Pablo Antúnez.
1963 - 2026
Por más de 40 años Pablo Antúnez trabajó en El País, empresa a la que ingresó en el año 1983, haciendo un poco de todo en la Redacción, ubicada entonces en la Plaza de Cagancha. Luego, pasó a Fotocomposición cuando el cambio tecnológico hacía irrupción en el diario dejando el viejo sistema de linotipo.
Inquieto como fue siempre, paralelamente hacía inseminaciones, porque la labor veterinaria siempre le gustó. Levantaba semen en Montevideo, cargaba su termo y recorría tambos y el circuito de la zona de la tablada. Esto hizo que un jerarca del diario se lo recomendara a Osvaldo Mario Grieco, entonces editor de la sección Rurales, donde ingresó en el año 1985 y se mantuvo hasta que se jubiló a principios del año 2024.
Además de la pasión por todos los temas veterinarios, Pablo también hizo el curso de lanas del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y se graduó como clasificador.
Siempre dispuesto a todo y de buen humor. Lo conocí desde que ingresó al diario, pues somos contemporáneos en la empresa, y puedo asegurar que nunca lo vi enojado, ni discutiendo, siempre mostrando buena disposición para lo que fuera.
Para hablar de lo que fue Pablo Antúnez, basta una anécdota. Es tan buen tipo, que postergó un mes su retiro del diario, ya decidido, “para no complicarlos a ustedes con las licencias…”.
Tras la jubilación, disfrutó de su tiempo con su otra pasión: los caballos.
Luego de pelear en forma desigual con una cruel enfermedad, su cuerpo no resistió más y falleció este sábado. Se fue un crack, y lo vamos a extrañar, sin dudas.
A su esposa Claudia, un apretado abrazo.