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La carne uruguaya con un futuro milenario en China

“Es una tendencia que grupos de inversores chinos salgan al mundo a comprar empresas (…) Cuentan con el capital y saben que tienen un desafío de alimentar a una gran población. He recibido consultas por frigoríficos en Uruguay”.

“China resulta una excelente alternativa para la carne tipo cuota 481, año a año se paga mejor ese tipo de cortes”, aseguró Daniel Castiglioni.

Por M. Olaverry | P. Mestre | G. Crampet. 

Llegó a China en 2012 en busca de oportunidades comerciales y un crecimiento personal, apostando a un producto de escasa demanda pero confiando en las políticas de largo plazo, avizorando un crecimiento económico y un cambio de cultura que potenciaría el consumo de carne vacuna. Daniel Castiglioni es broker de carnes uruguayo radicado en China, director de la empresa Casti Trading, y experimentó un periodo de cambios en el principal mercado para la carne vacuna de nuestro país.

– ¿Cómo se explica el crecimiento que ha tenido China?

– Hubo un cambio en el modelo político y económico de China: hasta 2013 el PBI se basaba en la inversión del Estado en la construcción y en la exportación de productos. Fue un crecimiento a tasas increíbles, pero eso llegó a su tope y decidieron modificar la política para mantener un desarrollo del 9% anual. Y se determinó que la estabilidad pase por el consumo chino, promoviendo también el consumo de alimentos.

– ¿Eso provocó cambios en la estructura social del país?

– Claro, el crecimiento económico permitió un aumento de la clase media, que antes no existía y hoy es el grueso de la población. Estos, con el paso del tiempo, empezaron a incorporar en su dieta algunos alimentos que antes no podían acceder. Siempre la proteína que se consumía era la carne de cerdo, porque la carne vacuna estaba fuera de sus posibilidades económicas. Por otro lado, hay una clase alta con una gran cantidad de millonarios. China es el país que produce más millonarios por minuto en el mundo. Y también consumen carne. Eso generó una necesidad de tener más carne vacuna disponible.

– ¿Es un crecimiento con base sólida?

– Por supuesto. China ha tenido un crecimiento económico planificado y tienen un plan para seguir así y sin caídas. Fue perfectamente diseñado y se explotó en los últimos treinta años. No se basó en incrementos justificados por recursos naturales como en Rusia, por ejemplo. Acá todos los movimientos están calculados.

– ¿Qué posición tiene Uruguay en China?

– Uruguay es uno de los históricos, de los primeros en llegar con carne vacuna a China, junto a Australia y Nueva Zelanda, y es como se referencia. Eso permite un mayor conocimiento de la carne uruguaya y es una ventaja que se tiene. Aunque es cierto que han entrado nuevos participantes en los últimos años que dan pelea, especialmente en precios, un aspecto que algunos años atrás no era tan relevante.

– ¿Cómo está incidiendo la presencia de Argentina y Brasil en el mercado chino?

– Y está complicado, porque el cliente empieza a tener opciones para elegir. El país es muy sensible al precio del commodity, los importadores abren el juego a los proveedores y ponen en la balanza los aspectos de calidad y precio. Repito, son más opciones de compra del producto, eso favorece al importador y no al exportador. Antes del ingreso de Argentina y Brasil esas cosas no sucedían.

– En el futuro, ¿Uruguay tiene oportunidades para nichos de alta calidad?

– A punto final tiene todas las posibilidades de competir directamente con Australia. Es un proceso que requiere tiempo y se debe tener paciencia. Hay que ir subiendo escalones, posicionando el producto para llegar al nivel de Australia. Entiendo que es viable, China no es ajeno al mundo y tiene conocimiento de la performance de Uruguay en una enorme cantidad de países, se debe trabajar despacio.

– ¿Es posible vender carne de feedlot?

– No hay dudas de eso. Año a año se está pagando mejor ese tipo de cortes. Pensar en eso hace un par de años era una locura, pero hoy se está dando, aunque los valores no llegan a ser los de Europa. Sin embargo, es una excelente alternativa para algunos productos del animal de cuota 481. Todo lo que no entra en Europa, en China tiene un muy buen mercado. Se está yendo en esa dirección.

– ¿Los aranceles son una limitante para seguir creciendo en el China?

– El arancel tiende a ir pesando cada vez más. Hoy no es una gran limitante pero con el paso de los años la diferencia será más grande. Sí habría que ir previendo eso a futuro, porque si hay una distancia del 10% cuando Australia llegue a un arancel cero en carne, se complicará para cerrar negocios. Respecto al consumo, considero que habrá más demanda de carne. El promedio de consumo de carne per cápita es de 4 kg al año y en 10 años se prevé que sea de 8 kg, de alguna manera se estaría duplicando y habría una mayor necesidad por este producto.

– ¿Uruguay no está aprovechando la oportunidad de avanzar en la relación comercial con China?

– Creo que estamos dejando pasar el tren. Es real que China tiene un plan de expansión y buscar nuevos socios comerciales. Uruguay toma con normalidad los intercambios oficiales y no se da cuenta que China le está abriendo las puertas. Se han celebrado 30 años de amistad entre los países, nos extendieron la mano en varias ocasiones y es claro que quieren llevar la relación a otro nivel. Depende de nosotros a dónde queremos llegar. Estoy seguro que un acuerdo es más beneficio para Uruguay.

– ¿ Cómo avanza el comercio electrónico y cuán importante es para imponer un producto a los consumidores chinos?

– Avanza de una manera impresionante. Y resulta una excelente opción para entrar con productos de lujo. Es la forma de difundir la mercadería en un sector que quizás no tiene el conocimiento necesario como para elegir el producto uruguayo.

– ¿Qué tipo de cortes tienen más oportunidades en el comercio electrónico?

– Creo que es una buena manera para empezar a entrar al mercado con productos de lujo. Vender online permite dar comunicación y difusión de una mercadería que los consumidores desconocen. Hoy lo que más se comercializa por internet son los cortes de alto nivel: el lomo, bife ancho o bife angosto. Se apunta a un público joven, que son quienes están más relacionados con la tecnología y conocen otros hábitos de consumo. Además, el comercio online, te facilita comunicar lo que querés sin contar con un presupuesto millonario.

– ¿En China hay posibilidades de aumentar el comercio de carne ovina de Uruguay?

– Hay un potencial de crecimiento que es impresionante. Los chinos consumen mucha carne ovina. Aunque por cercanía, mejora arancelaria y más conocimiento de origen, tienen una alta demanda de Nueva Zelanda. Es claro que Uruguay, a través de las empresas e instituciones, debe hacer un importante trabajo de difusión del producto. Entiendo que siempre hablamos de carne vacuna, pero quizás falta desarrollar un trabajo estratégico para hacer entender a los consumidores que Uruguay cuenta con la misma calidad de carne de países como Nueva Zelanda.

– ¿Hay interés de empresarios chinos en invertir en la industria frigorífica del Uruguay?

– Claro que sí. Es una tendencia que grupos inversores chinos salgan al mundo para comprar empresas. Uruguay queda lejos y desconocen muchas normativas del país, pero estoy seguro que van a llegar, aunque tardarán un poco más. En el caso de las perspectivas de compra de plantas frigoríficas, las preguntas me llegan y piden información, pero llevará más tiempo. Hoy cuentan con el capital y saben que tienen un desafío que es alimentar a una gran población.

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