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“Peleala, vale la pena”: el mensaje de Zuchovicki en la Expo Prado

El economista argentino Claudio Zuchovicki participó de la conferencia “Desregulación y libertades”, organizada por la Asociación Rural del Uruguay y Rurales El País. Habló de los cambios económicos, tecnológicos y de consumo, destacó las fortalezas de Uruguay y dejó un mensaje: “Peleala, vale la pena”

Claudio Zuchovicki en Expo Prado.
Claudio Zuchovicki en Expo Prado.
Foto: Leo Mainé.

En el marco de la Expo Prado 2026, el economista argentino Claudio Zuchovicki fue el principal expositor de la conferencia “Desregulación y libertades”, organizada por la Asociación Rural del Uruguay (ARU) y Rurales El País, con la moderación de Martín Aguirre, director de El País.

La actividad comenzó con una puesta a punto sobre la situación económica y política de Uruguay. Aguirre señaló que existe una percepción generalizada de que el país atraviesa un período en el que “pasan pocas cosas” y que las cosas “no van tan bien como nos gustaría”, en un escenario que, a su entender, requiere cambios de mayor profundidad.

Planteó que existen números que llaman a la alerta, aunque sin anuncios de grandes reformas o cambios rimbombantes sobre la mesa. También se refirió a algunos focos de conflictividad sindical, entre ellos los registrados en el puerto, y recordó que, pese a que todavía quedan tres años de gestión, buena parte de la conversación política ya comienza a mirar hacia la próxima campaña y el próximo presidente.

De todas formas, señaló que la situación política uruguaya dista de los grandes sobresaltos que atraviesan otros países de la región.

En el marco de la Expo Prado 2026, el economista argentino Claudio Zuchovicki fue el principal expositor de la conferencia “Desregulación y libertades”, organizada por la Asociación Rural del Uruguay y Rurales El País, con la moderación de Martín Aguirre, director de El País.
En el marco de la Expo Prado 2026, el economista argentino Claudio Zuchovicki fue el principal expositor de la conferencia “Desregulación y libertades”, organizada por la Asociación Rural del Uruguay y Rurales El País, con la moderación de Martín Aguirre, director de El País.
Foto: Leo Mainé

“Nadie tiene la más pálida idea de lo que va a pasar”

Zuchovicki comenzó su exposición poniendo precisamente el foco en la incertidumbre. “Creo que la vida se trata de que nadie tiene la más pálida idea de lo que va a pasar”, afirmó.

Luego preguntó al público si los países de la región y las principales economías del mundo enfrentaban problemas políticos. Ante la respuesta afirmativa del auditorio, lanzó: “Bienvenidos al mundo de hoy”.

Para el economista, esa incertidumbre obliga a cambiar la manera de actuar. “Hoy es más peligroso no tomar decisiones que tomarlas y equivocarse”, sostuvo.

Su planteo fue que el escenario económico y tecnológico actual castiga especialmente la inmovilidad. La competencia dejó de estar limitada al entorno inmediato y las nuevas herramientas permiten que otros actores ocupen rápidamente los espacios que quedan libres.

“El mundo de hoy exige estar haciendo goles todo el tiempo. Lo que no hago yo, lo hace otro”, resumió.

Otro de los ejes de la conferencia estuvo puesto en distinguir los cambios coyunturales de aquellos que modificaron definitivamente los hábitos de las personas. “Están cerrando sucursales”, “están cerrando comercios”, ejemplificó Zuchovicki, para luego plantear que existen cambios de hábitos permanentes y otros transitorios. La clave, sostuvo, está en poder diferenciarlos.

Detrás de esos procesos existen modificaciones profundas en la forma de comprar, trabajar, informarse y relacionarse, que obligan a empresas y trabajadores a adaptarse a una nueva realidad.

En ese escenario reivindicó el papel de la economía real y cuestionó la idea de que sea posible sostenerse únicamente a partir de las rentas financieras.

“¿Dónde se gana guita? En la economía real”, planteó. Su mensaje fue que, en un escenario de transformación permanente, las personas y las empresas deberán producir, invertir y trabajar para generar valor.

“No van a poder vivir de rentas, van a tener que trabajar”, afirmó.

“Hoy el rey es el que hace doble click”

Zuchovicki también puso el foco en la transformación tecnológica y en la velocidad con la que cambió la estructura de la economía mundial.

La política, la información y los negocios se descentralizaron. Hoy, sostuvo, cualquier persona puede acceder desde un teléfono a una cantidad de información que hasta hace pocos años era impensada. Con apenas “un doble click”, el usuario está sobreinformado y puede comparar, elegir y tomar decisiones.

En ese contexto, llamó la atención sobre la edad de muchas de las compañías que actualmente explican buena parte del valor de los mercados globales. Empresas más jóvenes que buena parte de quienes estaban presentes en el auditorio transformaron radicalmente la vida cotidiana y hoy están al alcance de la mano, dentro de un celular.

Zuchovicki puso como ejemplos herramientas que actualmente parecen imprescindibles y que, sin embargo, tienen una historia relativamente reciente. “¿Cómo era vivir sin Google Maps, sin WhatsApp?”, preguntó.

El punto central, explicó, es que esas compañías no solamente incorporaron tecnología, sino que modificaron la relación entre las empresas y sus clientes: empoderaron al usuario y descentralizaron decisiones que anteriormente estaban concentradas en grandes organizaciones.

Por eso, aseguró, “hoy el rey es el que hace doble click”. El consumidor tiene más información, más alternativas y una capacidad de decisión mucho mayor que en el pasado.

En otro tramo de su presentación, Zuchovicki llevó la discusión hacia la política y los conflictos que atraviesan a las sociedades modernas.

“Bienvenidos a un mundo donde no existe el no conflicto”, afirmó.

En ese escenario, consideró que el carácter y la capacidad de ejecución adquieren cada vez mayor relevancia. El conocimiento, sostuvo, está ampliamente disponible y se convirtió prácticamente en un commoditie. La diferencia ya no pasa solamente por saber, sino por tener la capacidad y el coraje para implementar.

La incertidumbre, desde su perspectiva, no debería convertirse en una razón para paralizarse, sino en una condición con la que personas, empresas y gobiernos deberán aprender a convivir.

“¿Cuánto vale vivir en Uruguay?”

Fue allí donde Zuchovicki destacó particularmente la posición de Uruguay dentro de la región.

“Vivimos en la mejor región del mundo”, afirmó, y puso sobre la mesa una pregunta que atravesó buena parte de su reflexión: “¿Cuánto vale vivir en Uruguay?”.

Para el economista, existen atributos que muchas veces no aparecen reflejados directamente en los indicadores económicos, pero que tienen un enorme valor. Uruguay no enfrenta grandes conflictos geográficos, limítrofes o religiosos y mantiene condiciones de estabilidad institucional que adquieren especial relevancia en un contexto internacional incierto.

También destacó el valor de negociar y hacer negocios dentro de un sistema democrático.

“¿Cuánto vale negociar con alguien que no es una dictadura?”, preguntó.

Zuchovicki sostuvo que parte de quienes eligen radicarse en Uruguay lo hacen precisamente por la seguridad y la estabilidad que ofrece el país. Y vinculó directamente esas condiciones con la capacidad de atraer capital.

“No voy a tener inversión si no hay seguridad jurídica, ni inversores si no hay seguridad física”, afirmó.

Reconoció que Uruguay enfrenta problemas de inseguridad y que existen numerosos aspectos por mejorar, pero llamó a observar la situación también en comparación con otras realidades de América Latina y del mundo.

Hay inseguridad, admitió, pero planteó que la comparación con países como México, Brasil o incluso Estados Unidos permite dimensionar de otra manera la situación uruguaya.

“A dónde te vas a ir”, preguntó, al defender el valor que todavía representa vivir, producir e invertir en Uruguay y Argentina.

Cambió el consumidor y cambió la forma de gastar

Sobre el final de su exposición, Zuchovicki también abordó los cambios demográficos y de consumo. La decisión de muchas personas de no tener hijos, entre otras transformaciones sociales, está modificando la manera en que se distribuye el ingreso disponible.

“¿En qué gastamos la plata?”, preguntó, para señalar luego rubros como entretenimiento, salud, viajes y mejora del estándar de vida.

El consumidor cambió y con él también cambió la economía. Cada vez se compran más servicios y las empresas deben comprender no solamente qué venden, sino a quién se dirigen.

“¿Quién le tiene miedo al futuro? ¿A quién le hablás cuando le estás hablando?”, preguntó.

En ese marco, sostuvo además que Uruguay no necesariamente resulta tan caro cuando el análisis incorpora el poder de compra y otros atributos asociados a la calidad de vida.

Educación, trabajo y resultados

La educación apareció como otro de los puntos centrales de su exposición. Para Zuchovicki, allí se encuentra una de las principales herramientas estructurales para generar progreso y adaptarse a una economía que cambia aceleradamente.

“Solo con educación cambia”, afirmó, y sostuvo que se trata de una transformación estructural que no depende exclusivamente de mayores recursos económicos.

La educación, señaló, constituye la base para el progreso en un escenario donde el conocimiento está cada vez más disponible, pero donde resulta indispensable desarrollar capacidades para utilizarlo, adaptarse y generar valor.

También puso el foco en el empleo y en la economía real como motores del desarrollo, reivindicando el papel de quienes producen y generan puestos de trabajo.

Finalmente, dejó un mensaje enfocado en la ejecución y los resultados. “A nadie le importa tu sacrificio, solo tus resultados”, afirmó. Empresas, dirigentes y sociedades, agregó, terminarán siendo evaluados por aquello que efectivamente consigan.

“Peleala, vale la pena”

El cierre de Zuchovicki volvió sobre Uruguay y sobre la actitud frente a un futuro que, como había planteado al comienzo de la conferencia, nadie puede anticipar con certeza.

Frente a la posibilidad de equivocarse, su mensaje fue no quedarse quietos. “Vale la pena el esfuerzo. La podemos arruinar, pero intentalo”, afirmó.

Y fue todavía más directo al defender la posibilidad de construir un futuro en la región: “Es mejor intentarlo acá que ser sudaca en otro país”.

Así, después de recorrer los cambios tecnológicos y de consumo, la incertidumbre política, el valor de la educación, la economía real y las ventajas que todavía conserva Uruguay, Zuchovicki terminó con una invitación a asumir riesgos y actuar.

“Peleala, vale la pena”, concluyó.

Mirá la conferencia completa:

Licenciada en Comunicación por la Universidad ORT (2017) y máster en Dirección de Comunicación Corporativa (2024). Desde agosto de 2020 forma parte del equipo de Rurales El País. Actualmente colabora con la revista de la Asociación Rural y produce el programa #HablemosdeAgro, que se emite los domingos por Canal 10. Además, acompaña a empresas del sector agropecuario en el diseño y la implementación de sus estrategias de comunicación. Anteriormente trabajó como periodista agropecuaria en El Observador y fue productora del programa radial Valor Agregado, en radio Carve.
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