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Néstor Santos: "El arroz es una ingeniería admirable y maravillosa"

Entrevista con el productor anfitrión de una nueva Inauguración Oficial de la Cosecha

Nestor Santos.
Néstor Santos.

—¿Cómo empieza tu vínculo con el agro?

—Yo empecé a volar en 1981 y en 1982 y 83 ya estaba haciendo publicidad en la playa con los aviones. Vi que eso era solamente 2 meses al año y por eso entré en el mundo de la aviación agrícola. Empecé a vincularme con productores y amigos y buscando base en Cebollatí por otros negocios, cuando vino la crisis de 2002 que quedamos con una rodilla en el suelo, pude comprar un pedazo de campo que es donde será la inauguración. Ahí empecé a hacer arroz con un amigo. Llevamos 20 años produciendo. Aclaro que no me considero productor, soy empresario, porque soy incapaz de discutir con un arrocero de verdad, a quienes les tengo mucho respecto. El arrocero puede ser cualquier cosa, pero no cualquiera puede mover el agua como el arrocero. Es una ingeniería admirable y maravillosa.

—¿Cómo está su zona productiva?

—Cebollatí tiene a los productores arroceros más pequeños del país, tienen una fuerza de coraje muy especial. Desde el punto de vista empresarial, pienso que hay que diversificar y buscar cosas que complementen el rubro. “En la quinta tenés que tener de todo”, me dijeron por ahí. Esta zona tiene que tener mucho cuidado con el costo de fletes y traslados. Hay que hacer arroz pero meter ganadería, la soja lo mismo, porque aunque no deje ganancias deja un laboreo pago.

—¿El arroz desarrolló la zona?

—Cebollatí, si no fuera por el arroz, ya sería un desierto. Los que andamos en la ruta vemos cómo está la zona de Minas y Aiguá, la sierra, está horrible. Hay forestaciones secándose. Acá vemos una fauna impresionante, hay pájaros... Hay un microambiente que se genera en torno al arroz y vive en Cebollatí gracias a él.

—¿Y se cuida el medio ambiente?

—Mucha gente habla mal del arroz y los agronegocios, pero yo los invito a que vengan a la inauguración de la cosecha. Van a ver las nubes de pájaros. Mi primer impacto con un productor de Treinta y Tres fue en un campamento en Trinidad, que le dije que habían muchos pájaros y me dijo “no, acá no existe, andá a la zona arrocera”. Cuando llegué lo ví. El otro día tenía un grupo de chicos visitando la zona y contaron 108 variedades distintas de pájaros, tenemos además las migraciones que vienen a comerse la cosecha.

Nestor Santos con su madre.
Néstor Santos con su madre.

—Hablame del rol social del arroz...

—En el Parlamento anda una posible ley que declara a Cebollatí la capital del arroz. Acá vas a cualquier lugar, puesto, almacen, panadería y saben lo que está pasando con el rubro. La conversación es sobre la cosecha o sobre la siembra. Lo llevan en la sangre porque si vas a una casa, alguien de la familia está vinculado.

—¿Qué se espera para la zafra?

—Siempre esperamos lo mejor. Arrancamos a cosechar el 2 de marzo y no nos va a dar los números del año pasado, tendremos menos producción. Algunas cosas a mí me asustaron, por ejemplo el frío en pleno enero. Le hizo daño al arroz. Hubo un daño de piedra muy importante en la zona, con 4.500 hectáreas afectadas y 5 o 6 productores con las chacras en el suelo. No me equivoqué cuando dije que teníamos pérdidas por más de 5 millones de dólares. A eso sumamos el problema del precio, con una caída de valores internacionales desde aquellos 17 dólares que ha sido vertiginosa. A título personal digo que veo que los feedlots y el precio de la carne están muy firmes, si comparamos el valor del maíz y otras comidas el arroz puede servir para eso. Es muy bueno para la alimentación animal también. Debemos manejar esas variables y llevarlas a las mesas de negociación también.

--¿Qué es lo que más disfrutás de ser productor?

--Disfruto de un sector maravilloso, donde antes había solo bañados hoy hay un sistema productivo funcionando que respeta el ambiente y recicla el agua de chacras para el propio bañado y usarlas como reserva. Tengo la satisfacción de ver esa vegetación, la producción, la ganadería, el ambiente ecológico que tiene el arroz. Nosotros pertenecemos a Vaquerías del Este y hace un tiempo vino una inspección del USDA por certificación en carne, el inspector no entendía. Cuando vino y vio este lugar, una zona donde se cosechó un Perla que rebrotó, vacas con terneros tapadas de verde hasta la panza, me dijo “ahora entiendo por qué usted está tan orgulloso de este sector”. Por eso cuando hablan del granizo y que el seguro paga las bolsas, no entienden. El productor no quiere el dinero de sus bolsas, quiere ver su arroz.

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