Ganadería

China: carne uruguaya copó Internet

Empresa Casti Beef incrementó 80% las ventas de cortes de alto valor en tan solo un año.

Pablo Antúnez.

El consumo de carne bovina en China muestra señales de mayor demanda. La falta de cerdo que generó la aparición de la peste porcina africana -enfermedad que también castigó duro a países de la Unión Europea-, llevaron al gobierno de Xi Jinping a prohibir el trasiego de cerdo entre las distintas provincias y la carne bovina surge como la principal alternativa para los consumidores chinos. Hay poco cerdo y más caro en el mercado chino, así que para consumir proteínas, la carne bovina pasa a ser la estrella.

El broker uruguayo Daniel Castiglioni, radicado en China desde hace varios años, previó en diálogo con El País “un escenario de precios estables” para el año 2019, con “demanda firme y sostenible que parecería no va a caer”.

Según Castiglioni, “no hay tendencia a que aumenten los precios”, pero sí a que “se mantengan firmes y estables. Eso no es tan común en esta parte del año, cuando todo el mundo está esperando para ver qué pasará el próximo”, afirmó el broker uruguayo.

En el marco de ese escenario, las carnes uruguayas están muy bien posicionadas y conceptuadas a nivel de los consumidores de China y del mundo, porque la ganadería tiene prohibido por ley el uso de antibióticos y hormonas en las fases de crecimiento y engorde, pero además, porque las carnes se producen a cielo abierto, respetando el medio ambiente y el bienestar animal.

Canal Gris. Según contó Castiglioni, la mayor demanda está dada porque Hong Kong -el denominado canal gris por donde entra la carne sin origen- fue cerrado por el gobierno chino. “Prácticamente no accede a mercadería. Hong Kong está llena de mercadería, pero no está entrando carne a China por una decisión del gobierno de bloquear Hong Kong. La medida no es definitiva. Hay que ver qué pasa para adelante”, analizó el empresario.

A su vez, con el surgimiento de casos de peste porcina africana, China liquidó mucho stock de cerdo y los frigoríficos están apostando más a matar bovinos, precisan hacer producción para disminuir su capacidad ociosa.

Internet. Castiglioni comenzó con su proyecto de vender carne bovina uruguaya en la red internet en 2016 y desde ahí, sus ventas no han parado de crecer.

Los cortes de su empresa -Casti Beef- están enfrentando una elevada demanda, pero previo a disfrutar hoy de las ventas en crecimiento, hubo años de trabajo y sacrificio, porque primero hubo que imponer marca y hacer conocer el producto en un segmento de consumidores de elite que apuestan a la calidad.

“Las ventas tienen una tendencia creciente y 2018 está cerrando con un aumento de 80% frente a 2017”, afirmó el empresario a El País. Prefirió no manejar volúmenes, ni brindar detalles de mercado.

En China están muy arraigadas las ventas de productos a través de las redes sociales y el crecimiento, cada año, se mantiene firme.
“Cada vez hay más gente comprando, pese a que la competencia está más fuerte. Muchos países y cada vez más compañías se focalizaron en generar acuerdos con empresas gigantes chinas para tener condiciones más favorables al momento de vender”, dijo el director de Casti Beef. “La realidad es que todo el mundo se mete fuerte en el comercio electrónico”, agregó.

La empresa vende cortes de carne bovina de alta gama, como lo son bife ancho, bife angosto y lomos (los más valiosos de la res), siempre porcionados, envasados individualmente, con marca y con sello propio.

“Esos cortes se distribuyen en el segmento de elite, carne uruguaya de la más alta calidad con un público que busca la diferenciación y que está dispuesto a pagar otro precio por los atributos de la carne que ellos valoran”, explicó Castiglioni. El empresario uruguayo aseguró que no fue fácil su inserción en el mercado, porque primero hubo que armarlo, además de construir marca Uruguay y marca de producto.

“Construimos una imagen de marca basándonos en lo natural de la carne uruguaya y en sus beneficios. Hoy se abre camino en el mercado”, agregó.

Según la visión del broker, todavía “hay mucho potencial para continuar creciendo. El proyecto recién está madurando y cada vez capta más adeptos”.

“Es una marca uruguaya, manejada por Uruguayos que se trajo a China y que se sigue abriendo camino”, explicó el empresario.

El negocio comenzó en Pekín, ciudad que supera los 21 millones de habitantes y busca posicionarse en un público objetivo de 22 a 40 años de alto nivel económico, que están acostumbrados al roce del mundo occidental y buscan perfeccionar sus costumbres alimenticias, explicó Castiglioni. También hay demanda de otras ciudades vecinas, pero siempre con el mismo perfil de consumidor, que a su vez, es el que más dinero gasta en alimentos.

El principal mercado medido en volúmenes

Casi al cierre de 2018 China lleva importadas 236.737 toneladas de carne bovina por US$ 693.099.000 y vuelve a posicionarse como el principal importador medido en volumen: 52% del mercado.

El Instituto Nacional de Carnes (INAC) apostará en 2019 a la diferenciación de la carne en China a través de las redes sociales, aprovechando que existe una logística muy buena y bien aceitada que Uruguay no puede desaprovechar. “Se trabajó durante 2017 en un relevamiento de hábitos del consumidor, en estudiar qué hace la competencia para posicionarse y a partir de ahí, diseñar una estrategia de posicionamiento”, adelantó el presidente del INAC, Federico Stanham.

Los hábitos de consumo en China son bien diferentes a los de otros destinos y las carnes uruguayas, tienen mucho espacio para crecer de la mano de la diferenciación.