El primer camión con 24.000 kilos de asado bovino con hueso importado de Brasil está distribuido y, prácticamente, vendido en las carnicerías de Montevideo. A su vez, la semana entrante se espera la liberación del segundo camión, también importado por abasto “Santa Clara” -en el marco del primer negocio por hasta 10 camiones- , en medio de una gran avidez por el producto a nivel de comercios.
En las próximas semanas comenzará a ingresar falda con hueso y otros cortes para el mercado interno, a valores inferiores que el de la mercadería local.
Las solicitudes de importación presentadas por los interesados ante la Dirección de Comercio Internacional del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca se incrementaron sustancialmente y algunas ya esperan a ser firmadas, según confirmó a El País el director de los Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca, Diego de Freitas.
Al igual que la carne bovina desosada que ingresa desde Brasil hace varios años, la mercadería proviene de frigoríficos exportadores habilitados para enviar cortes a la Unión Europea, China y otros selectos mercados. Los servicios sanitarios oficiales de Brasil y Uruguay tienen un acuerdo de reciprocidad. “Todas las plantas uruguayas que habitualmente exportan carne con hueso a Brasil están habilitadas por el Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento (MAPA) y nosotros habilitamos las empresas brasileras que vuelcan carne con y sin hueso para el abasto interno”, explicó De Freitas.
Según un sondeo realizado por El País, algunos frigoríficos uruguayos dedicados a la exportación ya están moviéndose y buscando precios, con el interés de importar cortes con hueso para el abasto interno. El problema es que en Rio Grande do Sul, donde el consumo de asados es alto, no hay oferta disponible y los precios imposibilitan los negocios. Es por eso que tienen que apuntar a frigoríficos del norte, en donde el consumo de asado no es tan alto, pero a la vez la oferta y los valores, permiten la concreción de nuevos negocios.
Visiones. Mientras algunos uruguayos consultan en los mostradores de las carnicerías si llegó el asado con hueso de Brasil, otros aseguran que no los van a consumir nunca, al igual que pasaba hace 10 años con las pulpas desosadas y envasadas al vacío del mismo origen, que llegaron para bajar el precio de la carne en el abasto.
Este será el primer fin de semana con asados brasileros con hueso en las carnicerías de Montevideo, tras la venta del primer camión importado desde una de las plantas frigoríficas del Grupo JBS en Rondonia. Abasto “Santa Clara”, al igual que con la carne bovina sin hueso de Brasil, fue el primero en importar asados con hueso y entregó los primeros 24.000 kilos (el primer camión) entre sus distribuidores, para que todos sus clientes tuvieran producto, pero todavía la oferta es my chica. Está pronto a ser liberado al abasto un segundo camión y en las próximas semanas seguirá ingresando más volumen.
“Es un asado prolijo, de calidad y puede competir con los de campo de Uruguay, que son los que se venden normalmente”, aseguró a El País el secretario de la Unión de Vendedores de Carne (UVC), Hebert Falero. La caja viene con tres mantas de asado con hueso, a ocho costillas, procedente de animales jóvenes de campo. Cada manta pesa entre 9 y 10 kilos.
Las carnicerías que tuvieron la suerte de contar con los asados con hueso brasileros recibieron entre 30 y 40 kilos de producto que se venden en un rato, más cuando en el mercado hay poca oferta de asado de campo local debido a la baja faena de bovinos, como consecuencia del rigor del invierno.
Según explicó el secretario de la UVC, cada carnicero le pondrá el precio al producto en base a sus costos, pero adelantó que el asado con hueso procedente de Brasil se está vendiendo al público entre $290 y $ 310 por kilo. Esos valores están entre 10% y 15% por debajo del precio del asado de campo uruguayo.
Por su parte, Germán Moller, presidente de la Asociación Nacional de Carniceros, también aseguró a El País que hay mucha gente preguntando en las carnicerías por el asado importado y dijo que los carniceros “están optimistas y esperanzados en que el producto pueda dar una buena mano a las carnicerías”.
Moller aseguró que el asado brasilero “tendrá su lugar en el consumo de carne bovina local y competirá con el asado de campo uruguayos”. Consideró que la importación de carne con hueso “es un buen ejercicio, más allá del precio. Así como las pulpas sin hueso de Brasil se ganaron su lugar, no veo por qué el asado no pueda seguir el mismo camino”.
El presidente de la Asociación Nacional de Carniceros dijo que la apertura de la importación de carne con hueso de estados o zonas libres de Brasil que tienen un estatus superior en fiebre aftosa al de Uruguay, “va a ayudar mucho a los carniceros y a la industria, porque facilitará que los frigoríficos uruguayos puedan exportar más y que los carniceros no nos veamos, en los momentos de menor faena, desabastecidos de asados”.
Por otro lado, Falero dijo que la carne importada benefició al consumidor y atenuó las subas de los cortes producidos en Uruguay destinados al abasto. Más allá de los prejuicios, el comerciante sostuvo que “hoy la gente no nota la diferencia entre el producto importado y el local, porque la calidad de lo importado es muy buena. Lo mismo pasará con el asado, en meses se mezclará con el asado uruguayo y eso hará que el precio se estabilice más”.
Excelente sabor y terneza, con menor precio
El asado, sin dudas, es el corte más arraigado en la cultura culinaria de los uruguayos. Si bien puede chocar que en el país de la carne y las parrillas ingresen asados bovinos con hueso de Brasil -siempre de Estados o zonas libres de fiebre aftosa sin vacunación y procedente de frigoríficos exportadores-, el producto es de altísima calidad, excelente sabor y terneza. No tiene nada que envidiarle a los asados de campo que habitualmente se producen en Uruguay.
Las primeras partidas llegaron desde Rondonia, porque los precios del sur de Brasil y la oferta, hacían inviable la importación. Es un asado de 8 costillas, de animales jóvenes, casi sin grasa, pero sin ser totalmente magros. Seguro que el mercado los adoptará, por su relación calidad-precio.
¿Quiénes pueden importar cortes con hueso desde Brasil?
En 2004 el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) autorizó a los abastecedores a importar carne bovina sin hueso con destino al abasto, pero los frigoríficos no podían hacerlo.
Esa inequidad se corrigió con la habilitación de asados bovinos con hueso desde Brasil. Según establecen las dos resoluciones de la Dirección General de Servicios Ganaderos, los frigoríficos exportadores pueden importar siempre y cuando cumplan las garantías de segregación del producto, porque el importado deberá exclusivamente ser destinado al mercado interno. Son entre 30 y 40 empresas dedicadas a la exportación de carne las que se pueden beneficiar con la importación de asados con hueso desde Brasil para el abasto interno. La meta de las autoridades del MGAP con esta decisión es lograr un mercado mucho más transparente. No hay cuota para la importación de carne con hueso.
En todos los casos, los frigoríficos dedicados a la exportación deberán presentar un plan ante la Dirección General de Servicios Ganaderos, garantizando que la carne importada no puede ingresar al circuito destinado a la exportación y antes de dar este paso, el MGAP realizó una consulta a los principales mercados compradores de carne bovina uruguaya, pero ninguno puso objeciones. Uruguay solo puede exportar carne bovina procedente de animales nacidos, criados y faenados en el país y las máximas garantías de que se cumple con esos requisitos de los mercados, es la trazabilidad obligatoria de todo el rodeo bovino.
Hasta el momento, para los cortes con hueso, los orígenes autorizados por el MGAP para la importación son Rio Grande do Sul, Paraná, Acre, Rondônia y parte de Amazonas y Mato Grosso. En todos los casos son desde mayo de 2021 zonas libres de fiebre aftosa sin vacunación y se sumaron a Santa Catalina, que hasta entonces era el único estado con certificación internacional de libre sin vacunación. No hay riesgo sanitario alguno para Uruguay ni corre peligro ninguno de los mercados abastecidos por la industria frigorífica exportadora, pues el MGAP realizó en lo previo un análisis de riesgo, consultando a cada país sobre la apertura de importación de carne con hueso y ninguno puso objeciones. A su vez, ofreció las máximas garantías y transparencia.