Agricultura

Ramón Erro: “El desafío es incorporar tecnología que nos dé un retorno económico”

El director ejecutivo de Corporación de Maquinaria SA, se refirió a la situación actual de los agronegocios en el país y dijo que hoy “se necesita planificación, ejecución y manejo de los riesgos financieros y económicos. Respecto de su actividad en el rubro, manifestó que lleva “sangre de agricultor que te da resiliencia ante los problemas para encarar el negocio”, y aseguró que “los agronegocios tienen una responsabilidad adicional en este año de pandemia” para sacar adelante al país. Sobre la venta de maquinaria dijo que “ha mejorado, sin llegar a los niveles que teníamos en 2014 o 2015”.

 

Hernán T. Zorrilla (*)

-¿Cómo viene analizando la situación actual del negocio agrícola?
-Los agronegocios desde 2014 o 2015 vienen muy castigados. Esto se ha dado por el cambio de escenario en los precios internacionales, por la subida de costos y también por la falta de atención al sector. El agro es un sector muy importante, y en algunos casos se lo ha exigido de más. Ahora vemos que eso está cambiando, y no hay que perder foco ni en los costos ni en todo lo que ha hecho cada empresario agropecuario para sobrevivir. Hay que cambiar el modelo de negocios en algunos casos y desarrollarlo aún más en otros.

-¿Cuál es la situación actual de los distintos cultivos?
-Como mencionaba, a partir de 2014 o 2015 pasamos de una agricultura industrial a una diversificación mayor, y esto se dio por la necesidad de diversificar caja y buscar alternativas que dieran rentabilidad para desarrollar el negocio. Por ejemplo, en el arroz entró la soja como rotación, en primer lugar para bajar costos. Luego, como siempre sucede en el sector, los productores de punta se dieron cuenta del negocio y lo empezaron a hacer con más dedicación, sembrando soja sobre camellones y usando la ventaja de los arroceros de un buen manejo del agua. Ahí tenemos un caso donde la propia crisis hizo insertar otro cultivo y desarrolló un sistema que llegó para quedarse. Se comenzaron a desarrollar más las rotaciones con maíz, y en estos últimos años con cultivos de invierno. Esta última zafra Uruguay tiene la mayor área de cultivos de invierno de los últimos 5 o 6 años, con buena superficie de cebada y trigo y un área récord para la colza. También se ha implementado la carinata, los semilleros de avena y raigrás. Esta diversificación de producciones integra cadenas. Hace falta un buen año de cultivos de invierno, ya que los precios están más tonificados y han bajado en algo los costos. Para tener éxito en la agricultura de hoy, más allá del ADN agrícola, que es básico, se necesita buena planificación, ejecución y manejo de los riesgos financieros y económicos. Con esas premisas, es una actividad muy dinámica y segura.

-Ubicándose en su labor dentro de Corporación de Maquinaria, ¿cómo viene la venta de maquinaria?
-Ha mejorado, sin llegar a los niveles que teníamos en 2014 o 2015. A partir de esos años, viendo que la rentabilidad se hacía pedazos y cambiaba el modelo de negocios, Corporación de Maquinaria desarrolló una mayor presencia física. Queríamos estar cerca de los productores, y por eso abrimos 2 sucursales: una en Treinta y Tres, cerca de Varela y la otra en Salto, completando así las 10 sucursales. Esto requirió un esfuerzo muy grande, pero con un compromiso y un mensaje hacia la zona de que estamos en épocas malas para poder desarrollar negocios en épocas buenas. No concebimos una sucursal que no tenga una buena bodega de repuestos con disponibilidad para las máquinas, un staff de mecánicos con talleres apropiados, y eso se ha hecho. Además, hemos desarrollado una herramienta llamada Rental. En el sector arrocero ha servido de mucho, pero también lo ha hecho en agricultura de secano y forestación. Con esto se logró que en años donde no había remanente financiero para hacer inversiones ni aptitud para ello, se incorpore tecnología igualmente. Las máquinas Rental no tienen más de 2 años de uso, a lo sumo 3. El productor renta con opción a compra, entonces permite que esa renta no se pierda y puedas incorporar tecnología hoy aunque no tengas dinero para comprar el 100% de la máquina o no tengas la seguridad de quererla comprar. El contrato permite que a los 2 años elijas no comprarla, la devuelvas y listo. Pagué lo que pagué. Esto trae ventajas impositivas y de mantenimiento. Es un sistema que llegó para quedarse. Estamos contentos de haber contribuido en estos años difíciles y esperamos contar con el apoyo de los clientes en años mejores.

-¿Cómo viene adaptándose el productor uruguayo a las nuevas tecnologías?
-Bien. Uruguay siempre se ha diferenciado por tener lo que requiere el productor. Nosotros trabajamos en Corporación con marcas líderes e importantes. Por ejemplo, en New Holland, traemos las cosechadoras clase 7 y 8 directamente desde Bélgica. Tenemos una tecnología que permite auto regular la máquina de acuerdo a los requerimientos, ganando eficiencia y bajando costos. Si bien es complicado traer el producto de Europa, los resultados para nosotros y el cliente son excelentes. Traemos productos que hacen la diferencia, y contamos con un productor que sabe sacar provecho. Hay mucha tecnología que las empresas intentan vender que aún no tiene ventaja económica. En años donde está justo el negocio, hay que ver qué tecnología se compra y para qué. Recuerdo que cuando comenzamos a vender riego, compró mucha gente que ya estaba produciendo bien los cultivos de maíz. Pero hubo un caso donde un productor que no tenía plantadora de maíz, compró el riego. No podés comprar los últimos dos escalones de la escalera si te falta el resto, porque deja de ser una escalera. Nosotros somos agricultores de alma, nacimos en esto. Mi padre fundó la empresa en 1947, comercializando granos, semillas y maquinaria. Uno con el tiempo lo fue perfeccionando. Llevás adentro sangre de agricultor que te da resiliencia ante los problemas para encarar el negocio. Miramos la agricultura a 5, 8 o 10 años. No es un negocio puntual de que entro hoy y salgo mañana.

-En el marco de la pandemia, ¿se registraron grandes movimientos?
-Los sectores productivos no pararon. En Corporación trabajamos normalmente, no mandamos ninguna persona al seguro de paro y enviamos más del 50% del personal a trabajar desde su casa. Desarrollamos tecnologías para reparar máquinas a distancia. Maquinaria Usada con Origen Definido es un suplemento que salía impreso todos los meses, y por un ajuste de costos lo convertimos solamente a digital. Esta herramienta se desarrolló fuerte a partir de la imposibilidad de las personas de trasladarse. Tenemos las facilidades de una pantalla de ganado, donde a una máquina de Río Branco puede verla un productor de Dolores o de Artigas. Todos los informes y detalles de la máquina están disponibles. Ahora, si alguien quiere ir a verla, ya tenemos un filtro hecho y vas a ver un producto que realmente te interesa. Nos ha sorprendido el nivel de ventas. Hace muchos años que nos venimos preparando, desarrollando un mix de presencia física y venta digital. Trabajamos con maquinaria usada que está seleccionada, tiene una trayectoria y un historial que permiten presupuestarla. De alguna forma es ponerle precio al mercado. No hay costos de traslado de máquinas ni de gente. La pandemia ayudó a apurar estos procesos.

-¿Cuáles son los principales desafíos del rubro hacia adelante?
-Por el lado ambiental, hay que escuchar a los mercados y los productos que requieren. Si uno ve los miedos de la Unión Europea para firmar un convenio con el Mercosur, todos vienen por las facilidades de producción, sobre todo de Argentina y de Brasil. Nos van a poner cualquier excusa, sea válida o no. Uruguay puede ser un mercado de nichos y encontrar la diferenciación. Hay un trabajo público-privado que puede permitir desarrollarse en mercados para determinados productos y requerimientos. Por el lado tecnológico el desafío es incorporar tecnología que nos de un retorno económico y no aumentar egresos sin tener retorno.

(*) Encargado área agrícola en el Portal Rurales El País.