Lechería

Wilson Cabrera Rava: “Se demoró mucho el gobierno”

El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL) y exdirector de Conaprole. Dijo en entrevista con El País que las gremiales del sector vienen “sujetando” a los productores desde “hace más de un año y medio porque estaban apostando al diálogo. Nos gastamos en diálogo y poca cosa hemos logrado”. Ahora están jugadas a la asamblea que se realizará el jueves 13, en la localidad de Capurro (San José), donde serán los tamberos los que decidirán “cómo se sigue adelante”. Cabrera aseguró que hoy “es más pesimista” que cuando alertó que “el Fondo de Garantía no servía para nada”. Los productores están cobrando parte de ese dinero.

 

Pablo Antúnez

-¿Qué se espera de la Asamblea del próximo jueves en la localidad de Capurro?
-Que los productores decidan qué camino tomar y cómo seguir adelante. Veníamos reteniendo a los productores hace más de un año y medio para poder seguir dialogando. La verdad, nos gastamos en diálogo y poca cosa logramos conseguir.

-¿Hay alguna medida que se descarte?
-Nada está descartado, pero tampoco cortamos el diálogo con el gobierno. La respuesta que recibimos los productores es que no se hablaba más del asunto (tras las medidas propuestas por los tamberos) y no nos conformamos con eso.

-¿Cuál fue la propuesta de las gremiales lecheras para paliar la crisis que vive la lechería y que se viene arrastrando desde hace algunos años?
-La propuesta fue subir $ 2 el precio de la leche al público (leche tarifada o consumo), que estaba bajo, porque en los últimos 10 años los productores subsidiaron el valor del producto. Si el precio se ajustaba sólo por el Índice de Precios al Consumo (IPC), los $ 23 que valía la bolsita de leche en ese momento pasaban a $ 30. Pedimos que se formara el fideicomiso con $ 1,30 de los $ 2 de la suba, porque el resto iba para la industria, fleteros y distribuidores. Ese fideicomiso que se crearía le trasladaría a los productores US$ 30 millones. El gobierno dijo que sí a la propuesta, porque no tenía costo fiscal. Se aprobó y nos sacaron ese dinero. Luego decidieron crear un Fondo de Garantía, seguramente fue algún “iluminado”.

-Parte del dinero de ese Fondo de Garantía se está comenzando a cobrar. ¿Es más optimista ahora?
-Soy más pesimista que cuando dije que ese Fondo de Garantía no servía para nada. Van a ser muy pocos los productores que lo van a poder recibir. Ese dinero quedará ahí parado. De pronto me equivoco y tengo una percepción que no es la correcta y dentro de seis meses lo tomaron muchos productores. Lo cierto es que ahora, tal cual fue creado, esta alternativa tiene mucho más limitantes de lo que tenía cuando se acordó.

-Entonces ¿ese dinero llega tarde a manos del tambero?
-No sólo llega tarde, le va a llegar a muy pocos tamberos. Recién ahora, luego de 15 meses, está llegando el dinero a los productores y mientras quedaron por el camino muchos tamberos que podían haber usado esos fondos y haberse salvado. Se demoró mucho, porque los trámites dentro del Estado son largos.

-Los productores sostienen que el gobierno les cortó el diálogo. ¿Cómo tomaron eso?
-No nos gusta que nos corten el diálogo y que nos impidan proponer alternativas. Hemos hecho propuestas, se aprobaron las propuestas y no se consiguió nada. Nadie se acordó que los US$ 39 millones de la deuda que mantiene Venezuela con Conaprole, salieron de un negocio en el que intervino el Ejecutivo, con la venta de las 44.000 toneladas de lácteos que colocaba Conaprole y las cobraba al contado del fideicomiso que se había pagado con el dinero que Ancap le debía a ese país.

-Pero ¿por qué dice que el gobierno cortó el diálogo?
-Porque desde el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca se nos dijo que no se hablaba más del asunto y no nos conformamos con eso (en la última reunión con el Ministro Enzo Benech). El presidente (Tabaré) Vázquez también comunicó que no podía dar ninguna otra ayuda a la lechería.

-¿Y de todo eso dice que no se logró nada?
-Lo único que se logró es que US$ 6 millones fueran recibidos por los productores más chicos, los otros US$ 24 millones nunca los vimos. Vamos a seguir insistiendo con eso.

-No es la primera, ni la única crisis que vivió la lechería uruguaya. ¿Cuál es la diferencia con otras?
-Esta crisis es muy importante y el gobierno no puede dar vuelta la mira y mirar para otro lado. En otras oportunidades hubo ayudas.

-¿Por ejemplo?
-En el 2001, que al menos para mi, fue la crisis más grande que padeció la lechería, se creó el primer Fondo de Fortalecimiento de la Actividad Lechera (FFAL), la respuesta del Ejecutivo fue otra. Se puso un equipo de técnicos a trabajar, que es lo que estamos pidiendo ahora para mejorar las herramientas que tenemos. El Fondo de Fortalecimiento de la Actividad Lechera no tuvo costo para el Estado, ayudó a los productores. Fue tan buena esa herramienta que se instrumentó dos veces más para paliar el endeudamiento del sector lechero y poder mantenerlo produciendo pese a las crisis. Según datos de Opypa, el incremento del endeudamiento del sector, medido en dólares corrientes, ha permanecido constante desde 2008. Se siguen perdiendo tambos.

 

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