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Zambrano & Cía.: A 32 años, “lo único permanente sigue siendo el cambio”

La firma se adaptó a los distintos momentos y se proyecta en las nuevas generaciones.

 

P.D.M.

La firma fundada, hace 32 años por Gerardo Zambrano Antón, se ha convertido en una robusta compañía que abarca todos los rubros agropecuarios y se proyecta en el futuro. Basada en los cuatro pilares que significan sus hijos integrados, de una u otra manera a la empresa.
“Sembrando futuro”, fue el título de una Conferencia organizada por Zambrano hace unos años. Es justamente eso lo que su fundador ha hecho con la empresa en un traspaso generacional que se concreta en armonía y con todos los eslabones de la cadena familiar integrados.

Así ven el negocio los cuatro:

Alejandro Zambrano Zerbino.

(Es el martillero de la firma, fue presidente de los Consignatarios de Ganado y de Plazarural)

“La pandemia mostró la importancia

y la fortaleza del sector agropecuario”

 

-¿Cómo ves al mundo en este momento de pandemia?
-La pandemia desnudó la desigualdad en la que vivimos. Los llamados países desarrollados, de los que hemos tenido que escuchar muchas veces que nos digan qué es lo que hay que hacer, ante la pandemia mostraron que, cuando las papas quemaban, cuando las vacunas se precisaban, primero estaban ellos. De las mejores definiciones que escuché de esta situación, es que la ciencia estuvo a la altura de las circunstancias… la política no.

-¿Cómo se manejó Uruguay?
-Muy bien, considerando sus posibilidades y recursos. Demostró no solo empatía, sino también responsabilidad y transparencia en el manejo. Hoy ese manejo lo reconoce un 60/70 % de los uruguayos. Si miramos Latinoamérica (no sólo la región), nadie puede rebatir que somos los que estamos mejor, junto con Chile que sufrió algunos problemas sociales que se vieron en las calles. Acá se tomaron buenas decisiones la mayoría de las veces, a pesar de las presiones muchas veces contrarias, lástima que después fueron pocos los que reconocieron que se habían equivocado y el camino tomado por el gobierno era el adecuado. Como al inicio, cuando se pedía cuarentena obligatoria, pero bueno, así somos, nos cuesta decir “me equivoqué”. Con la perspectiva del tiempo creo que también se juzgará como positiva. Una vez que quede atrás la pandemia que de alguna manera unió a la mayoría de los uruguayos y haya que encarar los problemas de fondo. Esa visión positiva de la mayoría de la población es probable que cambie… la mía no.

-¿Confías que el sector agropecuario sea el “Malla Oro” como dijo el presidente Lacalle Pou?
-No quedan dudas. La pandemia mostró la importancia y la fortaleza del sector, donde otros “malla Oro “, como el turismo, los servicios, etc., mostraron lo vulnerable que son y quedaron lejos… Y creo que, como nunca, hay que promocionar esa fortaleza en una suerte de marketing interno que nos permita “amigar” al sector con la ciudad. Insistir con que no hay dos países, que “si al campo le va bien, a la ciudad le va bien”. Y además insistir en que la forma como producimos en Uruguay es no solamente innocua, sino que además contributiva al medio ambiente… O sea: el campo uruguayo cierra por todos lados. Dicho esto, igual creo que el Uruguay tiene que explotar mucho más esas otras actividades económicas, tampoco es para descartarlas. Tenemos que aggiornarlos a los tiempos que se vienen. Porque además, muchos cambios se han acelerado este año y pico de pandemia.

-¿Y cómo se podría hacer?
-Con más y mejor Educación, primero que nada. Y después, el país desde lo institucional y burocrático tiene que hacer cambios que estimulen a los innovadores, a los soñadores. Ver qué hacen los países sajones o Israel (los reyes de las startups), donde no sólo facilitan el desarrollo creativo, sino que lo estimulan, invitan a quienes puedan desarrollar las empresas del mañana… Acá, ya de arranque la burocracia muchas veces es tanta, que desestimula, en un mercado que su tamaño ya es desestimulante per-se. Además, que predicamos una cultura donde se estigmatiza a quien fracasa cuando debería ser al revés… En otros lugares, fracasar es la norma para llegar luego al éxito.

-¿Qué te aportó ser presidente de la Asociación de Consignatarios de Ganado y de Plazarural?
-Ayudó a conocer y armar equipo con colegas, que durante todo el año son competencia, pero que identificando intereses comunes se demostró que se puede armar equipo con competidores y generar beneficios para todos. Para eso tiene que haber una cabeza que entienda para bien este concepto y muestre el camino. Entiendo que la responsabilidad, cuando te toca estar al frente de una institución o una empresa como Plazarural, te hace crecer y madurar ya que, de alguna manera te volvés “empleado” de esos colegas. Hay que articular las cosas donde además los precisas, ya sea para que hagan ellos gestiones o para que avalen decisiones que uno tiene que tomar. La verdad que siempre me sentí muy cómodo en ese rol, me gusta y me ha permitido conocer también gente muy positiva y también relaciones personales y profesionales muy buenas.

-¿Cuál fue tu primera tarea en Zambrano & Cía.?
-Lo primero que me acuerdo fue que me mandaron a ordenar biblioratos viejos en la primera oficina de la calle Cuareim, frente a Agroventas. No era una tarea sino más bien un castigo por un año escolar malo… Formalmente, fui cadete, hacía las salidas, bancos, gestiones, etc. Tengo varias anécdotas de esa época, incluyendo que dos veces estando en dos bancos distintos haciendo depósitos, me topé con la banda famosa aquella que robaba bancos… Ligaba poco…

-¿Siempre te gustó rematar?
-No. Creo que no era algo vocacional, sino que se me dio una vez que probé y salió bastante bien. Pero no era de practicar en la ducha, o como por ahí le gusta a Mauri (el mayor de mis hijos) imitarme…

-¿Recuerdas la primera vez que tomaste un martillo?
-Sí. En un remate de caballos Cuarto de Milla y Pura Sangre de la familia Tafernaberry, que hacíamos en conjunto con otros colegas. Después que rematé un lote, pensé que era el último y agradecí a los presentes por haber venido, etc…. Resulta que faltaban 5 o 6 lotes por pasar, así que tuvimos que atajar a los clientes para que no se nos fueran… jajaja… interesante debut…

-¿Te gusta más rematar, o encarar un negocio mano a mano?
-Me va mejor con el martillo y con organizar la previa con mi equipo y que el contacto sean ellos. Entiendo que ese laburo previo es clave y es lo que explica un resultado positivo (o no) de un remate. Una analogía que uso mucho para explicar esto, es que el remate es como un iceberg, el 90% del trabajo no se ve. El resultado bueno se da por todo el trabajo que no se ve, en la previa y en el post remate. El acto del remate es una consecuencia de ese laburo. Ahí el equipo que tenemos es clave y explica mucho de lo que hacemos bien. Sin un buen equipo atrás, no hay rematador bueno que valga.

-¿Cómo defines a Gerardo Zambrano?
-Un tenaz.

Martillero por convicción.
Casado con Francisca Gómez O’Brien, padres de cuatro hijos: Mauricio (7), Francisca (5), León (2) y Jacinto (20 días). Fue martillero por elección y asegura que la continuidad de la familia en la firma “va a depender de lo que ellos quieran, si les gusta, adelante”. Se mostró convencido que “uno tiene que hacer lo que le gusta y esforzarse para tratar de ser el mejor en eso”. Mencionó que los “millennials, ven el trabajo de una forma distinta a los que tenemos algún año más, creo que los cambios vienen muy rápido”. Por lo pronto, asegura que “me ocupo en darles todas las herramientas posibles desde la base formativa y así las mejores oportunidades para que logren sus objetivos, sean cuales sean”.
Al igual que su señora son apasionados por los caballos.

Rodrigo Zambrano Zerbino.

(Arquitecto, encargado de obras. Director de ZP y de RRcargo empresa de camiones vinculada a la firma).

“Ratifico el dicho que nunca vas a trabajar

si haces lo que disfrutas”

-¿Cómo es tu vinculación con Zambrano & Cía.?
-Principalmente a través del departamento inmobiliario urbano, el cual creamos en 2010 y dirijo conjuntamente desde entonces. También soy encargado y asesor de todo lo relacionado a proyectos arquitectónicos, obras y Mantenimiento general de las oficinas, centro logístico y otras instalaciones edilicias de la empresa. Últimamente presentando nuevas ideas de propuestas de negocios relacionados a mi actividad profesional.
Y siempre con los todos los servicios de la empresa presentes a la hora de una conversación con amigos y posibles nuevos clientes.

-Como arquitecto fuiste el creador de la oficina en Carrasco ¿En qué te inspiraste? Defíneme la obra…
-El desafío de mudar a la empresa, luego de 29 años en Aguada, fue grande y muy disfrutable a la vez. Desde la búsqueda de la casa o terreno que cumpliera con los requisitos de la empresa, hasta la elección del mismo y el desarrollo del proyecto edilicio. Buscamos darle un aire contemporáneo, de líneas rectas, materiales naturales y con terminaciones que representen al campo y sus distintas actividades. Armamos un equipo, entre interiorista, paisajista y colaboradores, que aportó para lograr una oficina funcional, con buena luz natural y con mucho vínculo entre el interior y el verde del jardín exterior. Se respetó la antigua organización de la anterior oficina, pero modernizando su entorno y funcionamiento. Creo que se implantó bien en el terreno esquina elegido y en el barrio en sí, respetando la armonía y jerarquía de la tradicional característica del barrio Carrasco.

-¿Qué vinculación hay entre ZP y Zambrano & Cía.?
-ZP es el departamento Inmobilario urbano, creado a partir del departamento inmobiliario rural de GZ&Cía. Con la idea de seguir creciendo en la empresa, con un nuevo desafío, relacionado a la parte comercial de la Arquitectura y a través de dicha actividad aportarle lo técnico de la profesión. Generar nuevas relaciones dentro y fuera de la empresa, aprovechar la sinergia comercial dentro de los distintas áreas y departamentos.
Darle a los clientes y amigos de la empresa nuevos servicios y oportunidades de negocios.

-¿Cómo se vincula la empresa de camiones al escritorio?
-La empresa de transporte RRcargo está relacionada al agro desde su origen, ya que siempre fue el sector objetivo comercialmente. Empezando en transporte de ganado ovino y bovino, pero que al poco tiempo cambia y se centraliza en granos, insumos, contenedores y otros relacionados. En todo nuevo emprendimiento, más cuando no es relacionado a tu formación y actividad, es necesario el apoyo y consejos de referentes, así como la colaboración de esos primeros clientes y amigos que acompañan. Eso fue y es la empresa GZ&Cía hasta el día de hoy, con quien crecemos y aprendemos. Nos dio y da la oportunidad para conocer y hacer nuevos clientes relacionados al rubro.

-¿Cómo analizas el momento que vive el país y el mundo en lo económico y social?
-Me cuesta analizar temas de alcance mundial y sanitarios, que relacionan muchos aspectos, técnicos y sociales, que la verdad no domino, y que entiendo merecen ser analizados por “especialistas” en dichos temas. Sí puedo dar una opinión de lo que veo y escucho, principalmente de mi entorno laboral y social, el cual noto que es muy variable, según las distintas actividades. Me impresiona cómo algunas actividades fueron tan golpeadas, y otras que por suerte se mantuvieron, e incluso algunas que hasta mejoraron. Entiendo que se debe a necesidades esenciales, como lo es todo lo relacionado a los alimentos e insumos para ellos y al cuidado de la salud. Estos mueven directa e indirectamente varios otros rubros y sectores que pudieron seguir adelante, ya sea porque se reinventaron y se adaptaron a las exigencias sanitarias.

-¿Cómo imaginas la salida?
-La salida, entiendo que viene por el lado de la vacunación. Cuanto más rápida y de mayor alcance, más rápida debería ser la vuelta a la nueva normalidad, activando los sectores que más sufrieron, como ser turismo, eventos, entre otros relacionados directa e indirectamente a ellos y otros.
Después, también fundamental el continuar cumpliendo con las normas de prevención, respetando a los demás y cuidando a los de mayor riesgo. Todas estas medidas creo van a tener que seguir, en lo posible, hasta que el mundo tenga más certezas sobre el virus, sus constantes mutaciones y la forma de cómo combatirlo de manera más eficiente y segura.

-¿Te gusta el campo? ¿Qué actividad es tu preferida cuando vas a campaña?
-Me gusta mucho el campo, lo disfruto e intento escaparme a campaña cada vez que mi actividad, y la de mi familia, nos lo permite. Principalmente buscando intentar desenchufarme de la actividad diaria de la ciudad, saliendo al campo a caballo con los chicos y la familia en general. Recorrer, aprovechar a escuchar y aprender poco a poco de las distintas actividades del campo, de sus problemas y principalmente de sus soluciones.

-¿Tienes buen ojo para elegir ganados?
-Dada mi única y breve experiencia participando en un concurso de jurado de jóvenes, hace varios años, en la Rural del Prado, en la cual tuve una muy buena performance para ser primerizo, creo que potencial tenía, jeje. Me crié entre el campo, las Exposiciones de la cabaña de la familia Zerbino y de familiares muy vinculados a la parte técnica y comercial del campo, por lo que algo me ha quedado.

-¿Te dejan opinar en la toma de decisiones del campo?
-No, si no hay obras o construcciones de por medio no opino en la toma de decisiones del campo, más bien pregunto para entender un poco de las propuestas y planificaciones en el campo que trabajamos los 4 hermanos, donde tenemos más interacción y compartimos mayor información.

-¿Ves a un hijo tuyo continuando con la tradición del escritorio Zambrano?
-Sería lindo ver algún hijo y/o hija, sobrino y/o sobrina en la empresa en un futuro, aprovechando y disfrutando las virtudes de una empresa familiar, con una visión de desarrollo y cambio constante. Pero la verdad que me gusta la libertad en explorar y elegir lo que disfruten más hacer, creo que ese es el gran objetivo, disfrutar de lo que trabajen. Como dice el dicho, “nunca vas a trabajar si haces lo que disfrutas”.

-Defíneme a Gerardo Zambrano.
-Justamente es alguien que disfruta de lo que hace, trabajar es su hobby y su vida, sin descuidar nunca la familia y amistades. Es una persona muy tenaz, planificador, sociable, que se adapta al cambio y siempre pensando en el futuro. Alguien generoso, que comparte su tiempo, sus conocimientos y experiencia con naturalidad y a quien se lo pida.
Cree en el liderazgo para dirigir una empresa, en la exigencia, en dar oportunidades y libertad en el desempeño de cada uno.

Arquitecto que sabe de campo.
A los 42 años, está casado con Florencia Rowland Inciarte con quien tiene 3 hijos: Benicio (9), Justino (7) y Trinidad (5). Es arquitecto (socio del Estudio Butler-Zambrano). Aunque no integra directamente Zambrano & Cía., está involucrado a través de ZP (Zambrano Propiedades) y de la empresa de camiones (RRcargo) que tiene en sociedad con Roberto Lohigorry.
El nuevo escritorio de la firma en Carrasco es obra suya. Confiesa que le gusta el campo, donde disfruta con sus hijos, y donde básicamente pregunta y escucha para aprender.
Pero no es que no sepa… Lo demostró con una muy buena actuación, hace unos años, en un Concurso de Jurados Jóvenes en Expo Prado. Además, se ha criado en el campo y ha participado en las exposiciones y remates de la familia Zerbino. Tiene una sociedad con sus tres hermanos, pero, si no hay obras de construcciones de por medio, no opina…

Agustín Zambrano Zerbino.

(Contador público, rematador, realiza múltiples tareas administrativas, contables y de gestión).

“Un remate es mucho más que

un par de horas, dura todo el año”

–Háblame cómo ves al país en esta coyuntura. ¿Qué proyectas para “el día después”, una vez superada esta pandemia?
-El actual Gobierno hace que uno vea “bien” al país a pesar de todo lo que estamos viviendo hace más de un año y que nadie se podía imaginar que iba a pasar. Todo esto provocó que muchas de las urgencias que había que atender y que en plena bonanza las nefastas administraciones anteriores no atendieron, sigan inevitablemente sin ser resueltas, por ahora. Y digo por ahora ya que lo que han demostrado en estos meses quienes dirigen el país le dan a uno la confianza de que de a poco las cosas se van a ir acomodando aunque no les va a ser nada fácil. Es claro que hay sectores muy golpeados a los que sin dudas les va a costar más reponerse y a los que el estado tendrá que ayudar, pero también es real que el ahorro de mucha gente se incrementó lo que indefectiblemente moverá la economía del país por el hecho de que en el corto plazo ese ahorro excesivo se traducirá en un consumo exponencial una vez superada esta pandemia. El tema más complejo es en el largo plazo ya que ese nivel de gasto seguramente genere un aumento de la inflación y sumado a que es imposible mantener el alto consumo puede producir un estancamiento en la economía del Uruguay y de los países en general.

-¿Cómo se tracciona la economía?
-Utilizando las recientes expresiones del Presidente Lacalle Pou, lo que hay que hacer es sacarle el lastre a las pequeñas y medianas empresas que son en definitiva los que pueden generar empleo y dinamizar la economía del país. Para ello es clave que el Estado los continúe estimulando generando competitividad, bajando el gasto y brindando facilidades en la inversión. Como lo ha hecho hasta ahora ofreciendo importantes beneficios impositivos a los proyectos de inversión presentados en COMAP. Es claro que nuevamente el sector agropecuario, potenciado por el nivel de precios actual, será uno de los rubros que apalancarán al país a salir adelante. Y otro de los rubros que mueve mucho y que se lo nota muy ávido es el de la construcción tanto privada como de infraestructura y obras públicas. Un sector que emplea muchas personas y que es otro de los pilares sobre los cuales se sustentará la recuperación económica.

—¿Qué te llevó a estudiar y recibirte de Rematador?
-Terminé la carrera de Contador Público y de las cosas que tenía claras era que iba a dejar pasar tiempo antes de retornar a los estudios ya que los casi 4 años del mix facultad-escritorio fueron bastante desgastantes y resultaba imposible brindarle a la empresa el tiempo y la dedicación que demandaba. Pero ese convencimiento duró poco ya que a los 3 meses de haberme recibido de Cr. estaba empezando el curso de Rematador y Tasador los días lunes, martes y miércoles de 18:45 a 22:45 en el Centro. Lo que me llevó a hacerlo fue acompañar a Ale, pues creía que haciéndola de a dos iba a ser más llevadera. Siempre tuve claro quién sería el rematador de la empresa por vocación y condiciones; más allá de lo que a uno le deja cursar una carrera durante 26 meses corridos, el objetivo nunca fue el ejercer como martillero.

-¿Cómo es la interacción entre profesión y actividad?
-Natural, complementaria y necesaria. La empresa cuenta con una contabilidad autónoma que demanda a los encargados del departamento administrativo-contable mantener una organización que permita atender eficientemente tanto la contabilidad interna como la pata financiera que en definitiva es uno de los pilares que sustentan este negocio. Por eso no es casualidad que en una empresa de servicios agropecuarios como la nuestra haya casi la misma cantidad de rematadores que de contadores, relación que se mantiene a nivel general comparando el equipo productivo con el administrativo.

-¿Cuál es específicamente tu tarea en Zambrano & Cía.?
-Ninguna. No puedo hablar de una tarea específica ya que la diversidad de una empresa con tantas áreas y actividades implica que uno no pueda estar abocado a la realización de una tarea determinada. Pero intentando responder la pregunta te puedo resumir mis tareas principales como el estudio de la situación crediticia de los clientes y su aprobación, seguimiento y control de cuentas corrientes de clientes, gestión de financiamiento con las entidades bancarias, supervisión de liquidación, administración, financiación y facturación de todos los remates y negocios en general.

-Eres, quizás, de los que se queda hasta más tarde cuando finaliza un remate. ¿Lo que imaginabas al encarar esta actividad?
-No me lo imaginaba y no lo tomo como una instancia posterior a la finalización de un remate, sino que lo considero parte del mismo que en definitiva es la principal actividad de la empresa. Para la mayoría de las personas, un remate es una subasta que dura un par de horas en la que un rematador se sube a una tarima a gritar buscando oferentes y una vez bajado el último martillazo terminó el trabajo. Yo te puedo decir que un remate es todo menos eso. Es más, te diría que un remate dura un año. Porque el servicio que prestamos en la realización de un remate implica, entre otras cosas, la fijación de la fecha, reserva del local feria, solicitar permiso a la Intendencia, al MGAP, coordinar la televisación o transmisión, la publicidad, estudio de mercado, establecer las estrategias conjuntamente con los cabañeros (vendedores), invitación a clientes de todo el país y del exterior, financiación, administración, coordinación de fletes, facturación, atención posventa, recepción de reclamos, solución de los mismos, llamadas posteriores a compradores para determinar el nivel de conformidad, reporte a los cabañeros y comenzar a organizar el próximo remate de la cabaña.

-Tienes fama de ser buen cocinero gourmet
-Jaja… no se de donde salió esa fama pero lo que si te puedo decir es que me gusta comer y creo que ese es el motivo por el cual me gusta cocinar en el ámbito íntimo, en la burbuja. Esto no quiere decir que disfrute del proceso en sí, el preparar todo, lo que me reconforta es terminar y que quede rico, si no queda bueno, me caliento bastante. Los buenos asadores son los de antes, hoy con la calidad de carne y productos a la que tenemos acceso, cualquiera hace un buen asado.

-¿Te imaginas a un hijo tuyo siguiendo con la tradición familiar en la empresa?
-Si bien es cierto que el tiempo pasa rápido, lo veo como algo tan lejano que aún no me he puesto a pensar concretamente en su integración al negocio familiar ni en que puesto lo veo. Obviamente es algo que me gustaría y por eso considero que ese va a ser el mayor desafío ya que estaríamos hablando de una tercera generación con toda la complejidad sabida que ello implica.

-Defíneme a Gerardo Zambrano.
-Precisaríamos acaparar varios suplementos del diario para definirlo así que te digo las primeras dos palabras que se me vinieron a la cabeza: un anormal.

 

Contador, rematador y “Bolso”.

Contador casi por descarte, “como no había ninguna carrera que me llamara, terminé eligiendo lo que entendía me iba a costar menos”, además rematador “para acompañar a Ale” y fundamentalmente familiero “es lo que más disfruto de la vida”. Casado con Catalina Rachetti Butler, con quien tienen tres hijos: Ciro: 5 años, Sienna: 3 años y Mia 7 meses. Así es Agustín Zambrano Zerbino, que ya en primer año de facultad realizó una pasantía en el Estudio Fossati – Etchegorry & Asoc. y ya a partir del segundo año de carrera empezó a trabajar en GZ & Cía. “Medio horario, ya que de mañana tenía facultad, al mediodía me tomaba el ómnibus y antes de las 14 hs. llegaba a la oficina de Cuareim 1877”, recuerda.
Además es cocinero “y no dejes de poner que soy gran Bolso”.

 

María Zambrano Zerbino

(Contadora, encargada del Área de Administración y Finanzas. Y de mantener “la armonía”).

“Como país productor de alimentos,

el día después es hoy…”

-¿Cómo analizas la situación del país y del sector en este momento?
-A pesar de todo lo malo que vive el mundo por esta pandemia, la región y el país están pasando por un gran momento por cuanto nosotros producimos comida para todo el mundo. Basta ver los números actuales de los commodities que muestran el valor que están tomando nuestros productos. Todo parece indicar que los mismos mantendrán su cotización por los siguientes años, lo que es muy bueno. Por tanto creo que tendremos años que se vienen por delante para aprovechar y recuperar el tiempo y momentos malos del pasado.

-Desde lo económico ¿cómo crees que puede ser “el después”?
-El después es hoy… Tenemos que aprovechar desde ahora todo el empuje respecto a la necesidad mundial por lo que nosotros tenemos la suerte de producir.

-¿Cuál es tu rol en la empresa?
-Encargarme del área Administración y Finanzas. En conjunto con Agustín mi hermano y con el contador Coalla (Néstor), llevamos adelante estas áreas.
También creo que mi rol en la empresa es mantener y mejorar la armonía y el buen ambiente de trabajo. Claro que, permanentemente, hay situaciones que lo dificultan, pero hay que estar ahí siempre para mejorarlo. ¡Siempre hay cosas por hacer para mejorar!

-En estos dos últimos años se han concretado muchos cambios en la operativa del escritorio para adaptarse a la situación causada por la pandemia ¿Crees que son permanentes?
-Hay muchos cambios que creo sí son permanentes, pero no solo por la pandemia. Los remates por pantalla existen hace 20 años ya y el principal precursor del sistema es Gz y Cía. Hoy la pandemia termina de afianzar el modelo virtual, no solo en remates por pantalla de ganado, sino que en todos los rubros.

-¿Cómo es trabajar con tu padre y con tus hermanos?
-De momento es fácil y de momento difícil… pero entiendo que estamos pasando por una etapa de nuestras vidas que tenemos que trabajar y disfrutar de cada momento. El cambio generación es un hecho en la empresa…

-Hija y hermana de dos rematadores, ¿Qué piensas de la actividad?
-La actividad de remate creo que es la mejor manera de mostrar a flor de piel lo mejor y lo peor de cada producto que se remata, donde el público, o los clientes, son quienes marcan su valor. Claro que está en nosotros, nuestro equipo, hacer lo posible para que el negocio sea el mejor para ambos lados.

-¿Te imaginas a un hijo tuyo continuando el escritorio en unos años?
-Mira… mis dos hijos son chicos aún… a Uma le encanta el campo… además de que el padre también le gusta y se crió en el entorno del agro. En la estancia, si está con el padre, pasa arriba de los tractores y si queda conmigo, arriba del caballo.
A decir verdad, el más chico, Silvestre, podría ser… ya que es bien parecido a los Zambrano, lleva el gen Z. Y además, los míos son los únicos que son “GZ”, Gerona Zambrano (Uma y Silvestre) (risas).

-Cuando van a la estancia ¿Qué actividad campera te gusta más realizar?
-En realidad, en la estancia lo que más disfruto es que todos mis sobrinos y mis 2 hijos puedan estar juntos y al aire libre, aprendiendo desde chicos lo que significa el sector agropecuario para el país y mucho mejor aun cuando está toda la familia junta… Mi madre, padre, hermanos y cuñadas; mi marido y mis hijos.

-Defíneme a Gerardo Zambrano.
-Gerardo, un gran trabajador apasionado por lo que hace. Su pasión es el servicio de calidad para sus clientes buscando siempre la forma de que los negocios sean realizados de la mejor forma posible y con el resultado esperado por nuestros clientes. Sin duda, es una persona que no deja de avanzar. Acompañando los avances tecnológicos y generacionales, por eso lo seguimos teniendo en la empresa… jeje. Papá: es un padre muy generoso y con personalidad. Mi mayor referente en la vida.

Contadora, madre ¿y modelo?

A los 31 años, María Zambrano Zerbino afronta varios desafíos en el día a día. Además de ser Contadora y trabajar en la empresa familiar, está casada con Juan Martín Gerona Arocena, con quien tienen dos hijos: Uma, de tres años y Silvestre, de seis meses que son a quienes les dedica todo el tiempo posible.
Fuera de la actividad, sus actividades preferidas son “disfrutar de mis amigas y de mi familia”, cosa que en estos tiempos cumple cada vez que puede.
Pero además, le ha surgido otra “actividad” que le divierte… “Como a lo largo del tiempo muchas personas de la familia y amigas se convirtieron en grandes emprendedoras, montando sus propios negocios, ya sea de revista, de ropa, de productos varios, en sus inicios, o en el desarrollo de sus negocios, me preguntaron si me divertía hacer unas fotos, para sus campañas”. Y lo ha hecho: “siempre por diversión y en confianza con el ánimo de sumar”, confesó.
Otro hobby, es el Spinning, que piensa retomar cuando la pandemia lo permita.