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Mercado de campos: sorprende el número de transacciones realizadas al cierre del primer trimestre del año

A pesar del cambio de gobierno, el mercado inmobiliario rural muestra dinamismo e inversiones sostenidas. Inversores locales lideran las compras, con apoyo del BROU y valores estables para tierras ganaderas, forestales y agrícolas

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Ganado Hereford en campo.
Manuela Garcia Pintos

Cerrado el primer trimestre del año, el mercado de compra-venta de campos ha sorprendido con un nivel de actividad mayor al esperado. Según datos del Instituto Nacional de Colonización, “se han dado varias transacciones, lo que nos llama la atención porque se ha producido un cambio de gobierno, y muchos inversores generalmente prefieren esperar a que las nuevas líneas políticas se consoliden”, señaló Santiago Cortina, director de La Consignataria SRL.

En diálogo con Rurales El País, el operador inmobiliario afirmó que las operaciones concretadas “muestran claramente que la tierra sigue siendo vista como un refugio de capital confiable, y como un negocio rentable y sostenible en el tiempo”.

La demanda de tierras proviene principalmente de inversores locales, quienes muestran un perfil definido: buscan campos de entre 600 y 2.000 hectáreas. Además, hay interés por parte de fondos internacionales, especialmente brasileños y algunos europeos, que apuestan por inversiones de mayor escala.

En cuanto al financiamiento, Cortina destacó el papel del Banco República: “Ha sido un gran aliado en estos años, con políticas sólidas para pequeñas y medianas inversiones, y sigue siendo clave para destrabar operaciones”.

Respecto a los precios actuales, indicó que los campos ganaderos del sur se ubican entre US$ 4.200 y US$ 4.300 por hectárea; los campos forestales oscilan entre US$ 3.500 y US$ 3.800, mientras que los agrícolas se encuentran por encima de esas referencias.

Se espera un sinceramiento en el mercado de rentas

Con la reciente salida de varios fondos ganaderos del negocio, Cortina anticipó un ajuste en los valores de arrendamiento, especialmente en campos de basalto que estaban por encima del precio real del mercado. “Estos campos ya están saliendo a la venta, nosotros mismos tenemos dos en oferta”, comentó.

Sobre el valor de las rentas ganaderas, señaló que “depende mucho del campo, pero deberían ubicarse entre 40 y 50 kilogramos de carne por hectárea, que es el mecanismo más genuino para ambas partes”.

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