La zafra lanera 2025/2026 está llegando a su etapa final, la misma “fue atípica a lo que normalmente es una zafra lanera. Habíamos iniciado con el mercado trancado, con Europa casi sin comprar lana y China casi sin operar, con valores restringidos, donde el pico máximo fue algún negocio por lana Merino que se concretó en US$ 7”, señaló Miguel Pizzarossa, director de la firma salteña Miguel Pizzarossa Negocios Rurales.
En diálogo con Valor Agregado Norte de radio Tabaré de Salto, Pizzarossa sostuvo que posteriormente “llegó el anuncio de Australia de que faltaban 30 millones de kilos de lana en la zafra que iban a cosechar, eso generó una especie de corrida bancaria en la lana, todas las industrias salieron a comprar y hubo un aumento en los precios”.
Obviamente esto tuvo su impacto en el mercado interno, “se comercializó mucha lana que estaba pendiente de venderse, tras un aumento donde los valores pasaron de US$ 6 y US$ 7 a US$ 9, US$ 10 y de ahí para arriba. Fue un cambio muy brusco, bienvenido para el sector, y lo positivo es que no solo subió la lana fina, sino que todas las otras también”.
“Había lana que desde el 2020 estaba sin mercado, y ahora lo tuvo, y no solo eso, sino que los precios se duplicaron”, comentó el operador salteño.
El stock de lanero de Uruguay hoy tiene una menor participación de lanas Corriedale y hubo un aumento en las finas, esto ha hecho que haya que mirar más hacia el mercado europeo y no tanto hacia China como sucedía anteriormente. “Estamos jugando en la mejor liga del mundo de la lana, pero tenemos que seguir mejorando en el acondicionamiento de la lana para seguir compitiendo ahí”.
El gran volumen de lana comercializado, generó que hoy haya muy poca lana en mano de productores, y que desde ya se pueda proyectar una zafra 2026/2027 donde el volumen de lana disponible va a ser menor en comparación a años anteriores.