La operativa en el mercado del ganado a faena es mínima, con varias plantas que están sin precio y otras que pasan valores muy distintos por la misma categoría. Es la segunda semana consecutiva de un mercado con una cantidad de negocios muy reducida que responde a la fuerte presión bajista que ejerce la demanda.
Las entradas a planta también son muy dispares. Hay quienes compran para entradas la semana siguiente y otros apuntan lotes sin precio para dentro de 15-20 días.
En las actuales condiciones es sumamente difícil establecer referencias de precios, ya que los valores manejados son con base en muy pocas operaciones y con un mercado que todavía está en formación. Lo que es claro es que los picos que se habían alcanzado un par de semanas atrás no están más en el mercado.
En el caso de los novillos terminados sobre pasturas, quien esté dispuesto a aceptar las nuevas referencias de precios deberá vender en el eje de US$ 5,10 el kilo carcasa, con un tope de US$ 5,20 en el caso de lotes de animales de carcasas pesadas y de buena terminación. Para las vacas, hay plantas posicionadas a US$ 4,70-4,80, con algunos negocios que se concretan a US$ 5,00 en el caso de animales pesados.
La oferta de vaquillonas es mínima y hay plantas necesitadas de esta categoría para cubrir la demanda del abasto. En los últimos días se supo de operaciones puntuales por animales especiales con referencias por encima de las del novillo, una relación inusual.
Los últimos episodios de lluvias fueron más que oportunos en la mitad sur del país, donde tenderán a mejorar la situación forrajera y permitirán a los productores manejar la oferta con otra soltura.
El mercado está lejos de volver a formarse. El cierre de plantas adicionales (Canelones y San Jacinto) seguirá disminuyendo la demanda, por lo que la expectativa es que se mantenga la presión a la baja sobre los precios del ganado gordo. A su vez, nada indica que la oferta pueda aumentar en el corto plazo.