La llegada del invierno comenzó a reflejarse con claridad en los establecimientos ganaderos del país. La última encuesta de la Red de Información Nacional Ganadera (RING), correspondiente a junio y comienzos de julio, mostró una caída en la disponibilidad y calidad del forraje, un deterioro en el estado de las pasturas sembradas y un fuerte incremento en la suplementación de los rodeos.
El relevamiento, realizado por el Plan Agropecuario y respondido por 398 productores, indica que el inicio del invierno estuvo marcado por bajas temperaturas, heladas, escasas precipitaciones y pocos días soleados, condiciones que impactaron directamente sobre la producción forrajera.
La altura promedio del campo natural descendió respecto al mes anterior, como consecuencia de que el consumo animal supera al crecimiento del pasto durante esta época del año. Mientras en mayo-junio el 63% de los productores reportaba disponibilidades superiores a los 5 centímetros, en la medición actual ese porcentaje cayó al 37%. Al mismo tiempo, las situaciones consideradas críticas aumentaron del 3% al 10% de los productores.
A esta menor disponibilidad se suma una reducción en la calidad del forraje. Los reportes de productores que califican la calidad como buena o muy buena pasaron del 50% al 15%, evidenciando el efecto de las heladas y la menor actividad vegetativa típica del invierno.
Las pasturas sembradas también mostraron un deterioro. Entre quienes poseen praderas permanentes, apenas el 31% las considera en buen o muy buen estado, frente al 63% registrado el mes anterior. La misma tendencia se observó en los mejoramientos extensivos y en los verdeos de otoño-invierno, donde los reportes positivos descendieron desde niveles cercanos al 60% hasta ubicarse en torno al 30%.
A pesar de este escenario, la carga animal se mantiene estable. La dotación promedio nacional se ubicó en 0,91 unidades ganaderas por hectárea y el 67% de los productores considera que está ajustada a la oferta de forraje disponible. Desde el Plan Agropecuario insistieron en la importancia de realizar presupuestación forrajera y monitorear la relación entre oferta y demanda de alimento.
En los rodeos de cría también se observa el impacto estacional. Si bien las vacas perdieron algo de condición corporal respecto al cierre del otoño, más de la mitad de los rodeos mantiene una condición corporal igual o superior a 4. Los rodeos en situación crítica continúan siendo apenas el 2%, lo que posiciona al invierno 2026 como el tercer mejor inicio de invierno de los últimos seis años.
Uno de los datos más destacados del relevamiento es el nivel de suplementación. Ocho de cada diez productores están suministrando suplementos a sus animales, el porcentaje más alto registrado desde que comenzó a operar la RING en octubre de 2020. Las categorías más atendidas son los terneros y terneras, seguidos por vacas de cría y vaquillonas. Entre los suplementos más utilizados se destacan los proteicos y las sales minerales.
En el rubro ovino, el 73% de los productores encuestados cuenta con majadas y el 90% reporta que se encuentran en buen estado general. Además, tres de cada diez productores informaron que ya comenzaron los partos, mientras que cuatro de cada diez iniciaron o tienen prevista la esquila durante julio.
En materia sanitaria, la presencia de garrapata continúa siendo relevante. El 53% de los productores reportó tener el parásito en sus establecimientos y más de la mitad señaló que realiza tratamientos desde hace más de cinco años. Por el contrario, la incidencia de bichera disminuyó significativamente con la llegada del frío, siendo baja en ocho de cada diez establecimientos.
Finalmente, la encuesta también mostró una creciente preocupación por la gestión empresarial. Siete de cada diez productores afirmaron que realizarán el cierre de gestión del ejercicio y aproximadamente la mitad analizará los resultados globales de su empresa, una señal de la importancia que viene ganando el seguimiento económico y productivo en los sistemas ganaderos uruguayos.