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Rinaldo Mazzilli: “La agricultura se está haciendo por necesidad”

El productor agrícola ganadero aseguró no tener “ninguna perspectiva interesante con la soja”, mientras que con la carne “tengo la misma sensación que sentí en el 2008 con la soja: que reventaba la demanda”.

Rinaldo Mazzilli, productor agrícola ganadero del norte del país. Foto: Revista Verde.

Guillermo Crampet [email protected]

– ¿Qué expectativas tiene para la próxima campaña de soja?

– El área de siembra se va a mantener en niveles similares al año pasado, pero no tengo ninguna perspectiva interesante con el negocio. Hay que empezar a cambiar la cabeza con respecto a la soja, en Brasil, por ejemplo, cada vez hay más tierras disponibles, y brutas tierras, para producir oleaginosa, y es muy probable que para 2030 se cumplan los pronósticos y nos aplaste en producción. Es necesario salir de a poco del negocio, y te lo digo como agricultor.

– Dentro del negocio agrícola, ¿dónde avizora un panorama alentador?

– Tengo muy buenas perspectivas en la producción de forrajeras, no tengo dudas que el área de maíz va a superar las 150.000 hectáreas en el país. Hay una demanda importante, todo dado porque el negocio está cerca y la carne tiene un futuro muy optimista, mientras que la soja camina por otra línea.

– Entonces, en la producción de carne vacuna si ve un futuro alentador…

– Con la carne tengo la misma sensación que sentí en el año 2008 con la soja: que reventaba la demanda y había un panorama muy positivo. Hoy está pasando lo mismo pero con la carne vacuna, pienso que tiene mucho futuro y en especial la uruguaya, porque el país se ha posicionado en el mundo con un fuerte trabajo de las instituciones, por la valorización de la trazabilidad que se refleja en los mercados y nos distingue de la región, y por una sanidad muy confiable y controlable. Sin olvidar los consumidores, donde cada vez más se confirma que los chinos que probaron la carne no vuelven al arroz. Mientras no todos vayamos de cabeza con carne a China, al menos por cinco años el negocio estará muy firme.

– En ese fuerte posicionamiento de la ganadería frente a la soja, ¿muchos agricultores se pasarán a producir carne en un futuro inmediato?

– La agricultura se está haciendo por necesidad. Es evidente que la ganadería está cumpliendo uno de los negocios más interesantes y atractivos, pero la transformación requiere una inversión un poco compleja. Entonces, es necesario empezar a armar las cadenas de producción de crédito, todo un aparato financiero que en la agricultura está, pero que si no se hace en la ganadería es probable que el productor siga volcándose a la agricultura porque ya tiene una estructura armada.

– Pero considera que esa transformación de rubro será indiscutible con el tiempo…

– Si, se va a ir haciendo la transición. Será lenta por la inversión que requiere y no cabe la menor duda que la proyección ganadera es tres veces más interesante que la soja. Tampoco podemos olvidar, y es un aspecto que también impulsará la transición, que los campos agrícolas no están dando más. Por tanto, lo ideal sería hacer pradera y pasarse a la ganadería, más teniendo en cuenta los números de la producción de carne. Aunque repito, lo difícil es saber cómo se hace, porque la agricultura cuenta con aparatos financieros interesantes y en la ganadería no es tan fácil. Se debe construir una ingeniería financiera muy bien pensada, porque la transformación implica contemplar varios aspectos fundamentales para la producción ganadera.

– ¿Qué inversión estima para dejar la soja y llegar a la carne?

– Una inversión de US$ 1.000 por hectárea en promedio entre el ganado y definir las pasturas, es el doble que hacer una soja. Además se suma que en uno hay que conseguir el mecanismo de financiamiento y en el otro está todo armado y cuesta US$ 500 por hectáreas. No es un detalle menor. Sin olvidar, a modo adicional, que la agricultura tiene un funcionamiento que al productor le queda cómodo, mientras en la ganadería hay que trabajar más, se debe estar encima, y acomodar temas de infraestructura, alambrados, más allá de que se instalen eléctricos, pero son ajustes que si o si se deben hacer de alguna manera.

– En el mediano plazo, ¿el productor se verá obligado a hacer la transformación?

– No tengo dudas. Solo la naturaleza va a mandar. Cuando empiecen a ver que los campos no te permiten sacar más rendimientos interesantes de soja porque los suelos están demasiados deteriorados, si o si van a tener que pasarse a la ganadería. Lo interesante es adelantarse a la jugada, encima, con una opción de negocio muy destacado. Tampoco nos podemos olvidar que en Uruguay tenemos todo eso, solo se precisa armar el pasto, porque la genética está. Nunca se ha visto el país con tantas cabañas ofreciendo excelente genética, es un nivel espectacular, algo que no se veía 25 años atrás. Es un valor agregado muy atractivo para los productores y todo el complejo cárnico nacional.

– ¿Qué categoría resulta más atractiva para la transformación a ganadería?

– Lo ideal y más sencillo son los terneros. En mi caso empecé a hacer ganadería en campos que no se podía hacer agricultura. Tengo cría, pero ganados buenos de mucha genética, porque al ser rodeos chicos intento tener la mejor calidad y un manejo especializado para alcanzar un mayor ingreso. Hoy es necesario ir haciendo la transformación, de apoco, armar otro tipo de negocio y empezar a equilibrar los resultados de las empresas.

– ¿Considera fundamental aumentar la producción de terneros?

– Sí, sería relevante poder tener un buen manejo en los rodeos de cría para lograr un mejor porcentaje de preñez a nivel país, que es algo que se está intentando de mejorar para alcanzar los tres millones de terneros. Y creo que en la zafra actual vamos a llegar o estar muy cerca, porque los animales venían de un estado corporal muy bueno de la zafra pasada.

– ¿Una mayor parición, alcanzar los tan deseados tres millones de terneros, podría afectar el mercado de la cría?

– Eso no me preocupa para nada, porque entiendo que en los próximos años vamos a tener mucha demanda de carne y todo lo que sea ternero seguirá con valores firmes de aquí en adelante. Quizás puede variar la referencia en algún periodo de zafra, pero no tengo dudas que será una de las categorías de más demanda y con precios firmes.

– Volviendo a la soja y ya mirando la próxima campaña, ¿dónde estima que se ubicaría el punto de equilibrio para las empresas?

– En soja, el punto de equilibrio incluyendo el campo se ubicará en 2.700 o 2.800 kilos por hectárea, mientras que sin campo en unos 2.000 o 1.900 kilos por hectárea. Es cierto que han bajado algunos insumos, por ejemplo el valor de la semilla de soja que en la zafra pasada costó un disparate, pero hay otros que han subido. De todas maneras, sacando un cálculo rápido, considero que esos kilos serán necesarios para equilibrar resultados.