ovinos

Stock ovino seguirá estable y hay que salvar más corderos

Existen posibilidades de crecer para aprovechar los mercados aplicando las tecnologías ya validadas.

Corderos. Con las razas que hoy trabaja Uruguay hay suficiente potencial para producir mucho más.

Pablo Antúnez

El stock ovino volverá a mostrar estabilidad en 2020, como viene sucediendo en los últimos seis años, cerrando en el entorno de los 6.400.000 cabezas, según una estimación primaria del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL).

A junio de 2019, Uruguay tenía 6.419.000 ovinos, contando todas las categorías, según demostró la Declaración Jurada de Dicose. Este año, la señalada podría caer un par de puntos, bajando de 65% a nivel país hasta 63%, por lo que esa estabilidad del stock pasaría a ser mucho más importante que en años anteriores.
“Esa estabilidad del stock ovino viene desde 2014, con más o menos 200.000 o 300.000 cabezas que han ido subiendo y bajando”, recordó el gerente del SUL, Romeo Volonté.

Problema. Mientras tanto, la meta debe ser salvar la mayor cantidad de corderos en cada señalada, apoyándose en el asesoramiento técnico y en la información validada y consolidada que existe en Uruguay, a disposición de todos los productores.

La majada de cría está transitando por el último tercio de la gestación, un momento clave, y necesita una óptima alimentación para que el cordero tenga un buen desarrollo y la oveja llegue fuerte al parto.

“Nos preocupa que en el último tercio de gestación que están empezando las ovejas, tenemos muy poca alimentación para poder llevar y mantener esa condición corporal”, dijo a El País Marcos García Pintos, técnico del Secretariado Uruguayo de la Lana para los departamentos de Lavalleja, Maldonado y Rocha.

El profesional explicó que se está ingresando en el período donde la oveja “duplica su demanda de energía y ahí es donde hay que tener mucho cuidado para poder cumplir con esas expectativas que la oveja precisa, para llegar con buena condición corporal al momento del parto y poder tener buen desarrollo de la glándula mamaria y buena producción de leche”.

Con manejo y sanidad, si la oveja llega con buena condición corporal al parto y si tiene mucha leche, el cordero logrará sobrevivir.

En Uruguay, entre el parto y la señalada -la identificación del cordero y el descole-, el 25% de los corderos paridos mueren. De ese volumen, hay un porcentaje alto que se pierde por inanición o por condiciones climáticas adversas: pierde temperatura corporal y muere de frío. A su vez, los predadores, como zorros, caranchos y perros sueltos, tienen una enorme incidencia cada año sobre la mortandad de corderos.

“En algunas zonas del país es más importante el clima y la inanición. Hay corderos que nacen y por tener bajo peso o porque la oveja tiene poca producción de leche, mueren de inanición”, agregó García Pintos. En otras zonas, más hacia el sur, “hay una mayor incidencia de los predadores y hay mortandades por eso, más que por inanición e incidencia del clima”, destacó el profesional.

Lo más importante es que para luchar contra el clima adverso, para llegar con la oveja en una buena condición corporal al parto -con alimentación optima- e incluso, para prevenir el ataque de predadores, hay suficiente tecnología validada en Uruguay. También está claro que para aplicarlas, en muchos casos, hay que invertir y muchas veces no se puede.

“En los últimos años, entre las instituciones que trabajan en el rubro ovino (Facultades de Agronomía y Veterinaria, Secretariado Uruguayo de la Lana e Instituto Nacional de investigación Agropecuaria), se difundieron varias alternativas para solucionar la problemática del rubro ovino y llegar a producir más corderos”, reconoció García Pintos.

La clave. La oveja debe mantener una buena condición corporal para poder expresar todo su potencial productivo y no hay forma eludir esa premisa básica. “Llegar con una oveja fuerte al parto, permite llegar a corderos de al menos 3,5 kilos de peso vivo al nacer, que podrán afrontar adversidades climáticas”, admitió el técnico del SUL. Si al cordero se le ayuda con algún abrigo, incluso con parideras que lo resguarden durante los primeros días de vida, seguro sobrevivirá.

“Para el control de predadores, hemos desarrollado los animales de guarda, la burra, el perro pastor y la llama. Por otro lado, están los controladores físicos para predadores, como alambrados eléctricos, mallas y otros que hemos estado desarrollando hace un tiempo para evitar esa pérdida grande, ese 25% que hay entre parto y señalada”, dijo García Pintos.

Según la visión de este profesional en los últimos tiempos, las majadas vienen avanzando bien. “El clima fue seco y desfavorable para el rubro agropecuario, pero para la oveja fue bueno. Desde el punto de vista sanitario no hubo mayores problemas y eso hizo que comience el invierno con la majada muy bien”, dijo García Pintos.

La oveja es rentable y siempre va a responder.

En el momento del parto, la oveja debe estar en un potrero con alimentación de calidad y buena cantidad, aguadas y principalmente reparo. “Cumpliendo estas condiciones, la oveja llegará con fuerza al parto y el nacimiento del cordero será rápido”, reconoció Jorge Bonino Morlán, hoy asesor privado y excatedrático de Facultad de Veterinaria.

A veces la viabilidad del cordero también se ve afectada por un parto demorado. “En este caso el cordero demora en nacer más de lo normal, sea por falta de fuerza de la oveja, porque es muy grande o por ovejas en mal estado.

“El cordero nace con lesiones cerebrales porque tuvo poca respiración al momento de nacer. Esas pequeñas lesiones que lo hacen inviable y muere”, argumentó Bonino Morlán.

Las parideras o el abrigo es fundamental, porque el cambio de clima al que se expone el cordero al salir de la oveja perjudicial. El ovino es rentable. “Es un animal con muy buena fecundidad y puede producir más de un cordero. Cuando se le otorgan las condiciones óptimas responde”, dijo Bonino Morlán.