Desde hace dos períodos es el vicepresidente de la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (Conaprole). En la siguiente charla con Rurales El País, analiza lo que dejó el ejercicio que cerró recientemente para cooperativa, y lo que se espera a futuro en temas como el precio de la leche al productor, el acceso a mercados, y principalmente hace énfasis sobre la realidad que atraviesa Conaprole en cuanto a las relaciones en el ámbito laboral, donde han tenido un 2026 marcado por el conflicto del inicio del año, que dejó fuertes consecuencias.
—¿Cómo evalúa el comportamiento del sector teniendo en cuenta lo que fue el arranque del año?
—La lechería está atravesando por una buena etapa, que empezó en el año anterior con buenas condiciones de producción y de márgenes, sobre todo en el equilibrio entre precios y costos. Durante este ejercicio, que cerró el 31 de julio con un aumento del 15,2% en la remisión, lo que significó un ejercicio récord, ya que se remitieron 1.734 millones de litros, unos 218 millones de litros por encima del ejercicio anterior. Sin dudas, esto es una muy buena noticia para el sector productivo y para la cooperativa. En el invierno, el clima fue muy favorable, ahora estamos con precipitaciones demasiado abundantes, pero hay buenos augurios para la primavera.
—¿Qué desafío logístico significó ese aumento del 15% en la remisión?
—En un tema en el que siempre estamos mirando varios años hacia adelante. De todas formas, es verdad que no se preveía un aumento de esta magnitud luego de algunos años con la producción estancada. Ahí se realizó un programa con algunos beneficios que se hizo a nivel de productores para cambiar los equipos de frío por otros de mayor volumen, se adquirieron cisternas con mayor volumen, y obviamente a nivel industrial se han hecho inversiones como en la torre tres de la planta de Rodríguez. Además hay otras inversiones pensadas para los próximos años. Está claro que de cara a la primavera van a estar desafiados los activos industriales, el personal y los diferentes recursos de la cooperativa en esos 15 o 20 días que tengamos ese récord de producción.
—¿Cómo fue el desafío de colocar mayor volumen de producción en el mercado?
—Es una situación que se vive todos los años, en la primavera o durante el ejercicio en general se atraviesa una etapa de mayor producción y para eso tenemos desarrollado el acceso a más de 70 países, con clientes estables y otros que se van sumando, o sea que la demanda a nivel mundial está presente. Tenemos un destino nuevo que es Indonesia, donde creemos que tenemos una posibilidad de crecer y participar con mayor cantidad de productos.
—¿Qué espera del mercado internacional de lácteos?
—Que continúe de esta manera, que se restablezcan un poco más los precios, en las últimas licitaciones de Fonterra hubo un repunte, y eso es un termómetro de los precios. Además, se espera que en el mediano y largo plazo los valores tengan una tendencia alcista.
—De parte de los productores había mucha expectativa de tener una reliquidación al cierre del ejercicio, pero eso no sucedió, ¿por qué?
—Nosotros hemos estado muy cerca con la información a los productores, tuvimos un año de mucha producción y muy buenas colocaciones, y les habíamos transmitido que de tener un buen resultado en el ejercicio y expectativas de que el precio se sostenga para el resto del año, se podía transferir mejor precio al productor a través de una reliquidación, pero como los precios internacionales se deprimieron un poco, nuestro objetivo pasa a ser el sostenimiento del precio para el resto del año, para eso iremos evaluando el comportamiento de los mercados y cómo van las cuentas de Conaprole para poder transferir al precio, que, sin dudas, siempre va a ser el mejor posible pero teniendo en cuenta lo que se observa hacia adelante.
—O sea que no había condiciones para hacer la reliquidación…
—Es que no tiene mucho sentido y sería una muy mala señal hacer una reliquidación y en los meses siguientes tener que bajar el precio, así que la idea es asegurar la estabilidad del precio en el corto plazo, y después ir viendo, en función de los negocios que haya, la posibilidad de mejorar el precio.
—¿De aquí a fin de año se puede asegurar que el precio se va a mantener?
—De aquí a fin de año no lo podemos asegurar, pero es uno de los principales objetivos que se plantea el directorio. El precio actual no brinda los márgenes que había en el año 2025, aunque, es un valor que permite tener un margen de producción a pesar de que el poder de compra de la leche ha disminuido.
—Para la primavera, ¿la expectativa es que la remisión se mantenga en un 15% por encima?
—Cuando hablamos de los primeros días del mes de agosto, el porcentaje cayó en el entorno del 6 o 7%, las lluvias registradas generaron que disminuyera la producción. Desde la cooperativa entendemos que este porcentaje del 15% en el pico de producción no es posible sostenerlo aunque haya productores con más vacas en producción. De todas maneras, los equipos y las plantas industriales se tienen que preparar para este tipo de situaciones.
—Mencionó que empezaron a venderle a Indonesia, ¿qué productos?
—Se ha exportado leche en polvo entera y descremada, en lo que se refiere a leche en polvo entera, somos muy competitivos, nuestra marca está posicionada en el mundo. Es un mercado que es demandante de productos lácteos en general, entonces tenemos la expectativa de que una vez que conozcan lo que producimos aumenten su demanda.
—¿Qué pasa con Brasil y Argelia?
—Siguen siendo de los mercados más relevantes, y esperamos seguir comercializando de la misma manera que en años anteriores.
—En el caso de China se habló de una posibilidad de una cuota exclusiva para Uruguay, ¿hubo algún avance?
—Hace casi dos años y medio que no se han podido hacer negocios en China por la diferencia arancelaria con Nueva Zelanda, de todas formas se siguen haciendo gestiones, hay esfuerzos diplomáticos para lograr esa cuota para tener una diferenciación en el arancel que nos ponga en igualdad de condiciones con respecto a nuestros competidores, eso sería una muy buena noticia para el país, pero no ha habido resultados hasta el momento. A pesar de no estar haciendo negocios, desde Conaprole seguimos trabajando con China y tenemos una representante allá porque ya se había generado una relación de confianza.
—¿Qué esperan del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur para el sector?
—Todavía no hemos tenido avances de negocios, pero es un mercado que va a necesitar tiempo para ver qué productos podemos intercambiar, además tenemos temas dentro del propio Mercosur para resolver. No es fácil comercializar en la Unión Europea, pero en la medida de que nos den posibilidades nosotros sabemos que estamos en condiciones de competir.
—Recientemente Conaprole inauguró su nueva sede, ¿qué le aporta a la cooperativa?
—Primero que nada, Conaprole se merecía una sede como esta por la calidad de la marca y por toda la inversión que se realiza en el área productiva, entonces tener todo este espacio para trabajar al servicio de la cooperativa es muy importante, acá antes había una sede que el 70% no se usaba, y ahora se logró hacer un edificio acorde a la calidad de Conaprole, que tendrá certificado LEED, es decir, que contempla un manejo eficiente del agua y la energía. Además, acá se centraliza toda la administración de la cooperativa. Esta obra fue consultada en la Asamblea de los 29 y está financiada a muy largo plazo para que no tenga impactos en el precio de la leche.
—El inicio del año fue muy complejo por las relaciones laborales, ¿hoy cómo es la situación?
—Las relaciones laborales no siempre son las que nosotros deseamos. Tenemos algunos temas que son importantes resolver para una zafra que será desafiante debido al importante volumen de producción. En algunos casos, tiene que haber cambios y hay que comprender cómo es el negocio de la cooperativa y cómo impacta en la economía y en la producción aspectos como las bajas del precio internacional y el clima. Estamos trabajando como siempre al más alto nivel, con el gobierno y con las autoridades del sindicato para avanzar por la vía de la productividad y buscar que todos los acuerdos alcanzados sean un ganar-ganar porque es la única forma de que una empresa permanezca siendo sustentable.
—¿Cómo observan la actuación del gobierno?
—Tenemos la expectativa de que el gobierno pueda marcar un poco más la cancha cuando hay planteos que no son con la racionalidad debida, pero en las relaciones laborales es difícil mediar. Dentro de la cooperativa estamos tratando de cambiar la cultura para que la gente entienda que Conaprole es un empleador responsable que cumple con lo que está firmado, da empleos de calidad, con un salario mínimo que supera entre tres y cuatro veces al salario mínimo nacional, que tiene cero rotación en el mundo operario y que cuando se propone algo que es un ganar-ganar se va para adelante y se valora mucho al empleado.