Ganadería

Gremial de carniceros denuncia más estafas; se hacían pasar por inspectores

Se hacen pasar por inspectores de INAC y piden dinero.

Carne vacuna.

Pablo Antúnez

La Unión de Vendedores de Carne (UVC) denunció que entre 4 u 5 carniceros a diario son extorsionados por falsos inspectores del Instituto Nacional de Carnes (INAC) que les piden dinero a cambio de “tapar” denuncias falsas sobre la calidad y sanidad de la carne que venden en sus comercios.

El presidente de la gremial, Hebert Falero, confirmó a El País que se está denunciando esta irregularidad y se busca más asesoramiento legal para lograr resultados más profundos. Este fue uno de los temas centrales de la Asamblea de la gremial, celebrada anoche en su sede. “Vamos a formalizar una denuncia”, confirmaron desde la gremial.

“El carnicero recibe una llamada de gente que asegura trabajar en el INAC y le dice que tiene una denuncia por carne en mal estado, que recibirá una inspección, pero que no se preocupe, porque se puede arreglar”, contó Falero. A cambio piden que se envíe una determinada cantidad de dinero.

“Ningún carnicero llegó a dar dinero porque ya había pasado algo similar y primero se asesoran”, advirtió Falero. El comerciante llama primero a la Unión de Vendedores de Carne y al Instituto Nacional de Carnes para advertir del problema y asesorarse.

Falero recordó que hace dos años se había intentado hacer una estafa similar, pero destacó que esta semana “se agudizó el problema”.

En 2018, algunos carniceros sufrieron grandes pérdidas económicas por maniobras de estafa y pago con cheques robados. “Se presentaban como proveedores de las navieras, hacían varias compras grandes en la semana, entregaban tres o cuatro cheques y cuando el carnicero los iba a depositar, se los rechazaban porque eran robados”, contó Falero. Hubo comerciantes que recibieron cuatro o cinco cheques y al depositarlos se llevaron la sorpresa.

A su vez, desde la Asociación Nacional de Carnicero se está alerta ante estos nuevos intentos de estafa que involucran a carnicerías.

Según contó a El País el presidente de esa gremial, Germán Moller, había sucedido algo similar hace 4 o 5 años atrás, previo a las fiestas y se había logrado detectar el origen de las llamadas pidiendo los depósitos de dinero. En ese entonces, según contó Moller, se ponía en duda el origen de los corderos que vendían las carnicerías y se intentaba estafar a sus propietarios, evitando así una inspección del local.

Ayer, desde el Instituto Nacional de Carnes se comentó a El País que unos tres meses atrás se habían recibido llamadas denunciando un accionar similar al descripto ahora por la Unión de Vendedores de Carne.

En paralelo, se dejó constancia que no está dentro del accionar de los inspectores del INAC llamar a los carniceros previamente antes de ser inspeccionados, sino que se hace valer el peso de Ley si se constata una infracción en un comercio habilitado para comercializar carnes.

Los controles sobre las carnicerías y comercios son exhaustivos y abarcan desde la materia prima hasta el manejo de los alimentos, buscando evitar cualquier problema sanitario que pueda afectar a los consumidores. A su vez, a nivel de campo y en la industria frigorífica, son médicos veterinarios quienes controlan y garantizan la materia prima y las faenas.

Consumo de carne está bajo. “El consumo de carne bovina en el mercado interno está bajo y esa caída se incrementa días antes de fin de mes”, afirmó a El País el presidente de la Unión de Vendedores de Carne, Hebert Falero.

“El mes pasado fue parejo, pero ahora viene muy floja la venta”, confirmó el comerciante. La faena de bovinos continúa siendo alta para la fecha del año, pero está apuntalada por la fuerte demanda desde China, donde parte de la carne de cerdo que no está en el mercado tras los brotes de peste porcina africana, pasó a ser sustituida por carne bovina. En el mercado interno, sigue creciendo la carne importada.