Agricultura

Carlos Faroppa: “El MGAP no está de acuerdo con el proyecto de ley de Cabildo Abierto”

El Director General Forestal, dijo que “hay un ascenso de precios” en los productos derivados del sector forestal, y “esto se va a notar en un aumento de exportaciones” ya que Uruguay “está trabajando a buen volumen”. Respecto de los objetivos de la DGF manifestó que se debe “trabajar alineado al sector privado” y agregó que “estamos respondiendo de buena forma a la demanda y se observa en el sector industrial un alto nivel de inversión”.

Hernán T. Zorrilla (*)

-¿Cómo está viendo la situación actual del sector forestal en Uruguay?
-Luego de 2 años complicados en cuanto a mercados empezamos a visualizar una mejora, así como está pasando con otros commodities. Esto sucede con la madera aserrada, los rollizos de pino, la madera para celulosa y la celulosa propiamente. Hay un ascenso de precios y se va a notar en un aumento de exportaciones. Uruguay está trabajando a buen volumen. Las tasas de cosecha venían en los 16 millones y medio de metros cúbicos por año y vamos a mantener esos números hasta que se inauguren algunas nuevas plantas. Ahí vamos a crecer a una cosecha de 24 millones de metros cúbicos. Por el lado de las plantaciones, se sigue trabajando en régimen asociativo con los productores, empresas y privados. Hay diversos sistemas que mantienen la tasa de plantación.

-Antes de asumir la Dirección General Forestal, usted fue presidente de la Sociedad de Productores Forestales, ¿cómo vivió este cambio?
-Se trataba de un cargo electivo y tuve el honor de presidir por más de 2 períodos la Mesa Directiva. Es una gremial muy profesional, con estructuras de soporte como el sistema de incendios, los sistemas de sanidad y un consorcio de investigación con LATU e INIA. Si bien es poco numerosa, es una gremial con mucha actividad y soporte técnico. El pase a la Dirección General Forestal es un honor y un gran desafío. Es una demostración de confianza que recibí tanto del Ministro Uriarte como del Poder Ejecutivo. Debemos tomar los desafíos que tenía el sector privado. Buscamos fortalecer la autoridad forestal competente del país, no solo en promoción sino en regulación. Queremos digitalizar e incorporar softwares innovadores. Pretendemos generar el acceso remoto y contar con cuerpos de inspección fuertes y ejecutivos tanto para bosques nativos como para plantaciones forestales.

-Dentro de ese cambio, ¿variaron mucho los intereses que usted debe defender?
-El sector forestal es el sector del agro con más regulaciones. Cada proyecto necesita un control estricto. Los objetivos pasan por el trabajo en conjunto. El sector privado tiene una gran fortaleza en la conservación ambiental: más del 90% de los bosques implantados en el país son certificados por una o dos certificaciones internacionales, y es el primer sector en tener un plan de buenas prácticas. Con respecto al trabajo público, debe estar alineado a ello. La Dirección General Forestal debe trabajar alineada al sector privado.

-¿Qué opinión le merece el proyecto de ley planteado por Cabildo Abierto que restringe en algunas áreas la actividad del rubro?
-Generaría dificultades y afectaría la certidumbre y confiabilidad del país para inversiones. Consideramos que los cambios, en caso de hacerse, deben realizarse por resoluciones ministeriales o decretos modificatorios y no cambiando la ley. Internacionalmente, la legislación es un gran marco que otorga prestigio en cuanto a estabilidad, por más de que después se hagan cambios como ya se han hecho dentro de la Ley Forestal. El marco general siempre se mantuvo, y eso dio estabilidad al país en una actividad en la que se piensa a 30, 40 o 50 años. No le veo sustento técnico al proyecto de ley y así se ha pronunciado nuestro Ministro. El MGAP no está de acuerdo con el proyecto de ley de Cabildo Abierto. No justifica reducir una actividad en crecimiento y que fue regulada hace muchos años. Uruguay fue capaz, mediante una ley, de generar una riqueza que no existía. Hoy esa riqueza existe y pasa a ser el primer rubro de exportaciones. Pasamos de ser un país importador a ser netamente exportador, y eso genera múltiples beneficios. Este proyecto de ley no tiene justificación válida.

-¿Cuántas hás. hay forestadas hoy en el país y cómo se visualiza a largo plazo?
-Se mantendrá la tasa de plantación que ha venido en un 1,5% de crecimiento anual aproximadamente. En los próximos meses publicaremos una nueva cartografía forestal. Con eso podremos ver lugares, especies y edades para saber en qué zonas se pueden desarrollar inversiones y donde pueden ubicarse los polos industriales. Hoy estamos alrededor del millón de hectáreas plantadas, considerando los bosques bajo proyecto. Hay un área adicional que son los bosques fuera de proyecto, que ya estaban plantados antes de la Ley Forestal: bosques de abrigo, abrigo y sombra, servicios y masas forestales pre existentes.

-¿Qué está pasando hoy con el precio de la celulosa a nivel mundial?
-Los enganches del sector forestal son de largo plazo. En 2019 hubo un sobre stock en Brasil de celulosa y eso trajo una caída en el precio por menor demanda. A esto sumamos el menor consumo el año pasado por consecuencias de la pandemia. En estos momentos el mundo, remolcado por China, comienza a retomar actividades. Se consumieron los stocks existentes y empieza a haber un precio más acorde con la línea histórica. Lo mismo está pasando para la madera aserrada u otros tipos de madera. Hay una demanda ya que luego de la detención total del sudeste asiático, China incluido, comienzan a retomarse las actividades.

-Respecto de las exportaciones de productos derivados del sector, ¿qué está pasando actualmente y cómo viene operando China?
-Uruguay tiene buena capacidad logística exportadora, pese a ser un país todavía estructuralmente caro. Estamos respondiendo de buena forma a la demanda y se observa en el sector industrial un alto nivel de inversión, sobre todo en lo que respecta a la transformación mecánica. Estamos viendo inversiones en aserraderos de automatización, robotización y agregados de valor. El MGAP ha incluido en la ley de presupuesto un decreto para la Comisión Honoraria de la Madera, que apunta al uso de la madera para consumo interno, valorizando la carpintería y la construcción de viviendas. Allí nucleamos los Ministerios de Vivienda, Ganadería, Industria, Medio Ambiente, el congreso de Intendentes, la Universidad de la República, las universidades privadas y el LATU. Juntamos todo el conocimiento y el poder político existente.

-Enmarcado en los desafíos ambientales crecientes, ¿cómo vienen trabajando desde la DGF con el Ministerio de Medio Ambiente y el de Industria?
-Hay proyectos de cuidado del bosque nativo, que buscan la reducción de emisiones y el cuidado de ellos en su degradación y en la deforestación. Uruguay puede decir que es el único país de Latinoamérica cuyo bosque nativo ha crecido, y lo ha hecho en un 25% de superficie con respecto a las fotos tomadas en la década de 1980. Con el Ministerio de Industria vamos a trabajar en los centros tecnológicos de bioeconomía y forestal madera. Allí lo haremos bajo un acuerdo entre el gobierno y UPM que persigue la generación de esos centros tecnológicos, además de la iniciativa Río Negro, donde participan los Ministerios de Medio Ambiente y Ganadería.

-Últimamente ha estado mucho en agenda el desafío de los bonos de carbono, ¿cómo se analiza desde el MGAP?
-Uruguay está en buenas condiciones para trabajar en la venta de bonos de carbono. Los bosques nativos generan recursos ambientales buenos, pero no son capturadores porque están relativamente estabilizados. Los bonos se van a vender por ende sobre las captaciones adicionales, y eso tiene que ver con las plantaciones forestales de largo plazo que fijan carbono a nivel de suelo y madera. Nuestro país está en buenas condiciones porque hay desafíos con la producción ganadera en los silvopastoreos. Esto generaría un balance de fijación de carbono a nivel de suelo, raíces y aire, pero hay que trabajar mucho para llegar a eso. Somos el país mejor posicionado de la región para llegar a producciones neutras de carbono. Nuestra matriz energética es casi 100% renovable. La forestación ayuda porque hay un 10% de la energía fija que ya se hace con biomasa, y en cuanto a la energía térmica se hace en un 40% con biocombustibles de madera. Esto nos mejora el balance económico con respecto a la importación de hidrocarburos o combustibles fósiles, pero también nos mejora el balance de emisiones. La matriz energética, productiva y de bosques nos pone en una buena condición. Uruguay por ejemplo ha hecho un trabajo excelente en la trazabilidad de la carne, pero el día de mañana tal vez nuestros vecinos puedan igualarnos tecnológicamente. Ahora, si a la trazabilidad la ligamos a una huella de carbono o de agua, probablemente mantengamos ventajas comparativas importantes.

-Respecto de la percepción cultural del rubro, ¿piensa que se ha avanzado en generar una mejor visión hacia el sector?
-Siempre hay que agregar información. Hay que aportar más en datos de aspectos tangibles como el económico, pero también en otros beneficios como los ambientales o de servicio que no son tan tangibles. El sector forestal trajo mucha tecnología al país. Recordemos el Uruguay de hace 30 años atrás, sin la cadena forestal y su impacto en las pequeñas y medianas localidades del interior. Hay que mostrar todo. Nuestro país se asoció a otros países muy avanzados como Finlandia, que es de los primeros en el mundo en tecnología, innovación y cuidado ambiental.

-¿Cuáles son los principales desafíos de la Dirección General Forestal hacia el futuro?
-Buscamos hacer más extensionismo, haciendo más partícipe la sinergia entre forestación y ganadería. Tenemos que seguir hablando con los productores y explicándoles las bondades de estos sistemas. Debemos aumentar el uso de madera nacional en el consumo interno. También, hay que trabajar mucho en sistemas de información más abundantes y modernizar y digitalizar la Dirección General Forestal. Con todas estas herramientas, tendremos el cuidado de los bosques nativos y las promociones forestales al día. Finalmente, hay que seguir trabajando con los privados en el control de plagas, en la sanidad forestal y en el sistema de incendios que ha funcionado de forma ejemplar.

(*) Encargado del rubro Agrícola y Forestal del Portal Rurales El País.