Zafra de toros

Emotiva liquidación “sin reserva genética” hizo ayer MonteGrande

Con suma agilidad se dispersó la oferta de 400 Angus en pista. En la Agropecuaria de Salto remató el escritorio Cánepa.

Pablo D. Mestre.

En un remate ágil y en donde se comercializó el 100% de la oferta, se concretó ayer por parte del escritorio Ruben F. Cánepa, la liquidación total “sin reserva de genética” de cabaña MonteGrande, que incluía 400 Angus en todas las categorías.

La del local “Valentín” en el departamento de Salto, fue una jornada de emociones fuertes para la familia Trilla, por desprenderse de algo más de una década de selección genética, y con muchos interesados de diferentes zonas del país, que acompañaron en un momento tan especial.

Los toros.
Bajo el martillo de “Peto” Cánepa, secundado por todo su equipo de ventas, primero se colocaron 5 toros PI a US$ 2.352 de promedio, entre ellos un plantelero que se pagó US$ 3.360; 18 toros SA a US$ 1.870 de promedio.
Fueron 23 ejemplares que promediaron US$ 1.974.
Luego se comercializaron los 17 toros PI de año y medio que se estaban preparando para el año próximo a US$ 829,41 de promedio, y los 7 toros SA de año y medio a US$ 831,43.

Los vientres.
En los vientres la venta fue muy ágil, con varios compradores provenientes de Fray Bentos, Cerro Largo, Paysandú y Salto, incluido el ex ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre. Las 12 vacas de pedigrí hicieron un promedio de US$ 1.048, con un máximo de US$ 2.400 por la plantelera; 25 vacas PI vacías para entore, a US$ 796,50; las 52 vacas SA preñadas a US$ 671,80 de promedio; 51 vacas SA vacías a US$ 639,90; 22 piezas de cría PI a US$ 534,50.

También se despacharon 102 piezas de cría generales a US$ 402; 47 vaquillonas de 1 a 2 años generales US$ 570, y 8 vacas preñadas generales US$ 700. Además, se vendieron 30 terneras a US$ 310 y 26 terneros a US$ 350.

Al término de la subasta, Francisco “Peto” Cánepa dijo que fue una buena jornada de trabajo y destacó que se realizó con dinamismo.

Por su parte Juan Trilla, principal de la cabaña, explicó porque dejaron la genética Angus de la cabaña después de tantos años (12) de MonteGrande. “Con mi esposa decidimos que la familia es lo más importante, y queremos disfrutar de nuestros tres preciosos nietos y ser felices en familia”.

Rurales EL PAIS