado en la práctica, en casos reales”, aseguraron.
Mediante contenidos audiovisuales de máxima calidad, “buscamos trasladar en forma virtual a cada uno de los participantes a la propia escena del curso, al lugar real donde el referente desarrolla su tarea y desde allí, comparte todo su conocimiento”.

Cada usuario de FRC será testigo directo de nuevos caminos y alternativas productivas, compartirá las vivencias y los secretos de quienes mejor lo hacen. “En tiempos donde la necesidad de producir más se hace imperiosa la capacitación surge como una alternativa más que alentadora”.

La experiencia luego de 10 años de ruta racional”

De esto trata el 1er Curso de FRC, y la mejor manera de transmitirles su esencia es transcribiendo las palabras de su “maestro”, Juan Dutra, referente de ForoRural; quien recibiría en su casa a cientos de productores y estudiantes a través de esta plataforma digital.

“Se fue el tiempo en que nos acostábamos en el cabo de la máquina para estirar un alambre con mordaza de dientes hecha por herreros que no eran otra cosa que artistas del hierro. No damos vuelta los pelegos cuando va a llover, y a tal punto llegamos, que cargamos las camionetas desde la ciudad hacia el campo con verduras, leche, carne, boniatos, papas, maíz, huevos, pollos de supermercados y hasta leña. Una pasadita por la farmacia para comprar seis o siete cosas que faltan en un botiquín familiar más completo que la despensa de mucha policlínica de los 90.

Definitivamente, las cosas en ganadería han cambiado mucho. Las familias rurales se resquebrajaron, se diluyeron en el espeso fluido urbano, y ya casi no se los reconoce. La mayoría vendió o arrendó sus campos a urbanos que les encanta el tema, pero que no podrían enfrentar la ganadería actual de la forma que está planteada, una por saber que los números son muy justos, otra porque sus propias actividades les demandan presencia urbana casi constante.

Pero todos saben que las soluciones vienen del campo. Y el campo necesita con urgencia soluciones. Las propuestas presentadas hasta ahora se han mostrado ineficaces, económica y ambientalmente insustentables y poco atractivas. Hace falta un sacudón, desensillarse de la ganadería pasada y empezar el camino inverso. Empezar a cargar la camioneta en el campo, producir nuestra propia comida y con eso reducir las paradas en las farmacias. Quizá solo al humano se le pueda haber ocurrido producir comida a partir de venenos. Somos geniales.

La carretilla de externalidades negativas que genera una mala ganadería para toda la sociedad no fue bien medida, aún. Desentendimos nuestra función. Al hacernos de un pedazo de campo, nuestra función es hacer comida. Hoy pensamos que es exclusivamente hacer plata.

Y de ahí surge la pregunta: ¿existe solución a todo esto? ¿Podremos llegar a una tecnología que nos permita disfrutar del campo, hacer nuestra propia comida sin venenos, viviendo con más salud y aún hacer plata con todo eso?

Pues existe. Se llama Ganadería Regenerativa, compendio de conductas amigables y rentables a cualquier escala, que unida a la potencia inconmensurable de la Agricultura Orgánica pueden transformar su vida y la de su familia para siempre.

Cuando un rural descubre que estuvo en ganadería toda su vida sin entender al pasto, pierde el estribo, y si no manotea las clinas, el porrazo es garantido. Así nos sentimos nosotros cuando encontramos las leyes de Voisin. ¿Pero qué estuvimos haciendo en el campo si nunca supimos que había un momento exacto para comer el pasto? Y así siendo, ¿por qué nadie nos lo dijo?

Hicimos 20 cursos en la vida, y en ninguno, ni por asomo, a alguien se le ocurrió que es fundamental aprovechar al máximo el potencial fotosintético (que ya es bien caro con los impuestos que pagamos sobre la tenencia de la tierra) valiéndonos para ello de un sencillo sistema de empotreramientos que puedan otorgar el descanso correcto a la pastura.

Resulta que el pasto no era un pedazo de plástico, en donde “había pasto” o “no había pasto”, y el suelo no era un “sustrato inerte” en donde obtenerlo, y fertilidad no era  la cantidad de fertilizantes solubles que se le agregara, y si la cantidad de vida que tuviera.

Once largos años nos llevó entender estas cuestiones, aplicarlo, adaptarlo, errar hasta acertar, pagar el precio de remar contra la corriente y aun así abrir las puertas a divulgar y enseñar todo lo que hemos aprendido sin reservas. Más de 3.000 visitas al establecimiento, varias investigaciones, tesis, jornadas técnicas, de productor a productor, viajes, charlas, diplomados, pero aún nos parece poco.

En el ansia de llegar a todos los rincones con este conocimiento es que emprendemos un curso a distancia, llevando hasta el hogar del rural de alma la posibilidad de transformar su ganadería, conocer la Ganadería Regenerativa de mano del Voisin y entender cómo aplicarla en su establecimiento, desde una única vaca hasta grandes explotaciones agropecuarias.

Explicaremos todas las premisas indispensables para alcanzar el éxito, y acompañaremos el curso desde nuestro campo, respondiendo a las dudas que vayan surgiendo en nuestro lenguaje rural.

Ha llegado el momento. La tecnología nos permite este avance, aprovechémoslo.

Todos los detalles de ForoRural Capacita, así como distintos tópicos de la actividad agropecuaria están en: www.fororural.com.