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Soja en jaque por las lluvias, "si se concretan será un año de normal a bueno", sostuvo Tomás Molina

El agricultor de Flores dijo que se espera avidez y buena colocación para el maíz en el mercado interno

Soja.
Soja.
Gabriel Carballal.

Tomás Molina, productor agrícola del departamento de Flores, habló en Valor Agregado en radio Carve de las expectativas para esta campaña de soja y maíz e hizo un balance de la campaña de cultivos de invierno.

Para la soja, el empresario dijo que se está atravesando un momento clave, ya que el potencial de rendimiento no se ha tocado pero los cultivos están pasando de vegetativo a reproductivo y necesitan lluvias en los próximos 15 días. "Si se concreta, será un año de normal a bueno", sostuvo.

Respecto de la posible rentabilidad de la oleaginosa, dijo que con estos precios la cuenta es "extremadamente ajustada y la situación del dólar nos complica". Por eso, Molina habló de rendimientos de equilibrio de 2.000 kilos en primera y 1.500 kilos en segunda, a los cuales hay que agregarle la renta que corresponda en cada caso.

Molina comentó además que crecieron en la superficie de maíz bajo riego, y a esta altura del verano ya tuvieron que aplicarle 400 milímetros por la falta de lluvias, lo cual representa una gran inversión tanto en el cultivo como en el agua a utilizar.

"Es difícil de aventurar un precio, pero pienso que US$ 200 a US$ 220 en el maíz que sale de chacra, habrá avidez en la colocación por el momento de la carne y que no hubo cebada forrajera, además de cultivos de primera en secano que se perdieron", dijo Molina.

Cultivos de invierno

Tomás Molina expresó que la campaña de invierno cerró con muy buenos rendimientos, lo cual "para los que llevamos esto en el alma, nos pone contentos", sostuvo. Más allá de estos buenos indicadores en materia de productividad, Molina indicó que "quedamos con las manos vacías en trigo y cebada", porque a pesar de tener rendimientos por encima de los 5.000 kilos por hectárea, la cuenta "es un cero a cero". En este sentido, expresó que para aquellos agricultores con una estructura armada sirve de todos modos, pero con una inversión de US$ 700 a US$ 900 por hectárea esperaban que quede "alguna moneda en la caja".

La colza y la carinata tuvieron un escenario mejor, "jugando un partido más cómodo desde el vampos por el precio". El margen del invierno para algunos productores puede haberse dado desde este sitio.

Con el dólar en mínimos y el gasoil como el más caro de la región, el presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, reclamó medidas urgentes para recuperar competitividad y advirtió que el atraso cambiario “daña en el corazón” al sector productivo

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