Miguel Remuñan es el director de Baynal SA, empresa que fue fundada en el año 2004 con un enfoque hacia la tecnología, “en aquella época estaban los celulares con la viborita y cosas así, y también los reproductores MP3, y ese tipo de tecnología que quedó obsoleta. Posteriormente, la empresa fue representante en Uruguay de la marca Canon para cámaras de fotos, y así fuimos evolucionando”, recordó.
En el marco de esa evolución, en el año 2014 “hicimos el primer viaje a China y firmamos el primer contrato con la marca DJI, como representantes oficiales en Uruguay, en aquella época eran los primeros drones, estaban los Phantom en sus diferentes versiones, con los que la marca hacía sus primeras experiencias en drones de consumo”.
Apuntar hacia la importación de drones tiene una explicación: “fue por mi pasión por la aeronáutica, soy una especie de piloto frustrado, por eso me volqué hacia los drones”, aseguró.
La evolución siguió y dos años después se incorporó a los drones de la línea Enterprise, “esos son los equipos de la marca tienen que ver con la topografía, las cámaras térmicas, las inspecciones industriales y otras aplicaciones”.
Nuevamente, un par de años después, llega una nueva incorporación, en este caso los drones agrícolas, “allí la marca migra sus primeras experiencias con la línea MG-1 y MG-1P, y pasa a llamarse línea T, ahí arrancamos con el T16 y el T20”, mencionó Remuñan.
Luego de eso, explicó que empezaron a hacer un seguimiento de todo lo que tenía que ver con la evolución de los drones agrícolas. “Después salió la línea Agras, que fue la tercera y también la representamos en Uruguay”, mencionó el empresario, que además agregó que esa representación “fue muy tímidamente porque los primeros equipos recién estaban empezando a experimentar con técnicas de aplicación”.
En esta línea, destacó que sobre el año 2021 hubo un cambio en la forma de aplicar de los equipos, a través de la incorporación “de boquillas rotatorias de alta velocidad que permiten regular varios aspectos, ahí empezamos a hacer un poco más de fuerza porque comprendimos que la tecnología estaba lo suficientemente madura como para cumplir con un rol importante en todo lo que tiene que ver con aplicaciones agrícolas”.
Explicó que el dron no solo fumiga, “sino que también permite aplicar sólidos, con lo que se puede fertilizar o sembrar, es decir que se pueden hacer actividades por aire que antes eran solamente terrestres, y cuando tenemos climas como el de este año, se complica hacer esos trabajos por tierra”, expresó el director de Baynal y agregó que el lema para este año es “si no hay piso, por aire”.
Con la incorporación de más tecnología en la línea de drones agrícolas, los equipos pasaron a ser una maquinaria “complementaria” a la que ya se desempeña en todos los laboreos del campo uruguayo.
Alianza con Megaagro
En julio del año 2025 se concretó una alianza entre Baynal SA y Megaagro. Al respecto, señaló que esta decisión estratégica “es con una empresa muy importante que a lo largo de los años se ha desempeñado en muchísimas áreas, como el sector ganadero, el de semillas, fertilizantes y agroquímicos, que trabaja de forma muy seria y ordenada, entonces eso requirió de un gran desafío”.
Ese desafío para ambas empresas “fue complejo” debido a las dinámicas de trabajo de cada una, pero con el tiempo transcurrido “nos ha salido todo muy bien gracias a Dios, y hoy las fortalezas están bien claras”.
En esta línea, el director de Baynal SA destacó la fuerza de venta, presencia, respaldo y fundamentalmente la gente de Megaagro, “esto último es el valor más importante de la empresa, hay muchos profesionales de alto nivel, muy bien capacitados con un gran conocimiento técnico de lo que sucede en nuestros campos”.
De parte de Baynal SA, “brindamos respaldo de la parte técnica, posventa y ni que hablar el tema capacitaciones. Es una combinación perfecta para lo que necesita el productor”, enfatizó.
Puntos claves
Remuñan destacó que los equipos agrícolas han evolucionando en tres aspectos tecnológicos: primero en la batería que es el punto flaco, por obvias razones, entonces no solo se evolucionó en tecnologías, sino que también en química, DJI en eso ha sido pionero; también se innovó en el tipo y calidad de la aplicación, en los drones más antiguos se usaba la típica pastilla, pero a partir del T40 se empezaron a utilizar aplicadores centrífugos, que en función de la velocidad en que gira puede disminuir o aumentar el tamaño de la gota de una manera bastante homogénea en tiempo real, este cambio es un avance muy importante, los modelos posteriores están en un nivel de tecnología donde eso es prácticamente insuperable; el tercer punto en el que se ha mejorado muchísimo es en la transmisión, el enlace entre el control remoto y el dron ha mejorado para que no haya pérdidas de señal, para que se pueda ver en tiempo real dónde está el equipo, para que tenga una cámara de alta resolución, y otros aspectos importantes”.
Nuevos equipos
En el marco de los avances de los drones, llegan dos nuevos equipos al mercado: el Agras T55 y el Agras T100 Dual, “vienen a ocupar un nichito de mercado que si bien no es gigante, le soluciona un montón de temas a muchos productores”.
Con respecto a las características de los nuevos productos, Remuñan indicó que “la ventaja del T100 con dos baterías, es que te brinda un 40% más de tiempo en el aire con la misma carga”, y aclaró que más allá de que tenga doble batería “no significa que vaya a durar el doble, porque la batería tiene su peso y eso juega su papel”.
Ese mayor tiempo en el aire “te permite hacer aplicaciones mucho más efectivas y eficientes, porque por vuelo voy a hacer más superficie”.
Con la versión de una sola batería del T100 se podía hacer por día entre 200 y 250 hectáreas “reales y bien hechas, con este nuevo equipo se va a poder estar por encima de las 300 hectáreas fácilmente por día”.
Demanda en crecimiento
Explicó que el negocio es zafral, “hay temporada baja y temporada alta tanto en trabajo de los drones así como también en adquisiciones. La demanda crece año a año aunque no sea tan rápido como quisiéramos, pero los productores van entendiendo que es un equipo que tiene que estar en los galpones, porque tiene grandes ventajas, por ejemplo si llueve, al otro día el dron puede trabajar sin dificultades”.
“Hoy las ventas en un 50% son a productores que usan el dron en sus establecimientos, y el otro 50% es para contratistas que quieren incorporar esta tecnología a su abanico de opciones”, contó.
Capacitaciones
Uno de los soportes que brinda Baynal es la capacitación para el manejo de los drones, al respecto, Remuñan señaló que “hay dos tipos de clientes, está el que adquirió un equipo y tiene que hacer la capacitación correspondiente con licencias, certificaciones y demás. Por otro lado está la gente que quiere ver de qué se trata, que quiere hacer el curso que es teórico práctico para volar el equipo, y de esa manera pueden palpar lo fácil que es manejarlo”.
En este sentido hizo énfasis en la importancia de saber hacer una buena aplicación, “porque de nada sirve tener la mejor tecnología, si no lo sé acompañar haciendo las cosas bien, por eso enseñamos todo desde cero”.