Ganadería

Giovanni Dalla Mora: “Genética uruguaya tiene mercado en Centroamérica”

Es uno de los principales de cabaña “La Santina” en Uruguay y acaba de concretar un negocio que posibilitó, tras la aprobación de los protocolos sanitarios, la exportación hacia Cuba de 1600 embriones de la raza Brangus. “El negocio es a rendimiento, o sea que nosotros, con nuestro equipo de profesionales uruguayos, les brindamos todo el servicio de selección de receptoras, sincronización y transferencia y cobramos en base a las preñeces que logren. Es una apuesta pues confiamos mucho en lo que se hace en Uruguay”, aseguró Dalla Mora. Además dijo que concretó la exportación de 850 dosis de semen de equinos, también hacia Cuba.

Pablo D. Mestre.

No es uruguayo, pero a esta altura es como que lo fuera. En el bullicio de la jura Angus de la Expo Prado buscó a este cronista para “darle una primicia” y en su cara se reflejaba la alegría de un logro. Pero no personal, ni de su cabaña, sino por “la importancia de exportar genética uruguaya”… ¿Te das cuenta las alternativas que se abren para Uruguay?, la mayoría gracias a la gran sinergia que hay acá… Giovanni Dalla Mora seguía su “monólogo” sin parar: “te enfocas a mejorar, hacer eficiente la producción local de animales de carne, hacerla más productiva con la incorporación de genética y eso te potencia. Da una fuerza para buscar otros horizontes de negocios”, dijo como preámbulo.

Ya lejos del bullicio de la pista atiborrada de gente se dio el siguiente diálogo.

-¿De qué se trata estos nuevos horizontes de negocios?
-Son fuertes oportunidades y se apoyan en situaciones propias del Uruguay, esfuerzos que ha hecho el país, como por ejemplo la trazabilidad, la sanidad, un buen marketing que se hizo de las instituciones públicas y privadas por la calidad de la carne, muy reconocida en el mundo, incluso por encima de la de Argentina. Este tema despertó en los productores internacionales que hicieron el análisis de ¿por qué Uruguay?

-¿Ud. qué responde a esa pregunta?
-Que lo logran por decisiones tomadas a nivel público y privado, como la trazabilidad de todo el rodeo, la reconocida sanidad, etc. y las tomadas por el sector privado, por parte de los productores con el mejoramiento genético. En La Santina apostamos desde siempre a mejorar la raza Angus, a través de incorporaciones genéticas. Lograda la mejora genética y tras haber situado nuestra producción en una satisfacción de la demanda, que se sostuvo en precios muy buenos y compensatorios, nos guiaron para explorar alternativas fuera de los límites de Uruguay.

-¿Y cómo le fue?
-Muy bien. Es que cuando uno habla que viene del sector de la carne de Uruguay, ya se despierta un entusiasmo. Cuando se les habla de cierta raza, especialmente Angus, se ubican para ver cómo puede ayudar esta raza británica a mejorar las razas existentes por clima, circunstancias, de los países.

-¿A qué países hace referencia específicamente?
Estamos enfocados en los Latinoamericanos. Estos países tienen un sistema centralizado de compra, son volúmenes muy grandes.

-¿Es sólo con Angus?
-No. Partiendo del Angus pidieron Brangus. Y ahí encontramos un nicho.

-¿Cómo fue este primer negocio?
-En este momento hemos cerrado contrato con Cuba, con entes gubernamentales de ese país por volúmenes muy grandes. Ellos están enfocados en el mejoramiento del sector ganadero, no sólo en volumen sino en calidad. Pero además estamos en conversaciones con otros países. Cuba no es el único mercado que hablamos. Tenemos relaciones con Ecuador, tenemos nuestro laboratorio aceptado por Ecuador. Estamos en conversaciones con otros grupos de Panamá, con grupos de Colombia.

-¿Concretamente, cómo son esos contratos?
-En el tema ganadero, ya tenemos firmado contratos para la exportación de 1.600 embriones de la raza Brangus que producimos nosotros, con animales propios y otros asociándonos con otros criadores uruguayos. En un sistema integral.

-¿A qué se refiere?
-El concepto es asumir riesgos. No sólo vendemos los embriones, sino todo el servicio. Les ayudamos a entender cómo se optimiza el sistema, por tanto, ayudamos a elegir las receptoras, a sincronizar las receptoras, a transferir nosotros los embriones, con personal uruguayo, profesionales uruguayos y a detectar la preñez después de la transferencia. Esto nos ha llevado a este contrato de 1.600 embriones por los cuales vamos a cobrar un monto por la cantidad de preñeces que se logre, a rendimiento sobre preñeces confirmadas.

-¿Sobre qué ganado se hace?
-En Cuba tienen ganado propio, razas que se han cruzado, tuvieron una época de mucha eficiencia, llegaron a casi 7 millones de cabezas de ganado, hoy están en unos 4 millones con problemas de consanguinidad. Han bajado también las características, se han mezclado las razas, tienen tropicales y algunas propias de la región. Ahora está este enfoque mirando a lo que hizo Uruguay. Esto me genera dos sentimientos: lo que se puede abrir como potencialidad de mercado, como negocio y la otra es la satisfacción que desde afuera miran a Uruguay como eficiencia, productividad, seriedad, cumplimiento de las obligaciones, y es lo que refuerza todo.

-¿El negocio lo hace directamente La Santina?
-Lo hace 100% La Santina, apoyándose en otra estructura organizativa que tiene nuestro grupo en cuanto al marketing, pero el trabajo específico es a cargo de La Santina.

-¿Será sólo de Brangus?
-No. Estamos con este proyecto de Brangus, tenemos además ya firmado un contrato para semen de caballos y ya hay una cantidad de más de 200 dosis de semen, sobre todo de la raza Cuarto de Milla, de reproductores uruguayos, que ya están en Cuba. Hubo una acción de enviar muestras, ver que nacieran los ejemplares, ver que estaban satisfechos. Y ahora firmamos un contrato por 850 dosis de semen.

-¿Cuarto de Milla también?
-No de caballos varios. Van desde Pony, Appaloosa, Criollos, Árabes.

-¿También es con el gobierno de Cuba?
-Sí, todo es con el gobierno.

-¿Cuál es el objetivo con los caballos?
-Quieren mejorar la raza, se le ha bajado mucho la altura, hay mucha consanguinidad y ahora quieren llevarlas al tipo que deben tener.

-¿El semen de los caballos es de diferentes cabañas?
-Sí, de distintas cabañas que hemos asociado a este proyecto. Son cabañas que tienen los reproductores, los envían a un centro que los recoleta y se hace la exportación.

-¿Cómo son los protocolos sanitarios?
-Tanto para el tema de los embriones, como para el semen de caballos, tuvimos que homologar los protocolos entre los dos países. Fue un trabajo largo, de más de un año, tuvimos inspecciones por parte de los entes sanitarios del país de destino. Los protocolos sanitarios han sido homologados y en este momento está habilitado nuestro establecimiento que lo hemos tenido que adaptar a las características requeridas donde se producen los embriones, donde concentramos el semen de caballos que se recoleta en centros específicos y desde donde se exporta.

-¿Interviene alguna empresa de venta de semen?
-No tenemos vínculo con alguien específico. Ahora tenemos otro contrato firmado por semen de reproductores de Brangus y Santa Gertrudis, algunos uruguayos y otro no. Y lo estamos trayendo y exportando a través de nuestro establecimiento.

-¿Quiénes están en el grupo de asesoramiento?
-Está la empresa OriGen que produce los embriones, nuestro veterinario Santiago Dutra que ha viajado muchas veces a Cuba y mi hijo (Maxi Dalla Mora). Hemos tratado de introducir el sistema de inseminación a tiempo fijo (IATF) también a Cuba, porque somos representantes de la empresa Syntex. El trabajo fue duro, cinco años de desarrollo de mercado, pero en este momento el sistema, que era desconocido, para sincronización de celo en vacunos, ha sido aceptado, es conocido. Ya hemos vendido unos 60.000 kits anuales. Con posibilidad de un desarrollo grande. Es la fuerza que brinda la genética y el estar en Uruguay.

-¿Es un complemento a la inversión genética?
-Exactamente. En los remates que realiza La Santina insistimos sobre la conveniencia de incorporar genética, no sólo para hacer eficiente el sistema y aumentar la productividad, sino que la misión es: ¿cuántos recursos más brinda una buena genética en tu establecimiento? ¿Qué más se puede hacer? Cuando empezamos con la incorporación de genética, el tratar de mejorarla cada vez más la genética no teníamos el objetivo de exportación. Fue un sub producto que se está dando luego de haber logrado un posicionamiento. Es una alternativa de poder incrementar por un factor sinérgico, no cuesta mucho más.

-¿La idea es ampliar el espectro a otras cabañas?
-Totalmente. Seguramente las cabañas asociadas con nosotros, cabañas uruguayas que tienen la genética de La Santina estarán integradas. De hecho, en Brangus tenemos dos cabañas asociadas que nos dan los ovocitos de los donantes y luego se busca el semen que corresponda. En el tema de los caballos hay 5 o 6 productores distintos que nos ponen a la orden sus sementales.

-¿Y se ampliará también el rango de países?
-Eso es fundamental. No pongo el centro sólo en Cuba, hoy Uruguay está en una situación que puede aprovecharla por la calidad e imagen que tiene, por el buen trabajo de marketing que se hizo. Nosotros estamos dispuestos, no sólo con los clientes nuestros, porque sino estaríamos hablando solo de Angus, sino que queremos ampliar este esquema de colaboración y desarrollo con gente interesada, que tenga las condiciones para desarrollar un negocio sostenible.

-¿Los valores son atractivos?
-Sin dudas. Conviene mucho vender un embrión. Nosotros vendemos el servicio y con él mucha capacitación, no sólo a las personas que nos acompañan en la transferencia de los embriones, sino que nos traen profesionales universitarios de otros lados. Recibimos en nuestro establecimiento a muchas misiones de profesionales de Centro América que han visto cómo se hace, cómo es el manejo de los animales, cuando van nuestros técnicos también enseñan. Hay mucha docencia en todo esto. En la IATF nuestro veterinario y mi hijo (Maxi) sincronizaron personalmente el celo de más de 10 mil animales, para enseñar. Esta es la base. Acompañar el desarrollo, buscar el resultado. Es un riesgo muy grande. Pero se estudia el medio, ves el nivel, se enseña. Y tenemos la ventaja de estar en Uruguay.

-Destaca mucho ese hecho, ¿Por qué?
-Hay un elemento muy especial, la forma de ser del uruguayo, es colaborador, transmite una forma simple, sencilla. Y eso se valora.

-También pesa su experiencia comercial en Centro América.
-Ha pesado la experiencia en la región. Manejo negocios en América Latina hace mucho tiempo. La experiencia es un peine que te dan cuando eres calvo. El tiempo pasa y uno lo trata de aprovechar. Lo puedo hacer porque tengo a Maximiliano detrás. Pero es clave saber que los éxitos se obtienen con trabajo en equipo.