En materia de valores, la leche en polvo descremada protagonizó el ajuste más severo de la jornada al retroceder un 5,0% y promediar US$ 3.371 por tonelada sobre una oferta de 992 toneladas, de las cuales Fonterra aportó 692 toneladas a un promedio de US$ 3.415 y la firma Arla colocó 300 toneladas a US$ 3.270.
Por su parte, la leche en polvo entera acompañó la tendencia bajista con un descenso del 1,2% en su valor medio, posicionándose en US$ 3.721 por tonelada, desglosada en 1.071 toneladas de leche en polvo entera regular a US$ 3.695 y 413 toneladas de la variedad instantánea a US$ 3.790, registrando ambos tipos de producto una caída del 1,3% respecto a la licitación anterior.
En el complejo de las grasas lácteas, el comportamiento de los valores de exportación se mostró dispar, registrándose la firmeza de la manteca frente a la tónica bajista del resto de los componentes comerciales de la plataforma.
La manteca sin sal se desmarcó de la tendencia general al traccionar un incremento del 3,3% entre ventas, logrando una cotización promedio de US$ 5.780 por tonelada para un volumen de 282 toneladas que resultaron efectivamente colocadas en la jornada.
En contraposición, el mercado de la grasa láctea anhidra sufrió una desvalorización del 0,9% respecto a las colocaciones del mismo producto en la licitación anterior; esta categoría, que contó con una oferta de 374 toneladas procedentes en su totalidad de Nueva Zelanda, terminó fijando su precio de referencia en los US$ 6.200 por tonelada, cerrando la actividad de mayo con bajas en la mayoría de los lácteos negociados.