Zafra de ovinos

El Día del Merino ratificó momento y proyectó el futuro de la raza

Cabaña Los Arrayanes, de Fros, volvió a destacarse en las pistas de calificación y de venta.

Los jurados destacaron las condiciones “mejoradoras”. Foto: Pablo Blanc.

En el local de la Agropecuaria de Salto se concretó una nueva edición, la vigésima, del “Día del Merino”, organizado por la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay.

La tarea de calificación estuvo a cargo de José Ramos y Federico De Brum, quienes destacaron que “en esta muestra se le brinda importancia singular a la información objetiva del mérito genético con los Deps”.

En ese sentido, el Ing. Ramos ponderó animales “que están en el 1% superior de la raza para las principales características, para los tres índices de selección: afinador, lanero y doble propósito”. Mencionaron que su labor cuenta con un componente de información objetiva: “es 30% de apreciación y 70% de datos”.

El mejor ejemplar de la muestra, de cabaña “Los Arrayanes”, según los jurados “es 1% superior en los tres índices. Es -1,3 en diámetro; animal muy puro sin detalles en la pigmentación, y de apreciación; sin dudas el animal más destacado”, aseguró el jurado.

El carnero criado por la familia Fros tiene datos sobresalientes: 171 de Indice Afinador, 181 de Indice Lanero, 172 Indice Doble Propósito, 7,2% peso de vellón sucio, 14,7% peso vellón limpio, -1,3 de diámetro, 4,6% peso del cuerpo, 0,7 de largo de mecha, -0,5 coeficiente de variación.

“Datos espectaculares”, resaltó el jurado, agregando: “mejorador de rendimiento, mejorador del peso del cuerpo, un vellón muy blanco y que bajaba bien, por lo que en el balance de información objetiva y apreciación era el animal más completo”.

Para Federico De Brum “es uno de esos animales para llevarse al establecimiento”. Destacó la evolución que ha tenido El Día del Merino. “Hoy estamos viendo datos muy buenos. Animales que afinan entre 1 micra y 1,3 micras, y a su vez suben peso de vellón y de cuerpo, todo lo que se logra realmente con mucho trabajo, juntando trabajo científico y de investigación con los productores y seleccionando. Es de largo plazo, lleva su tiempo, pero cuando querés acordar te encontrás con este tipo de animales, y da gusto”, aseguró.

Sobre si se debe seguir afinando el Merino, entiende que es una decisión “particular de cada empresa y productor. La ecuación económica es finura y kilos, y cada uno tomará su rumbo”. Y agregó que “poder afinar y ganar kilos, es una ventaja que hace algunos años atrás el animal que afinaba era chico y no pesaba nada”.

“Al Día del Merino vienen animales con datos afinadores, y estar obteniendo los mejores ejemplares nos tiene muy contentos”, afirmó Alvaro Fros. El titular de “Los Arrayanes” junto a su hermano Alvaro, destacó las condiciones del mejor ejemplar: “es afinador, tiene muy buen dato de EPD para diámetro, y peso de vellón alto y muy buen rendimiento al lavado, características que se buscan hoy en día”, acompañado de muy buenos datos de EPD”.

 

A cargo de Zambrano, se vendieron a US$ 871 de promedio. Foto: Pablo Blanc.

La venta.

Como es tradicional, desde hace dos décadas, el remate estuvo a cargo de Zambrano & Cía. El mercado se mostró selectivo en las ventas, colocándose 18 reproductores de la muestra en 871 dólares de promedio.

La subasta fue conducida por Carlos Arocena. Primero ingresó a pista el mejor carnero de la prueba de “Los Arrayanes”, vendido en US$ 2.600, adquirido por cabaña “San Francisco” de Artigas y M. Laneira de Brasil. El segundo mejor carnero, también de los hermanos Fros, se pagó US$ 3.000 (precio máximo del remate) y lo compró Guyeri Solaro Hnos. El otro carnero que completaba el brete, se vendió en US$ 2.300.

El promedio de 18 carneros fue de US$ 871,70, con máximo de US$ 3.000 y mínimo de US$ 400.

Producción: Pablo Blanc (El Telégrafo de Paysandú).