agro

Asociación Uruguaya de Producción Animal aprobó su estatuto para solicitar personería jurídica

En asamblea constitutiva se aprobó por unanimidad el nuevo estatuto de AUPA; y convocaron a Rafael Radi para dialogar sobre el rol del sector y la ciencia en la pandemia

Con el objetivo de aprobar el estatuto para solicitar la personería jurídica frente al Ministerio de Educación y Cultura y dialogar sobre el rol la ciencia y tecnología en la producción animal y la sociedad en tiempos de pandemia, tuvo lugar la asamblea constitutiva de la Asociación Uruguaya de Producción Animal (AUPA).

De forma virtual, autoridades, investigadores, profesionales, estudiantes y referentes de instituciones locales e internacionales participaron del evento que contó con la participación del Dr. Rafael Radi como invitado especial. 

Hugo Petrocelli, expresidente y miembro histórico de AUPA, fue el encargado de abrir la actividad con una breve reseña de los 25 años de la institución. Como hitos destacó la realización de los seis Congresos Nacionales, un Congreso Binacional con la Asociación Argentina de Producción Animal y dos reuniones latinoamericanas de Producción Animal, entre otros.

“El objetivo de AUPA es colaborar con el incremento sostenible de la producción animal en el país, estimulando la enseñanza, asimilación, adaptación, generación y transferencia de conocimientos científicos y tecnológicos vinculados al tema. Para lograrlo trabajamos con profesionales, productores, estudiantes e instituciones públicas y privadas”, valoró Petrocelli. 

El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Carlos María Uriarte, acompañó el evento y en su turno rememoró los comienzos de AUPA y desatacó su relevancia. “Recuerdo la primera asamblea constitutiva y que una idea siga tan vigente es porque vale la pena. En estos momentos de pandemia quedó en evidencia que somos un país que depende del agro y la producción animal. Más que nunca ciframos nuestras esperanzas en ámbitos de discusión como AUPA, donde se tratan temas que Uruguay precisa tanto”. 

En la misma línea, Alberto Majó, asesor del ministro de Educación y Cultura, resaltó la sinergia de la ciencia, el gobierno y la sociedad durante la pandemia, valoró la aprobación en la Ley de Presupuesto para crear la Dirección Nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología que definirá agendas interdisciplinarias y llamó a trabajar en red. “Tenemos el desafío de abrirnos al mundo con productos de más calidad y sorteando probables barreras no arancelarias. Por eso es importante trabajar conectados”. 

También hizo uso de la palabra José Piaggio, decano de la Facultad de Veterinaria (Udelar), y señaló como uno de los retos principales el generar información científica para mejorar el posicionamiento de los productos de origen animal y continuar trabajando bajo el concepto de una sola salud, que entiende que la sanidad humana, animal, vegetal y ambiental están conectadas. 

José Bonica, presidente del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), destacó el rol ejemplar que asume la ciencia, la educación, los políticos, las gremiales y los trabajadores del campo aportando a una actividad trascendental para el país como la producción animal. 

“La ciencia y la tecnología son parte de una sociedad moderna y la nueva realidad marca un montón de oportunidades para avanzar como civilización”, apuntó el presidente de AUPA, Fabio Montossi, para recibir a Rafael Radi presidente de la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay y miembro del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) del gobierno nacional para el control de la epidemia de covid-19.

El experto ofreció una charla sobre las lecciones aprendidas durante la pandemia y el rol que pueden asumir entidades como AUPA en este contexto. Repasó cómo surgió el Coronavirus e hizo hincapié en que es un virus de origen zoonótico, es decir que se trasmitió de animales a humanos. 

“Hace un año en Wuhan (China) apareció una nueva virosis de origen zoonótico. En estos escenarios de hacinamiento y pérdida de biodiversidad es donde se corre el mayor riesgo del salto interespecie y una expansión de las enfermedades infecciosas zoonóticas, principalmente donde se consumen carnes o subproductos de animales salvajes, porque la carga de patógenos puede ser alta y generalmente está mal documentada”, mencionó. 

A su entender, por las características del coronavirus, “es un problema que convoca a virólogos y epidemiólogos, pero también deben convocar a profesionales de ciencias ambientales y salud animal”, y valoró el reposicionamiento de la ciencia uruguaya en este contexto. “Algo que se ganó en estos meses, y esperemos mantenerlo de esa forma, fue la credibilidad que generó el sistema científico y sanitario hacia la sociedad”. 

Sobre el final resumió las lecciones aprendidas, destacando la importancia de tener un sistema científico pujante y bien formado, que pudo acoplarse a las necesidades sanitarias y comunicarse con los poderes públicos y la sociedad. A nivel global, retomó la idea de Piaggio y subrayó la relevancia de entender que la salud humana, animal, vegetal y ambiental están conectadas, y de integrar los esfuerzos de la Organización Mundial de la Salud, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y de la Organización Mundial de Sanidad Animal, “porque ese es el mundo que se nos viene, el de una sola salud”. 

Tras la ponencia de Radi, los socios de AUPA sesionaron en privado para debatir y votar el nuevo estatuto, que fue aprobado por unanimidad, lo que permitirá proceder a la solicitud de la personería jurídica frente al Ministerio de Educación y Cultura. 

“Este es un paso estratégico para la asociación en un contexto donde la sociedad moderna plantea grandes desafíos y oportunidades a la producción animal. Alcanzar la personería jurídica permitiría fortalecer la identidad, institucionalidad y crecimiento de AUPA, fomentado la ciencia y tecnología en beneficio de sus asociados y de una producción animal sostenible del Uruguay”, concluyó Montossi.