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Medio siglo de compromiso con el agro

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Son 54 años de identificación y compromiso con un sector decisivo y vital de la economía de Uruguay. Un sector pujante y vigoroso que provee a la humanidad de carne de la más alta calidad surgida de la producción totalmente natural, que es valorada por los mercados más exigentes del mundo, así como diversos cultivos -de la soja al arroz- que encuentran gran demanda en diversidad de naciones. El 31 de mayo de 1968, El País estableció las bases de su Sección Agropecuaria, que se tradujo en páginas en sus ediciones cotidianas y un suplemento que reflejaron las opiniones, inquietudes, problemas y soluciones de los hombres y mujeres que son protagonistas, desde el amanecer de cada jornada, de la actividad agropecuaria, una labor que no admite pausa porque los tambos deben remitir todos los días la leche a las plantas elaboradoras, debe atenderse la alimentación y otros aspectos del ganado en los campos y cuidar los cultivos que siempre están sometidos al azar de las condiciones climáticas.

Ese compromiso se ha mantenido inalterado durante más de medio siglo, a partir de una primera mesa redonda, en la que el Dr. Eduardo Rodríguez Larreta -uno de los directores del diario- expuso el pensamiento y la orientación periodística de la novel sección, en un encuentro del que participaron destacadas figuras del quehacer agropecuario, que comprendieron el significado del apoyo de El País y cómo éste se traduciría en una vía eficaz para que la población pudiera entender los beneficios generados por la labor del campo a toda la sociedad.

Al exponer los motivos de las publicaciones que iniciaba El País, quedó estampada una frase como síntesis de las características decisivas de ese sector fundamental de la economía uruguaya: “El Uruguay se salva con el agro o con él perece”. Esta afirmación reflejó con fidelidad la importancia del agro para proyectar a Uruguay en el mundo como un productor prestigioso de alimentos para la humanidad, valorados en los mercados más exigentes porque los frutos de esa labor son absolutamente naturales, tanto en las carnes como en los diferentes cultivos y han incorporado la trazabilidad para que la calidad resulte la misma desde el campo hasta el plato del consumidor.

Tanto en tiempos de dificultades como de bonanza, El País siempre ha acompañado a la agropecuaria y reflejado en sus páginas las opiniones, inquietudes, avatares, vicisitudes, soluciones y capacidad creadora de un sector pujante que jamás declina en su pasión, dedicación e inteligencia para encarar una labor que enfrenta incertidumbres en la economía y por las condiciones climáticas.

Ha transcurrido medio siglo desde que El País concretó el hito liminar que se convirtió en la vía de expresión del agro y en un nexo fecundo entre los protagonistas del quehacer en el ámbito rural y toda la sociedad, un medio de aquilatar los valiosos alcances del trabajo en el campo y cómo éste se refleja en el crecimiento económico del país, en mejores condiciones de vida para la población, en la generación de numerosas oportunidades laborales, ya sea por vía directa o indirecta a través de los proveedores de insumos, y en la incorporación de tecnologías para afianzar el sitial de liderazgo que Uruguay tiene como proveedor de alimentos requeridos por la humanidad en volúmenes crecientes.

El compromiso y el apoyo de El País, como consecuencia de la convicción y sólidos fundamentos sobre la importancia del agro y sus repercusiones en la sociedad, quedó ratificado una vez más cuando el mundo se detuvo por un período alucinante a raíz de la pandemia del covid-19.

En esos momentos de turbulencias, en los que resultaba casi imposible encontrar certezas, El País hizo una gran apuesta para abordar los nuevos desafíos planteados y continuar su respaldo al sector clave de la economía. Pablo Mestre, editor de la Sección Rurales, me hizo un planteo con gran visión: publicar cada domingo un Suplemento Rurales que reflejara en sus páginas impresas y en su versión digital imprescindible en estos tiempos de transformaciones tecnológicas, las diversas vertientes del agro, respaldadas por información certera como siempre es la definición de este diario, y enfoques de especialistas. El desafío fue asumido de inmediato. El Suplemento Rurales es una realidad desde agosto de 2020, como expresión de confianza y fe en el futuro de Uruguay. Un equipo periodístico integrado por Martín Olaverry, Pablo Antúnez, Manuela García Pintos, Hernán T. Zorrilla, brinda en cada edición dominical y en la web la información actualizada que importa para la toma de decisiones por parte de quienes producen y la comprensión por los lectores en general de todo lo que logra un pilar de la economía. Asimismo, sumó las opiniones, análisis y enfoques de especialistas como Nicolás Lussich, Rafael Tardáguila, Gonzalo Ducós, Federico Morixe Mailhos, Mercedes Gómez, Isabel Dighiero, entre otros destacados aportes.

Este año, con motivo de la Expo Prado y este lanzamiento de la zafra de reproductores, El País alcanza un nuevo récord en la cobertura del sector. En el período en que se realizó la exposición, todo lo que allí ocurrió quedó relatado en crónicas, información, comentarios e imágenes, que sumando a esta edición especial, completan las 100 páginas impresas entre las ediciones de cada día y el Suplemento Rurales.

El agro aporta el 6% del Producto Interno Bruto (PIB) de Uruguay. De enero a agosto de este año, solo las exportaciones de carne representaron el 25,2% del total de las ventas al exterior. Las dos cifras son elocuentes de por sí para definir el impacto del agro en el crecimiento del país.

El genial Leonardo Da Vinci decía que “el tiempo se detiene apenas para dar oportunidad a quienes saben aprovecharlo”.

A lo largo de 54 años, El País aplicó ese mandato en unión de conceptos y valores con los hombres y mujeres del agro. La frase que encabezó la primera edición de la Sección Agropecuaria sigue tan vigente como desde aquella jornada inicial y se renueva todos los días.

La caída del dólar y la preocupación por la concentración en la industria frigorífica han estado en el centro de la discusión en el ámbito de los agronegocios estos días. Y si bien son temas independientes, están relacionados.
A pesar de la falta de agua los rendimientos de invierno son mejores a los esperados. Pero el partido no terminó y el segundo tiempo -cultivos de verano- puede estar complicado si La Niña sigue despierta.
Socia del estudio Nopitsch & Asoc.
Las recientes medidas de flexbilidad tomadas en China podrían ayudar a alterar los sentimientos del mercado y reconstruir la confianza. Habrá que ver qué pasa en las próximas semanas y seguir con atención la evolución.
En tiempos de mercado en baja también es importantes que las relaciones de precios se mantengan dentro de lo razonable entre los eslabones de la cadena cárnica. Hubo dudas, pero los datos parecen alinearse, aunque hay margen para que bajen los precios al público en el mercado local
Es factible que Nueva Zelanda solo pueda cubrir de forma parcial el aumento esperado de la demanda china, por lo que este país debería salir a proveerse desde otras regiones, entre ellas Uruguay
En Israel, más allá de las fuertes discusiones y polémicas que habitualmente genera, hay una cosa que parece clara: existe una capacidad de enfocar y abordar los problemas de una manera más efectiva, con visión estratégica y de largo plazo
El panorama económico global sigue cambiando y con él las condiciones de trabajo para los agronegocios. En el caso del sector cárnico el impacto es notorio, con fortalecimiento del dólar y retracción de la demanda. A eso se agrega el panorama climático, que -si bien ha dado un alivio- sigue preocupando
Las previsiones, teniendo en cuenta que los precios de los granos siguen siendo altos, indicarían que la proteína animal debería mantenerse con cotizaciones atractivas. Pero, como siempre, dependerá de dónde se posicione la demanda
De cara a la presentación y plazo para el pago de la Declaración Jurada del Impuesto al Patrimonio Agropecuario y su sobre tasa que vence el próximo 25 de octubre, nos proponemos repasar el cambio normativo introducido por la Ley 19.924 del 18/12/2020, en relación a la forma de valuar fiscalmente los inmuebles rurales. Antes de adentrarnos en concreto a este cambio normativo sería bueno tener en cuenta ciertas consideraciones:
A la luz del escenario global, el desempeño de la economía uruguaya se destaca en la región e incluso en el mundo. Los problemas de inflación son generales, pero el país tiene fortalezas propias, aunque también cuentas pendientes
Los primeros 10 meses fueron de altísima volatilidad para los precios de los granos. Partimos con precios de 495 llegando a 656 US$/ton para la soja con posteriores bajas de hasta 460 US$/ton. Los que no vendieron la sufrieron en carne y hueso. En el trigo, las subas fueron del 67% y las bajas del 39%, pasando de 282 a 470 US$/ton, y volviendo a recuperar los 347 dólares con los nervios de Rusia y Ucrania. Mientras que en la colza, las subas fueron de 500 a 790 y bajando luego a 480 US$/ton. Algunos supieron aprovechar a vender precio sin grano en este último y están disfrutando de la diferencia. Veamos algunos factores e incógnitas que influyen fuertemente en los precios:

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