Ganadería

Hay nuevos compartimentos ovinos listos para funcionar

Consolidan mayor oferta de corderos para Estados Unidos.

Compartimento de alta seguridad sanitaria.

Pablo Antúnez

con una mayor demanda de corderos para Estados Unidos, con un precio diferencial para el producto que ya es una realidad y ante la posibilidad de abrir — en el corto plazo— nuevos destinos, siguen creciendo los interesados en desarrollar el compartimento ovino de alta bioseguridad.

Estados Unidos abrió en septiembre de 2017 para la carne ovina uruguaya desosada y madurada, luego de más de una década de gestiones sanitarias. Un mes después, Uruguay estaban enviando las primeras 11 toneladas de prueba y se abrió camino en la historia.

Es una herramienta única en el mundo y Uruguay es mirado como un ejemplo que quiere ser copiado por varios países y misiones sanitarias. El primer fruto fue la apertura de Estados Unidos para la carne ovina con hueso procedente del compartimento ovino de alta bioseguridad, pero ya se están negociando otros destinos potenciales, incluso para ovinos adultos.

“Hay varios emprendimientos que están en vías de ejecución”, adelantó el asesor privado y representante del sector privado en la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), Jorge Bonino a El País.

En los próximos 15 días, los compartimentos de “Santa Lepoldina” de la familia Tedesco (San José) y Egaña, perteneciente al productor Jorge Rodríguez (Soriano), estarán sacando más corderos a faena, cuyas carcasas serán embarcadas a Estados Unidos. En paralelo, estarán ingresando nuevas tandas de corderos para hacer todo el ciclo de engorde y mantener una oferta fluida.

Cinco. Ya son cinco los compartimentos ovinos de alta bioseguridad en pleno funcionamiento: Campo Experimental “Dr. Alberto Gallinal”, perteneciente al SUL; Colonia “San Gabriel”, perteneciente al Instituto Nacional de Colonización; Santa Leopoldina; Egaña y otro que está pronto para entrar la primera partida de corderos. En este caso, se demoró el ingreso de los corderos por la seca

“La figura del compartimento ovino de alta bioseguridad está muy desarrollada pero también está muy bien vista para exportar semen, embriones y animales en pie en países libres de fiebre aftosa, cuando esa genética viene de países que son libres de la enfermedad, pero vacunan contra ella”, argumentó Bonino.

El veterinario exhortó a cuidar esta herramienta, aprobada por la OIE y desarrollada por uruguayos. Antes funcionaba para certificar la ausencia de ciertas enfermedades en cerdos y aves.

“El compartimento es una opción para esos países donde a pesar libres de fiebre aftosa se practica la vacunación. Algunos países libres ponen la vacunación como una barrera sanitaria cuando en realidad, es no arancelaria”, reconoció Bonino, que lleva más de 20 años representando al sector privado en el organismo que marca las reglas para la exportación de animales en pie y subproductos.

Tanto el sector privado como el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca son conscientes de que se debe cuidar el compartimento ovino de alta bioseguridad y son rigurosos en su instalación y control. Es el MGAP el que certifica la sanidad y garantiza la faena de los corderos en condiciones especiales.

Sanidad. A su vez, la sanidad en el rubro ovino está complicada. Parasitos como la lombriz del cuajo, heridas que terminan en bicheras, ayudas por la humedad y el calor, así como problemas podales, castigan al ovino en estos días.

“Una oferta forrajera alta, calor y humedad, ayudó al desarrollo de los parásitos gastrointestinales. Hubo parasitaciones grandes”, aseguró Bonino. Las parasitosis de la lombriz del cuajo “fueron muy fuertes”, al igual que la bichera (mosca del gusano barrenador) que afectó a todas las especies. En el primero de los casos afectaron poblaciones de corderos que estaban con el desarrollo retrasado o más chicos y causaron mortandades.“Lo que se veía la anemia causada por las parasitosis”, reconoció Bonino.

La colocación de caravanas terminó, en muchos casos, en bicheras, demandando más trabajo y mayores gastos en los establecimientos.

Es un año complicado para esta parasitosis que Uruguay debería erradicar en breve, trabajando con Brasil y Argentina. Incluso hubo un proyecto piloto en la frontera con Brasil, donde se liberaron moscas estériles, que consiguió bajar las poblaciones y demostró que es posible transitar hacia el camino de la erradicación.

No menos importantes fueron las afecciones podales —sea pietin u otras— que también terminaron en bicheras, ayudadas por la humedad.