
—¿Qué significa para vos estar jurando una raza tan importante como Corriedale?
—Jurar siempre es una gran responsabilidad, pero también un gran placer. Me ha tocado ya en alguna oportunidad y siempre con buenos compañeros, lo he disfrutado con la responsabilidad de saber que estoy midiendo el trabajo de todo el año de los productores y los cabañeros. Este año la Corriedale cumple 90 años y me toca una instancia distinta, compartiendo con un jurado peruano. También es algo distinto, pero de nuevo, es un gran placer. No hemos hablado aún, si bien lo conozco del Congreso Mundial en Perú. No conversamos sobre los criterios ni sobre ninguna otra cuestión, pero no tengo dudas de que no tendremos problemas.
—¿Cuáles son los principales aspectos o conceptos donde vas a poner especial énfasis a la hora de mirar a los animales?
—Nosotros pienso que vamos a buscar el animal más productivo, que hace mejor a la raza y, por supuesto, el que de mejor retorno económico. Es una pista donde es importante la preparación y la presentación, hay que tener muchísimo respeto con mis colegas. Yo soy como ellos, solamente que en esta ocasión me toca estar de este lado del mostrador. Por sobre todo hay que valorar el trabajo que hacen las cabañas, el trabajo que se hace con la raza y la responsabilidad y emoción que tiene traerlos al Prado. En este sentido te puedo decir que yo siempre busco lo que pienso que es lo más productivo para la raza, con buena calidad de lana, buena finura, animales carniceros y que den plata.
—¿Cómo ves la actualidad de la raza en el país?
—Corriedale se ha ido haciendo un camino y encontrando un nicho después de años complicados, con la carne jugando un papel importante, la reproducción y muchos años de adaptación de la raza en Uruguay. El productor ha logrado afinar mucho y hoy podemos decir que hay un nicho de mercado, vendiendo la lana de los animales, en algunos casos con muy buenos precios. Vemos también mercados para la carne. La oveja Corriedale produce muy bien, selaña muy bien y es importante salvar los corderos y hacer una buena recría.
—La Rural del Prado es una fiesta también para la familia y los apasionados de la raza, ¿eso también influye?
—La raza festeja los 90 años y te muestra la presencia que tiene en el país. Cuando te arrimás a la pista en el Prado, te diría que no me equivoco si te digo que es la que tiene más gente.