La noticia de las últimas horas donde el presidente brasileño Lula Da Silva agradeció a Uruguay por la concesión de parte de la cuota a China tomó por sorpresa al sector productivo, al punto que la enorme mayoría de los actores involucrados se abstuvieron de hacer declaraciones hasta “entender” cuál es el alcance real de esta situación. Ni desde la producción ni desde la industria se pronunciaron al respecto, si bien hay disconformidad por la señal del anuncio.
Ignacio Bartesaghi, doctor en relaciones internacionales, comentó en Valor Agregado en radio Carve que ve con preocupación este anuncio, sin tener claro exactamente de qué se trata. “No podemos dar cuota por no cumplirla, es algo que sabíamos desde el principio, China también y la cuota crece al año que viene y al siguiente. Llama la atención, es un antecedente negativo porque esto se da justamente en las salvaguardias que China puso por investigación a Brasil”, afirmó.
En primer lugar, comentó, es China quien define esta cuota y ya saben qué países serían excedentarios y cuáles otros deficitarios. “Si das esta concesión a Brasil, China podría revisar los números para el año que le sigue de cada cuota, no es una buena señal porque el acceso es relevante para fomentar el aumento de la producción incentivados por ese márgen”, indicó.
Explicaciones. Sobre los trascendidos de que esto podría estar vinculado al ingreso de Uruguay al CPTPP o a la negociación de la cuota del acuerdo con la UE, Bartesaghi fue contundente. “Son negociaciones separadas”, comentó, “que además generan desorden y van en contra de las certezas de las cuotas, que es precisamente lo que buscan y quieren los operadores”.
¿Qué beneficios podría tener nuestro país? “Lo veo desordenado, no podemos adelantarnos a una posible negociación de cuota con Europa, siendo que Brasil también se está apurando en levantar las restricciones por antimicrobianos, creo que son dos negociaciones distintas que no deberían mezclarse”, sostuvo. “No hay justificación, porque además sería una medida con mirada de muy corto plazo”.
Consultado por la aparición de Australia como el otro favorecido con esta medida, Bartesaghi redobló su incredulidad. “Se ha manejado que podría ser por un apoyo para el ingreso al CPTPP, pero el gobierno a la vez dice que esto viene avanzando sin problemas. No hay transparencia, no hay un comunicado, lo único que tenemos es un comunicado de Lula y Brasil agradeciendo la cuota y otro de Uruguay donde ni se menciona este tema”.
Para cerrar, Bartesaghi dijo que no recuerda antecedentes de estas concesiones, pero lo que sí hay es que las cuotas se revisan si no se cumplen.
Al cruce. El senador Sebastián Da Silva elevó un pedido de informes al Parlamento que deberá ser respondido en los próximos 45 días.
“Hay que tener seriedad, no puede ser que Lula agradezca algo que Orsi no puede hacer: la cuota es del Ministerio de Comercio chino en primer lugar y en segundo de la producción nacional”, comentó. “Nadie sabe ni por qué lo hizo ni a cambio de qué”, agregó.
Finalmente, Da Silva reforzó que la gravedad radica en “el manoseo de relaciones diplomáticas y concesiones de soberanía productiva porque al gobernante de turno se le ocurrió en un pasillo esta idea”.