Con 19 ejemplares en pista, la raza Merino Dohne volvió a mostrar en la Expo Prado el camino de selección que viene recorriendo, combinando conformación carnicera, calidad de lana y datos objetivos. El Ing. Agr. Marcelo Garattarola tuvo a su cargo la jura y destacó el equilibrio y la funcionalidad de los animales presentados.
Entre los PI, el Gran Campeón Merino Dohne fue presentado por cabaña La Pastoral, de Capurro Barcia, con un carnero que ya llegaba al Prado con antecedentes: había sido Gran Campeón en la exposición de Durazno y se ubica dentro del 1% superior de la raza en la evaluación genética.
“Es un carnero que reúne, además de que visualmente es muy bueno, datos genéticos sobresalientes”, destacó Gabriel Capurro. El reproductor es hijo de semen importado y presenta valores destacados en características vinculadas a la producción de carne, entre ellas espesor de grasa, área de ojo de bife y peso al año.
El jurado puso especialmente el foco en su conformación carnicera, con cuartos bien desarrollados, pero también en la calidad del vellón. Garattarola lo definió como “un carnero muy completo desde todo punto de vista” y destacó un vellón muy blanco, de excelente calidad y con una marcada definición del rizo a lo largo del cuerpo.
La combinación entre apreciación visual y datos objetivos terminó inclinando la balanza. Según explicó el jurado, el índice de la raza permite integrar variables de importancia económica, entre ellas el peso de lana, el diámetro de fibra y características vinculadas a la producción de carne.
Para La Pastoral, el resultado significó coronar una nueva participación en la principal pista del país. “Siempre es un orgullo llegar al Prado y poder competir; ya eso es importante, y cuando uno gana es una satisfacción grande”, resumió Capurro.
En las hembras PI, la Gran Campeona fue presentada por La Blanca, de Stolovas. Se trata de una oveja que llegó por primera vez al Prado y que combina líneas tradicionales de la cabaña con genética importada desde Australia.
Stolovas destacó que el objetivo de ese cruzamiento fue precisamente lograr un equilibrio entre lana y carne, algo que, a su entender, quedó expresado en la campeona. “Se conjugó un animal muy parejo en todas las características”, señaló.
La conformación y la calidad de lana fueron dos de los principales atributos señalados durante la jura. “Juntó todas las cualidades de la raza: muy buena conformación carnicera con una calidad de lana excepcional”, sostuvo Stolovas.
La intención de La Blanca es continuar trabajando con la hembra durante el próximo año, con la mirada puesta en volver a presentarla en la Nacional Merino Dohne.
En los animales PO, el Gran Campeón fue presentado por Scremini Taranco Hermanos, con Juan Pedro Scremini al frente. El reproductor es hijo de semen importado desde Australia, utilizado en conjunto por distintas cabañas, sobre madres de líneas que el establecimiento trabaja desde hace varios años.
El ejemplar ya había participado este año en Durazno y llegó posteriormente al Prado para competir como carnero. Scremini destacó además el crecimiento que ha tenido la raza en la exposición. “Hace 10 u 11 años que venimos al Prado. Al principio veníamos poco acompañados y, por suerte, la raza ha ido creciendo por mérito propio”, señaló.
Garattarola destacó en esta fila animales “muy balanceados, muy largos y anchos”, con buena pureza racial y acompañados por buenos datos productivos. Sobre el ganador remarcó especialmente su ancho, finura y cantidad de lana.
Finalmente, la Gran Campeona PO fue presentada por UTU La Carolina, con Victoria Fuentes y Luana González. La oveja llegó a la pista pocos días después de haber parido, una condición que también fue valorada por el jurado al considerar su capacidad de mantener las características raciales y productivas.
Desde La Carolina señalaron que existía confianza previa en las condiciones del ejemplar y que su presentación en el Prado terminó confirmando esas expectativas. La hembra ya había competido el año anterior como borrega y regresó en esta edición para alcanzar el máximo reconocimiento entre las PO.
El jurado destacó su tipicidad racial, conformación carnicera, largo, profundidad y estructura de cuartos, atributos que terminaron colocándola al frente de su categoría y cerraron una jura en la que el Merino Dohne volvió a mostrar su búsqueda de equilibrio entre producción de carne, lana de calidad y respaldo de información objetiva.