Una misiva firmada por la Asociación Agropecuaria de Salto, la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú, la Liga del Trabajo de Guichón, la Sociedad Rural de Río Negro y la Asociación Rural de Soriano, establece que el sector agroexportador, “que vende en dólares toda la producción, no puede seguir bancando los modelos económicos basados primero que nada en déficit fiscal y desorden de cuentas públicas, para después querer convencernos que con un nivel de inflación controlado “estamos bien”.
Por ello aseguran que “no estamos bien”.
Los gremialista insisten que “la mayoría de los productos que vendemos están con un nivel muy bajo de precios en un país endémicamente caro y la conclusión es clara”.
Establecen que, si la moneda dólar se deprecia un 20 % y los costos en pesos uruguayos suben entre 5 y 8%, “los números no dan”.
Por ello, en la misiva dada a conocer este domingo sostienen que “ya no aceptamos los discursos de un cambio de matriz económica, de que hay que pesificar la economía, de que es un proceso lento que implica desindexación de salarios y corrección de ineficiencias tanto públicas como privadas”.
El problema es ahora.
Los dirigentes agropecuarios sostienen que “la tormenta perfecta es ahora. Miren el horizonte que vemos en el campo”.
Y agregan: “ajuste de todas las tarifas públicas a inicio de año. Aumentos acordados y retroactivos de sueldos. Momento de pagar aguinaldos y licencias. Primer cuatrimestre del BPS. Valores astronómicos de las patentes de automotores. Próximo pago de contribuciones rurales. Déficit hídrico marcado desde Río Negro al sur”.
Golpe de timón.
Por ello, exigen “un golpe de timón antes que sea tarde”.
“Somos productores agropecuarios y no economistas para tener la llave de la solución, pero necesariamente los cambios deben venir por efectos inmediatos, sea valor del dólar, sea una baja importante en todos los combustibles y energías, sea una baja en las alícuotas para calcular los impuestos del campo”.
Finaliza el comunicado, estableciendo que “el país necesita al agro como motor del desarrollo. ¿Hasta cuándo van a dejar que ese motor camine a pocas revoluciones? No sigan castigando al agro con los costos de fiestas ajenas”.