Rurales El Suplemento

Momento de decisión del invernador recriador

En plena zafra de terneros los invernadores recriadores deben tomar decisiones: ¿compran reposición aun con los precios planteados o esperan?

Terneros.

Por Consultora Apeo. 

De nuestra experiencia en las empresas con las que trabajamos -y donde tuvimos que tomar decisiones- obtuvimos algunas conclusiones sobre las cuales les contamos a continuación.

Diferencia compra-venta más alta en los últimos 12 años.

El precio del ternero ha tenido una relación muy estrecha con el novillo gordo con un R2 de 0.93, es decir, el 93% de la variabilidad en el precio del ternero está determinada por el valor del novillo gordo. En tal sentido, este 2019 el ternero viene aumentando su valor respecto a dichas relaciones, posicionándose en este abril en +0.04 U$S/kg. Una breve descripción de lo que ha ocurrido en los últimos 12 años: en la crisis 08/09 por la sequía, más langosta y sumada la crisis financiera Lehman Brothers, el ternero se pagó por debajo de su relación con el novillo gordo. Luego, del 2010 al 2013, se pagó por encima ya que el stock había disminuido fuertemente y los invernadores tenían que pagar un sobre precio para conseguir sus terneros. Más adelante, al Uruguay recomponer su stock, el precio volvió relativamente a un equilibrio para romperse nuevamente con la incidencia de la exportación en pie en volúmenes significativos. En el 2018 la sequía en el verano previo a la zafra de terneros, sumado a la incertidumbre de la exportación en pie, hizo que el ternero volviera al equilibrio. Este año 2019, a pesar de tener un clima exuberante y posiblemente menor cantidad de animales (por la sequía 2018) el invernador recién en abril está comenzando a trasladar un pequeño sobre precio por el ternero. Esto ha marcado que la diferencia de compra-venta entre un ternero y un novillo gordo sea de las más altas de los últimos 12 años.

Capacidad de carga: ¿Cuánto ganado podemos recriar y/o invernar en nuestro predio?

Cada campo tiene una capacidad de carga en función de los recursos que dispone, tanto del campo natural, campo natural mejorado y pasturas intensivas como también sobre el grupo de suelos en que se ubique. Es relevante para las empresas conocer la cantidad de animales que pueden tener para cumplir los objetivos que se establezcan teniendo una mirada de sistema, herramientas como modelos de simulación, balances forrajeros, imágenes satelitales, pesadas individuales con sus proyecciones son algunos ejemplos que desde APEO utilizamos para las diferentes recomendaciones hacia nuestros clientes en esta época donde se define la carga invernal. Como sistema, debemos conocer que en promedio las pasturas en invierno pueden tener de 1/3 a 1/5 de la carga que luego podremos tener en primavera pero conocer también la limitante estival que las pasturas intensivas y algunos campos naturales tienen para definir la estrategia ganadera que maximice la producción de carne y en consecuencia el resultado económico.

Moneda de cambio ¿Vendemos un novillo cuota previo al invierno y que compramos?:

En esta época del año queda la incertidumbre sobre si vender un animal para utilizarlo como moneda de cambio o retenerlo y venderlo en la próxima suba de precios (pos zafra). Por ejemplo, en muchas empresas a las que estamos vinculados nos consultaron si vender los ganados para la cuota 481 o retenerlos para venderlos gordos en la pos zafra. También nos consultaron acerca de comprar vacas de invernada o si reponer con terneros/as. Para contestar esta pregunta es necesario un análisis exhaustivo de la situación de cada establecimiento (recorrida y trabajo de escritorio) y de los precios que obtengamos cuando vendamos los productos. Por ejemplo, en promedio (últimos 12 años) y para una industria trabajando con un valor agregado industrial del 25% (hoy es menor a esto, lo que inflacionaria el precio) el valor del gordo en el pico de pos zafra sería +10% respecto a marzo/abril.

Una vez determinado esto debemos analizar el resultado que nos daría cada uno de los negocios posibles de llevar adelante, considerando no solo las relaciones de precios sino también considerar las unidades de negocio que hacemos por unidad de superficie y también el factor tiempo. Para nosotros es relevante conocer el margen por unidad ganadera y por mes que genera cada opción. Por ejemplo, comprar una vaca de 400 kgs y venderla con 480 kgs implica tener 1.15 UG por unidad de negocio que sobre pradera se venderá a fin de agosto 2019, mientras que comprar un ternero de 180 kgs y vender un novillo cuota de 380 kgs implica 0.74 UG por unidad de negocio y se venderá en junio del 2020. Por tal motivo una manera de hacer los negocios comparables es considerar el margen por unidad ganadera y por mes ya que las pasturas nos determinan una cantidad equis de carga y debemos completarla con el mejor negocio. Otro tema muy importante que desde APEO evaluamos junto a las empresas que estamos vinculados en esta época del año, donde se realizan importantes desembolsos de dinero (pasturas, reposición, etc.), es la necesidad o posibilidad de caja que tenga.

En el gráfico anterior observamos que quedarnos con un novillo de cuota o comprar una vaca de invernada para venderlos a fin de año (opciones para empresas sin pasturas intensivas para dichas categorías) son las que peor resultado arrojan. De lo contrario, en los casos que disponíamos de pasturas intensivas y la posibilidad de venderlos en pos zafra el resultado mejora notoriamente, por lo cual tuvimos que analizar si retener o vender. Por un lado vender el novillo cuota ahora y cambiarlo por una vaca de invernada superamos el margen por unidad ganadera y por mes un +36% aún asumiendo los costos comerciales. Por otro lado, vender el novillo cuota y cambiarlo por los negocios asociados a la compra de categorías chicas que tienen como beneficio el bajo peso promedio del negocio, nos permite tener más animales por hectárea (siempre y cuando el verano no sea limitante) y de esta manera generar los mejores márgenes (opción mayoritariamente tomada por las empresas que estamos vinculados).

Este ejemplo no debería ser tomado como una recomendación ya que cada empresa deberá analizar con su asesor de confianza la posibilidad de negocio en función de los recursos que tenga (naturales, humanos y financieros) porque de nada sirve obtener el máximo retorno por unidad ganadera si dicha actividad no maximiza la producción de carne del predio. Las empresas son sistemas y así debemos considerarlas y analizarlas.