Caballos

Una ágil dispersión de los “Criollos del Olimar”

En sólo 2,5 horas remató Alejandro Zambrano Zerbino. Venta total y buenos valores por selección de la familia Díaz Coll.


Pablo D. Mestre

A un ritmo de 2,7 minutos por yegua, Alejandro Zambrano Zerbino dispersó la oferta de la liquidación total de los Criollos del Olimar de Lingay Soc. Agrop. Ltda.

En forma 100% virtual, con gran dinámica se comercializó el fruto de una selección que desde el año 2006 la familia Díaz Coll lleva adelante en Tres Ombúes, departamento de Treinta y Tres, buscando mansedumbre y buena respuesta de rienda con el objetivo de obtener animales de trabajo, funcionales y deportivos.

Y el mercado los valoró positivamente a través de los buenos negocios que se concretaron ayer.

Las 52 yeguas hicieron promedio en US$ 1.285. Fueron: 14 yeguas de andar: 2.700, 1.710 y 2.218; 12 yeguas de manada: 1.800, 900 y 1.253; 16 potras: 1.350, 540 y 846; 2 potrancas: 846, 720 y 783 y 8 piezas de cría: 720 cada una.

Además, un padrillo se vendió en US$ 2.430.

“A pesar que sólo había 14 yeguas de andar y un lote de potrancas grandes, lo que marcaba un gran desafío, se logró vender todo y bien”, dijo luego Alejandro Zambrano.

Agregó que “quedo feliz pues pudimos cumplir con un cliente y amigo que, a la vez tuvo el apoyo de varios amigos que permitieron el exitoso resultado de la venta”