Entrevista

Miguel Sanguinetti Gallinal: “El gobierno tuvo 2 meses y las respuestas han sido muy livianas”

Asume mañana la presidencia de la Federación Rural por segunda vez y en entrevista con El País dijo que Uruguay “nunca tuvo una propuesta agropecuaria a largo plazo” y consideró que “llegó el momento de plantearlo y ver la forma de crearla”. Consideró que el sector privado ya hizo un ajuste al máximo y eso es reflejo de los 40.000 puestos del trabajo que se perdieron, debido a empresas que se fundieron o se achicaron lo más que pudieron. “Uruguay no aguanta más este déficit fiscal que sigue creciendo y es provocado por lo que el Estado gasta de más. Hay que ver cómo se toman las riendas y ver que no influya más en el aparato productivo”.

Pablo Antúnez.

-¿Cuál es el principal desafío que tiene hoy por delante el sector agropecuario?
-Ver cómo se sale de este momento de dificultad (endeudamiento y costos altos y pérdida de competitividad). Hay rubros que venían con problemas, como es el caso del arroz y la lechería y ahora se suma la agricultura. Vamos a ser claros, la ganadería, después de la brutal sequía también se complicó, porque ya venía con números ajustados y quedó en una situación bastante compleja.

-¿Cómo toma este momento complicado a la Federación Rural?
-Mucho más fuerte y organizada, más preparada para enfrentar a estos nuevos desafíos. En los últimos ocho o 10 años, la Federación Rural se fue fortaleciendo, se arrimó gente nueva, surgieron ideas nuevas. Veo a la gremial mucho mejor que la primera vez que entré. Creo que ese fortalecimiento es un punto bastante a favor.

-¿Ante las dificultades la gremial debe estar más activo?
– En los últimos años la Federación Rural ha estado atajando penales. Hay que salir a la propuesta y creemos que Uruguay nunca tuvo una propuesta agropecuaria a largo plazo (salvo en lo sanitario o en aspectos como la exportación de ganado en pie). Creo que llegó el momento de plantear eso y ver la forma de crear una política de Estado a largo plazo. En eso también tenemos que trabajar mucho.

-¿Por qué considera que faltan más políticas de Estado a largo plazo?
-Siguen las diferencias entre campo y ciudad, pero también creemos que, muchas veces, hay falta de ideas y la Federación Rural tiene que ponerse firme e insistir con las ideas y propuestas. Hay cosas que se han logrado y han trascendido gobiernos, como es el caso de la exportación de ganado en pie y justamente esas políticas agropecuarias a largo plazo se toman hoy, pero empiezan a dar resultado a los 10 o 15 años. Eso es lo que podemos dejar para las próximas generaciones.

-¿Por qué el sector agropecuario sigue produciendo con un endeudamiento de US$ 4.000 millones, como afirma la Federación Rural?
-Los costos altos y la caída de la competitividad es lo que causó ese endeudamiento. El endeudamiento se produce porque los negocios no cierran. El productor, lo que intenta hacer, es seguir para adelante, todo el mundo está metido en sistemas productivos -ganadería, lechería y arroz- que no se pueden parar de un día para el otro y si hay deudas hay que tratar de seguir. Por eso, estos días se dijo muchas veces: las deudas de agricultura se pagan con agricultura. Ahí está la clave de todo. Nosotros como gremialistas tenemos que trabajar fuertemente en buscar una solución a esos US$ 200 millones o US$ 250 millones que van a faltar para la siembra de la próxima zafra de soja.

-¿Cómo tomó el anuncio del gobierno de que no es viable el Fondo Sojero?
-Hay gente que considera que un Fondo Sojero no se adecua para la agricultura y para la soja específicamente, pero quiero pensar que hay otras soluciones, que el gobierno está pensando en otras soluciones para poder sortear este momento tan importante para la agricultura y para una ganadería que cada vez está más relacionada con los granos. Ni qué hablar el peso que tiene para la economía del Uruguay que no se vuelva a sembrar 1,1 o 1,2 millones de hectáreas de soja. Si eso no pasa le va a pegar muy duro a la economía del país.

-Las gremiales siguen apostando al diálogo con el gobierno pero hasta ahora se consiguió poco. ¿Cómo ve las negociaciones?
-La Federación Rural dijo desde un principio que no veía perspectivas de conseguir soluciones de parte del gobierno. Lo que lamento bastante como dirigente agropecuario es que se le han presentado propuestas claras, específicamente vinculadas con el gasoil, el gobierno estuvo dos meses para estudiarlas y las respuestas han sido muy livianas. No se hizo un análisis de cada punto que se presentó en esa propuesta. Creo que hay que seguir insistiendo, hay aspectos en Uruguay como el contrabando de combustible que se da por la diferencia de precios con Brasil que no se dimensionan claramente.

-Entre las propuestas ¿está rever la subvención que hace el sector agropecuario a otros?
-Pensar que la producción esté subsidiando otras actividades con el precio del gasoil es algo que hay que revisar cuanto antes. Está muy bien subvencionar otras cosas si es que se puede, los países ricos lo hacen continuamente. Uruguay no es un país rico, es un país endeudado, tiene la producción primaria bastante golpeada y creo que llegó el momento de poner foco en eso y ver cómo se hace claramente y rápidamente cómo se hace para tener un gasoil productivo. Hemos perdido oportunidades durante años por tener un gasoil caro. Eso nadie lo evalúa.

-La Federación Rural anunció que seguirá trabajando “codo a codo” con el Movimiento Un Solo Uruguay. ¿Ese es el camino?
-Hay que trabajar codo con codo con todos los uruguayos de buena voluntad y creo que este movimiento ha surgido por la necesidad de la gente de expresar los problemas y buscar soluciones. Lo que está claro es que la gente, cuando le hablan de izquierda y de derecha, ya le importa poco. Lo que le importa es quién administra bien y quién lo hace mal. En eso la gente le pondrá foco, en quién usa bien los recursos que aportamos todos los uruguayos. No estoy diciendo que no se deben hacer planes sociales o que no se debe atender y ayudar a la gente más vulnerable de la sociedad.

-¿Entonces?
-Lo que digo es que cuando hay empresas del Estado que perdieron millones de dólares y también cuando se habla de equidad, no se tiene en cuenta la diferencia enorme entre los sueldos que hay en el Estado frente a los de la actividad privada. Eso no es equidad. Vemos todos los cargos de confianza, los altos y medios cargos y lo comparamos con el sueldo de un soldado raso y ahí vemos que no se está haciendo equidad de ningún tipo.

-Entonces, como dijo el presidente saliente Jorge Riani ¿es ahora el Estado el que debe apretarse el cinturón?
-Hace años que el Estado debió apretarse el cinturón. El ajuste a nivel de los privados está hecho al máximo y se sigue haciendo, porque los números de las empresas no cierran. Hay que evaluar lo que pasó en los últimos tres o cuatro años con las empresas en Uruguay.

-¿Qué evaluación hace?
-Cerraron cantidad y las que no lo hicieron se achicaron, por eso hay 40.000 puestos menos de trabajo privado. Eso demuestra que se fundieron empresas y que se achicaron lo más que pudieron. Esas son evaluaciones que tenemos que hacer. Uruguay no aguanta más este déficit fiscal que todavía sigue creciendo. Ahí claramente hay que achicar el costo del Estado, porque es provocado por lo que gasta el Estado para mantenerse. Hay que tomar las riendas en el tema y ver cómo se hace para equilibrar las cuentas del Estado y que no influyan tan negativamente en todo el sistema productivo del país.

-En el Congreso Anual, Isaac Alfie mostró cómo pega el déficit fiscal en el precio del dólar. ¿Qué proponen?
– Cuando el gobierno tiene déficit fiscal tiene que conseguir dólares en el exterior, esos dólares entran al país y los sobrantes hacen bajar el precio de la moneda. Si el gobierno no tuviera déficit fiscal, lo que haría sería vender pesos y comprar dólares internamente y pagar el petróleo y otras cuentas que tiene el Estado. De esa forma, se achicaría el volumen de dólares que hay. Una de las propuestas que queremos plantear desde la Federación Rural es que se convoque al Consejo Nacional de Economía que está previsto en la Constitución.

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