El presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, advirtió que la situación cambiaria en Uruguay es “crítica” y reclamó medidas urgentes para revertir la caída del dólar, en un contexto que —según sostuvo— golpea directamente la competitividad del país productivo. En Valor Agregado, también cuestionó el precio del combustible y planteó que debe volver a discutirse la importación libre, al entender que el mecanismo actual “no está funcionando”. Además, confirmó que la Federación Rural integrará la delegación oficial que viajará a China a fines de mes, con una agenda que incluye carne, lácteos, lana y riego.
Normey señaló que la delegación parte el 29 y que el arribo a Beijing está previsto para el 1°, con actividades que podrán seguir el cronograma sugerido por el gobierno o realizarse de forma independiente según cada integrante. En su caso, explicó que la intención es aprovechar la visita para acceder a información “de primera mano” sobre temas estratégicos para Uruguay.
Entre los puntos centrales del viaje, mencionó el interés por la cadena láctea, la lana, la necesidad de fortalecer la marca país y, especialmente, profundizar el intercambio sobre riego, un asunto que, a su entender, China observa con atención. “Nos llegaban comentarios de que la sequía 2023 no se entendía muy bien por parte de ellos, siendo Uruguay un país con posibilidades reales de regar mucho”, afirmó, remarcando que existe potencial para incrementar la producción y atender la demanda del principal mercado de exportación.
El titular de la Federación Rural agregó que también estarán sobre la mesa protocolos sanitarios y comerciales, incluyendo asuntos vinculados a granos y soja, además del inevitable capítulo de la carne, donde el objetivo será explicar cómo trabaja el productor uruguayo en un escenario global cada vez más exigente en materia de inocuidad y trazabilidad.
Con el dólar en valores históricamente bajos —según las referencias mencionadas en el programa, $ 36,85 a la compra y $ 39,35 a la venta en BROU— Normey sostuvo que la situación es límite. “Lo venimos advirtiendo hace tiempo. Es un tema que tiene décadas”, expresó, y vinculó el atraso cambiario a una política sostenida en el tiempo. Para el dirigente, el problema responde a una combinación de “déficit fiscal perpetuo”, búsqueda de baja inflación y un escenario internacional de debilidad del dólar, que termina provocando “consecuencias nefastas”.
En ese sentido, reclamó decisiones concretas y apuntó contra lo que definió como explicaciones “académicas” que no se traducen en acciones. “Estamos hartos de las explicaciones… lo tienen que hacer realmente”, insistió, en referencia a la necesidad de medidas desde la política monetaria y económica para corregir la tendencia. “El dólar está totalmente debilitado con un daño enorme a todo el sistema productivo del Uruguay”, subrayó.
Normey también recordó que el debate no es nuevo y que, durante el gobierno anterior, el atraso cambiario fue motivo de reuniones y reclamos similares. A su juicio, el actual oficialismo “ganó las elecciones diciendo que había atraso cambiario”, por lo que consideró que ahora debe “hacer honor” a lo que sostuvo en campaña. Además, advirtió que el gobierno estaría priorizando demandas sociales por encima de una estrategia de competitividad para el crecimiento, y alertó que, si no se corrige rápido, podría aumentar la tensión.
Otro de los capítulos que generó mayor énfasis fue el precio del combustible, que Normey describió como el más alto de la región. “Venimos ganando ese podio hace mucho tiempo”, ironizó. Para fundamentar su crítica, repasó datos del comportamiento del petróleo y del gasoil durante 2025: aseguró que el petróleo bajó 22%, el precio de paridad de importación del gasoil cayó 23%, pero el precio interno del gasoil apenas bajó 2%. “Que la cuenten como quieran, pero realmente estamos otra vez en la misma situación”, sentenció.
En esa línea, cuestionó que, pese a haberse presentado el esquema de precio de paridad de importación como una alternativa a la importación libre, “siempre se encuentra una manera para buscarle la vuelta y terminar mal”. Por eso, planteó que el país debería volver a discutir la importación libre de combustibles, al entender que el sistema actual no está cumpliendo el objetivo de alinear los precios internos con los internacionales.
Sobre posibles acciones concretas, Normey indicó que la Federación Rural está enfocada en la agenda de competitividad y dólar, aunque reconoció que el gasoil y la energía “también están arriba de la mesa”. De todos modos, admitió dificultades para instalar el tema en el debate político. “Lo planteamos, pero no nos escuchan… se hace bastante más difícil cuando empieza un diálogo de sordos”, lamentó.