Avanzan los trabajos de cosecha de soja en distintos puntos del territorio y el denominador común sigue siendo el mismo, una enorme disparidad entre zonas en función de los lugares donde llovió mejor y donde llovió peor.
En la zona litoral y litoral sur, la mayoría de los rendimientos van de pésimos a malos. Será muy difícil cubrir con los costos en esta zona. Si vamos al este del territorio o el norte del Río Negro la realidad es otra, y si bien no podemos tomarlo como una generalidad, hay zonas de 2.000 kilos, 2.500, 3.000 o incluso algo más.
Además, la cosecha viene algo demorada por diferentes factores, y las lluvias de los últimos días tampoco colaboran.
Mercado. En las ultimas jornadas la soja subió en Uruguay y llegó a los US$ 415 por tonelada, después de varios meses por debajo de los US$ 400. Enrique Erize, presidente de la consultora argentina Nóvitas, dijo a Valor Agrícola que el valor actual “no es un precio para despreciar”, pero remarcó que los granos, mirados en una serie de 20 años y ajustados por inflación, están “en niveles históricamente bajos”.
Erize explicó que la soja tiene hoy dos factores arriba de la mesa: la guerra en Medio Oriente y el mercado climático en Estados Unidos. El primer factor puede mover los precios por el impacto sobre los fertilizantes y por “los temores de abastecimiento”, mientras que el segundo empieza a pesar porque Estados Unidos entra en una etapa clave de siembra de maíz y soja. Aunque Brasil le quitó el liderazgo productivo en soja, Chicago sigue siendo la referencia mundial y refleja, sobre todo, lo que pasa dentro del mercado estadounidense. “Chicago refleja fundamentalmente lo que sucede dentro de Estados Unidos”, afirmó.
El analista explicó que el mundo tiene reservas importantes de soja, empujadas por la gran producción de Brasil, pero Estados Unidos mantiene un balance ajustado. “Si los rindes estadounidenses caen 100 o 200 kilos por hectárea frente a lo previsto por el USDA, los stocks podrían bajar de 5%, un nivel que en otros momentos llevó a Chicago por encima de US$ 500 o US$ 600 por tonelada”, explicó el presidente de Nóvitas.
De todos modos, Erize advirtió que una suba en Chicago no necesariamente se trasladará al Río de la Plata. Según explicó, el FOB argentino ronda los US$ 442 y, descontados los gastos, Uruguay debería estar más cerca de US$ 425. “Hoy estamos un poquito por debajo de la paridad correcta”, dijo.
En ese escenario, consideró que los US$ 415 que llegó a cotizar la soja en el mercado local pueden ser una oportunidad para tomar precio, sobre todo ante la posibilidad de que una pausa o arreglo en Medio Oriente meta presión bajista en el mercado. Para quienes tengan herramientas disponibles, recomendó vender y cubrirse con opciones call en Chicago, para no quedar afuera de una eventual suba internacional y poder capturarla.
Erize también marcó que el mercado local puede no acompañar una mejora internacional, como ya ocurrió entre diciembre y marzo, cuando Chicago subió y la soja en la región quedó planchada.