arroz

Buscan reducir las tarifas para el riego

Se pidió adecuación de tarifas a UTE y a Economía

 

Pablo Antúnez

La Asociación Cultivadores de Arroz (ACA) y el grupo de regantes unidos, que son los que utilizan sistemas de pibot en los cultivos de secano del litoral, se reunieron en forma virtual con la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, buscando abaratar las tarifas de energía eléctrica e impulsar el riego.

Según explicó Alfredo Lago, titular de ACA, los regantes invitaron hace meses a la gremial para hacer un grupo en común que le plantee al Poder Ejecutivo la necesidad de mejorar las tarifas de energía eléctrica. Es que la gremial de arroceros ya venía impulsando algunas iniciativas, entre las que figuró el encuentro con la presidenta de UTE, Silvia Emaldi, a instancias del presidente Luis Lacalle Pou.

“Entendíamos que era importante presentar el tema como impacto en la economía a través del riego más generalizado”, explicó Lago.

La meta es hacer atractivo el riego para todos los cultivos, a partir de una adecuación de las tarifas de energía, que en el caso de los arroceros afecta a las empresas que riegan mediante sistemas de bombeo, no a los que riegan por desnivel. “Buscamos multiplicar el riego en la agricultura en general”, contó Lago.

En el caso del arroz, aplica esta tecnología mediante sistema de bombeo tiene un costo promedio de US$ 70. A su vez, el costo del agua, otro insumo básico para los arroceros, se ha venido manteniendo y está en el entorno de las 20 bolsas (cada una de 50 kilos) de arroz, sano, seco y limpio.

Por otro lado, las recientes lluvias ayudaron a todos los cultivos agrícolas y en especial al arroz. “En algunos lugares ya estamos en una situación bastante más normal”, dijo el titular de ACA. Es el caso de los arroceros de Artigas, porque el departamento lleva más de 100 milímetros en las últimas dos semanas. “Eso alivió la presión de todo el sistema”, confirmó Lago. En esta zafra el área volvió a mostrar una reducción, pero se logró plantar dentro de las fechas óptimas para que el cultivo pueda expresar buenos rendimientos si el clima acompaña en los próximos meses.

La falta de lluvias durante el invierno provocó que se acumulara menos agua en las represas  y obligó a bajar el área de siembra, pues el arrocero siempre plante en función de la superficie que puede regar.