Agricultura

El clima permitió acelerar la trilla de colza y cebada

Baja humedad detiene siembra de soja en algunas zonas.

Colza. Foto: archivo El País.

Pablo Antúnez

Hay un buen avance en el litoral de las cosechas de cultivos de invierno: colza, cebada y trigo.

Según dijo a El País Miguel Pastorini, técnico de Agrocentro Paysandú, las chacras con colza canola  están mostrando buenos rendimientos. Si bien aclaró que en su caso, no tiene muchas chacras cerradas, se escucha hablar a los productores y técnicos de rendimientos que van de 1.500 kilos por hectárea hasta 2.300 kilos por hectárea.

A su vez, en el caso de la cebada, en algunas zonas de Paysandú, como Quebracho o Colonia Santa Blanca, las lluvias afectaron los cultivos, sostuvo Pastorini. En esos casos, “se esperaban más rendimientos de los que se terminaron cosechando”, destacó el especialista sanducero.

Los productores esperaban rendimientos en el eje de 2.600 kilos por hectárea, pero en algunos casos no se llegó. “El cultivo estaba mejor pero no terminó expresando todo el potencial esperado”, afirmó el técnico de Agrocentro Paysandú.

Sin embargo hay chacras que están en 3.200 y el tope en el eje de 3.400 kilos por hectárea, en el caso de los cultivos que no fueron afectados por el exceso hídrico.

Trigo. Respecto al trigo, cereal en el que recién están comenzando las trillas, Pastorini destacó que la sensación es que “los primeros trigos estarán bien en cuanto a calidad y rendimiento”.

En la otra vereda, los trigos que “vengan dentro de 10 días pueden tener algunos problemas de calidad, porque, por lo menos, se le ve algo de fusarium”. Es que esos trigos florecieron en octubre y fue bastante húmedo. “El fusariun es un problema de cantidad de horas de mojado. Hubo varios días con lloviznas y nublados que los afectó”, explicó el técnico.

Sojas. La siembra de soja sigue avanzando en los departamentos del litoral, pero en algunas zonas, está haciendo falta que llueva para recuperar la humedad del suelo y poder continuar plantando.

“En Mercedes hay gente que está parando porque no tiene la suficiente humedad en el suelo”, dijo Pastorini desde Paysandú. En el litoral, hasta ahora, no hay datos de productores que hayan tenido que detener la siembra, pero al igual que en otras zonas, “sí está claro que se debió aumentar la profundidad de siembra buscando la humedad del suelo”, contó el especialista de Agrocentro.

Agregó que en la zona de Chapicuí llovió entre 15 y 20 milímetros, pero en general las lluvias pronosticadas no se dieron. Fue más bien una tormenta pasajera y  eso enlenteció la siembra de soja.

Días atrás, Luis Simean, gerente de Copagran Paysandú, decía a El País que especialmente en campos marginales, se reducirá el cultivo de la oleaginosa. “El área está un poco por debajo del año pasado porque con el auge de la ganadería se achicará un poco, porque se intensifica la rotación con pasturas”, remarcó.

El buen momento de la ganadería hace que la gente no dude en incrementar la rotación con pasturas cuando un campo viene de muchos años de agricultura continua. Es un buen momento para el negocio ganadero y eso favorece las rotaciones agrícolas.

A diferencia de lo que se ve en el litoral, en las zonas agrícolas más convencionales como Colonia y Soriano, eso no pasa.

“A diferencia de otras zonas, no veo que se vaya a achicar el área de soja. Sí se ve en otros campos más marginales que se pasan a ganadería”, afirmaba  Carlos Foderé, director de la empresa Fadisol S.A., desde Colonia. Según datos de la Encuesta Agrícola DIEA 2019, la soja alcanzó 966.000 hectáreas un 12% menos que en la campaña anterior cuando se sembraron 1.098.000 hectáreas. Su producción fue estimada en 2.828.000 toneladas, un 112% más que en la zafra 2018.