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Los cambios son internos

Ing. Agr. Rafael Tardáguila | rafael@tardaguila.com.uy

Cuando esté por comenzar la primavera y la Expo Prado haya comenzado a quedar atrás, el Ministerio de Ganadería dará a conocer los datos del rodeo vacuno al 30 de junio de este año el cual, con toda seguridad, mostrará un moderado aumento de algo más de 100 mil cabezas.

Si se observa en el largo plazo, el rodeo vacuno uruguayo se mantiene en niveles mayormente estables en el eje de los 11,6 millones, como se observa en el gráfico que muestra los datos de los últimos 20 años. Pero esta estabilidad esconde cambios cualitativos trascendentes en la composición, con un crecimiento del peso relativo del rodeo de cría y una disminución de categorías que pueden catalogarse de improductivas, caso de novillos de más de 3 años o vaquillonas de más de 2 años.

Por lo tanto, el rodeo se está haciendo gradualmente más eficiente, con un aumento del peso de la “maquinita de producción” (las vacas de cría) y una aceleración de la velocidad de entore y de engorde, que quitan categorías que, anteriormente, tenían un peso trascendente dentro del rodeo. Cabe recordar que en la década de 1990 llegó a haber en el país más de 900 mil novillos de más de 3 años y más de 600 mil vaquillonas de 2 a 3. El año pasado estas últimas eran 435 mil (les queda bastante para bajar) y los novillos de más de 3 sumaron 344 mil cabezas, casi un tercio de los que había solo 30 años atrás.

Esta salida del sistema de animales añosos lleva a un rejuvenecimiento del rodeo vacuno en el país, por lo que las Unidades Ganaderas, o la presión de pastoreo, tiende a descender. No es lo mismo el consumo de un ternero que de un novillo de 4 años.

Tardáguila, rodeo vacuno.jpg

El aumento del stock en el presente ejercicio se deberá fundamentalmente a una disminución de la extracción que no guarda relación con una demanda más floja, sino con un problema de oferta derivado de la última gran sequía de 2023 que redujo de forma significativa la cantidad de terneros destetados al año siguiente y que fueron los novillos de 2-4 dientes en el actual ejercicio.

Es la categoría de machos sobre la que recae el mayor peso de la faena, por lo que su relativa escasez recalentó el mercado -para estimular una aceleración del engorde- pero no impidió un descenso en la cantidad de novillitos que están llegando a faena. Esto fue parcialmente compensado con el aumento de otras categorías (fundamentalmente vaquillonas), pero no impedirá que, cuando se pase raya al ejercicio, se produzca un moderado descenso de la faena a algo menos de 2,3 millones de cabezas, por debajo de los 2,32 millones de 2024/25. Una baja leve, pero baja al fin.

A esto se agrega la expectativa de un descenso en la cantidad de animales exportados en pie. Aunque en 2025 la dinámica exportadora fue muy importante, con la salida de 371 mil cabezas, en este primer semestre de 2026 los altos precios del ganado uruguayo le han quitado competitividad en el mercado internacional. Por más que el precio del ternero en Brasil también tiende al alza, los alrededor de US$ 4 el kilo que se están pagando en Uruguay están disminuyendo la corriente exportadora y eso se sentirá fundamentalmente en lo que resta por recorrer del ejercicio, cuando transcurra la zafra de terneros. El año pasado entre marzo y junio se embarcaron 120 mil vacunos; este año probablemente se llegue a la mitad de ese número. Habrá seguramente una mayor salida de hembras y más dificultad para competir con Brasil en el caso de los terneros.

Por lo tanto, entre lo que se faene y lo que se exporte en pie, la extracción seguramente descenderá en algo más de 100 mil cabezas desde el pico de 2,7 millones de 2024/25.

En el caso de las otras dos variables, los nacimientos y las muertes, no se suponen variaciones de significación respecto al ejercicio anterior. El moderado aumento en la cantidad de vacas en el rodeo de cría seguramente compensará la mínima baja en la tasa de preñez. Aunque se enviaron a frigorífico una cantidad importante de vacas preñadas, los terneros destetados deberían ser un número cercano a los 3 millones de cabezas, algo menos de los 3,04 millones del año pasado. La mortandad y el consumo predial se mantendrán en los mismos niveles que en los años anteriores.

Al pasar raya a ingresos y egresos del sistema se llega a un número final del orden de los 11,55 millones de vacunos, unos 100 mil más que en el último día del ejercicio 2024/25. Se mantendrá, con toda seguridad, la tendencia de largo plazo de disminución de los novillos de más de 3 años y las vaquillonas de más de 2, en tanto que se mantendrá la cantidad de vacas de cría en el entorno de los 4,3 millones de cabezas.

Este número, a lo que se agrega la gradual tendencia de mejora en la tasa de destete (que puede llegar a ser menos gradual en la medida que los precios de los terneros incentivan una mayor inversión para lograr una mayor cantidad) sostendrán en el mediano plazo la producción anual de terneros en el entorno de los 3 millones de cabezas. Si las cosas siguen evolucionando de la buena forma en que lo vienen haciendo en los últimos tiempos -y sin impactos graves desde el punto de vista climático- estos 3 millones serán la base a partir de la cual se podrá sostener un crecimiento adicional en la cantidad de animales nacidos cada año, sin que ello tenga que significar un crecimiento del rodeo vacuno en el país, tal como viene sucediendo desde hace ya bastante tiempo.

En esta coyuntura de adversidad, la Expoactiva tuvo un rol especial, para mantener el ánimo de los productores, técnicos y empresas que trabajan en la agricultura, levantar la vista por sobre los problemas de hoy y mirar el horizonte de mediano y largo plazo.

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