Lechería

Lechería: intensificación e infraestructura

La lechería multiplicó por 3,5 productividad en los últimos 30 años. Esta semana se presentaron los resultados de la Red Tecnológica Sectorial: Conaprole, INIA, LATU, INALE, CRI Y ANII.

Pablo D. Mestre (*). 

Este incremento en productividad en tres décadas resultó de un proceso sostenido de inversión y mejoras en los procesos productivos fundamentales: base forrajera, alimentación, reproducción y salud.

Hace poco tiempo atrás (FOPROLE 2019) se afirmó: “Sin pasto no hay negocio”, basado en el resultado de investigación y análisis de información de sistemas comerciales de producción de leche. Se puede agregar además que en Uruguay “Sin pasto no hay sostenibilidad ambiental”.

Las posibilidades de una lechería uruguaya competitiva a nivel internacional pasan por modelos de producción de leche con alta producción y cosecha de forraje por hectárea. La pregunta es entonces: ¿cómo producimos y comemos más pasto? Un elemento que surge claro desde la investigación y que ha sido refrendado por la trayectoria de los productores de leche que han obtenido mejores resultados en los últimos años es el ajuste positivo de la carga animal.

Los aumentos de carga en los tambos no sólo aumentan la presión sobre los recursos naturales disponibles, sino que incrementan los períodos en que los animales no tiene suficiente pastura disponible y deben ser suplementados con reservas de forraje y/o concentrados: ¿dónde?, ¿cómo?, ¿cuando?. Aunque estas preguntan han ido siendo respondidas quedan sin respuestas algunas subyacentes: ¿con que costos?: ambientales, sanitarios, calidad producto, etc.

Estas reflexiones son las que han motivado a la Red Tecnológica Sectorial, que es integrada por Conaprole, Inia, Latu, Inale, Cri, Anii y Universidad de la Republica, a instalar nuevas facilidades experimentales en la EEMAC y plantearse el proyecto “Cuánto cuesta y cuánto paga el control del ambiente”. En este proyecto conviven estrategias de control total (ACA-DTM), con estrategias que combinan el encierro y el pastoreo con alto (ACA-DPM) o bajo (BCA-DPM) control del ambiente.

Esta semana se realizó una primera reunión de difusión de resultados.

Y surgieron 3 escenarios:

1) Que los sistemas no se diferencien entre ellos: sería una gran noticia porque le podremos mostrar al mundo que nuestro sistema intensivo a cielo abierto no es diferente desde el punto de vista ambiental, bienestar animal, sanitario, etc., del estabulado que utilizan ellos.

2) Que los sistemas difieran significativamente. Podremos entonces determinar con claridad “Cuanto paga y cuánto cuesta el control del ambiente” y discernir sobre el mejor camino para posicionar a la lechería uruguaya.

3) Resultados intermedios entre los mencionados anteriormente.
Los resultados del proyecto, incluida la evaluación económica que realizará en forma independiente Inale, se irán presentando el próximo año.

(*) Producción: Juan Luis Dellapiazza.