El integrante de la UAM, Pablo Pacheco, explicó que previó al evento climático, en el centro de comercialización se visualizaba "un escenario de oferta muy abundante”, por lo que “los precios estaban muy bajos”, e impactando negativamente en la rentabilidad de los productores. Si bien, reconoció que el evento ha sido una situación “absolutamente trágica”, como contracara ha dejado la expectativa de “un escenario de precios un poco más rentable para los comerciantes y para los productores, sobre todo", principalmente en el caso del tomate, morrón, berenjena, zapallito y pepino.
Abastecimiento. A pesar de los destrozos puntuales y de la previsible merma en los volúmenes globales de cosecha, los análisis de la UAM descartan la posibilidad de un desabastecimiento en el mercado de frutas y hortalizas. La producción previa al temporal exhibía niveles de rendimiento excepcionalmente altos y un gran potencial, lo que asegura que, aun con un flujo de oferta más moderado y eventuales variaciones en la calidad estética de las partidas, el consumo doméstico continuará cubierto con mercadería nacional.
El técnico destacó que "Uruguay tiene la fortaleza de tener un sector productivo hortifrutícola fuerte, muy fuerte, que invierte, que se prepara para producir cada vez más, que mete tecnología y que está todo el tiempo buscando cómo innovar. Esa es una fortaleza fundamental para el país, porque permite tener abastecimiento de alimentos de calidad y no estar dependiendo del mundo”.
En este sentido, señaló que está fortaleza del sector permite tener un nivel de abastecimiento interno muy alto, por lo que en este tipo de situaciones “bien vale pagar en algún momento del año, un precio un poco más alto. El valor es mucho mayor que aquel sobreprecio que en estos próximos meses tal vez esté pagando el consumidor final por un tomate, un morrón o una berenjena".
Importaciones. La determinación de abrir el ingreso de mercadería desde el exterior no depende de la UAM, sino que constituye una potestad del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), en coordinación con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) por su interés en monitorear los índices de inflación. No obstante, el análisis técnico del mercado descarta que una medida de esta naturaleza resulte necesaria o inminente bajo las condiciones actuales.
La evaluación de la UAM, indica que los valores proyectados representan una recomposición lógica y justa tras meses de precios sumamente deprimidos que no cubrían los costos de producción. En la actualidad el cajón de tomate cotiza en el eje de los “700 u 800 pesos”, mientras que el morrón rojo se ubicaría en rangos de “1500, 1600 o 1800 pesos”, cifras que se consideran parte del técnico como equilibradas y no alarmantes para el funcionamiento general de la cadena de distribución.