Lechería

“La baja de la leche de hoy es por un tema comercial coyuntural”

La actual situación de déficit hídrico ha provocado que los productores tengan que encerrar o racionar la vacas, modificando la dieta, aumentando el consumo de reservas, granos y concentrados.

¿Qué medidas se pueden tomar? ¿Cómo hacer más eficiente el uso de reservas? ¿Qué lugar ocupan los concentrados?

A éstas y otras interrogantes respondió el Ing. Agr. Yamandú Acosta (MSc), del Programa Lechería INIA La Estanzuela.

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– ¿Qué ha podido apreciar en las distintas zonas?

Hay zonas en las cuales hay volumen de tapiz y está un poco más alto, pero completamente quemado. Seco. En algunos casos el campo conservó algo de pasto, pero se fueron terminando las aguadas, con lo que se complicó el manejo del ganado, teniendo que llevarlo de un lugar a otro para abrevarlo.

Y ese es un evento raro, porque lo normal es que tengamos “secas” donde las aguadas es lo último que se ve afectado, y en este caso fue muy violenta, cambiando la situación muy rápidamente.

– Cada campo es una historia diferente…

Los lecheros, que son mi especialidad, le tenemos mucho miedo, porque no tenemos costumbre de hacerlo, es encerrar el ganado para darle de comer. Es un evento raro para nosotros, esa alimentación “a pesebre”, que normalmente nos causa temor, sobre todo cuando lo enfrenta a las noticias de que la leche está bajando.

Pero si el productor se traza metas y trabaja con un poco de cuidado hay algunas cosas que si se pueden hacer. Probablemente no para hacer dinerales, ya que este no es el momento de los grandes márgenes, pero si para ayudar a salvar la empresa y remar hasta poder llegar a la otra orilla, y esperar que el ciclo pase y nos encuentre con la empresa armada.

– ¿Dónde deberían poner el foco los productores?

Hay que aplicar algunas medidas de manejo sobre el ganado procurando una buena clasificación. Cuando hay escases de pasto, agua y espacio para descansar, tendemos a acelerar los procesos de competencia; entonces si tenemos categorías de las que pertenecen a las socialmente dominadas dentro del rodeo, y nos interesa mantenerlas, tenemos que protegerlas. Concretamente hablamos de las vaquillonas, que cuando tienen que pelear en un comedero por comida o por agua en los bebederos son las dominadas.

Hay que seleccionar muy bien los animales. Normalmente cuando no tenemos comida, no la tenemos para ninguno, por lo que la solución de “secar vacas” no lo es tal, porque sacamos una vaca del rodeo de ordeñe, que queda sin leche, pero igual le tenemos que seguir dando de comer. Por lo que esas medidas hay que pensarlas un poco.

Y también tenemos que pensar en el confort animal. Y en este momento en particular, lugares donde echarse, sombra, control de mosca, disponibilidad de agua, y todo lo que tiene que ver con las dietas, es fundamental para alcanzar los objetivos que tengamos. Si queremos vacas secas, en producción media a baja, o que frente a los partos empecemos a recibirlas frescas con toda una lactancia por delante, deben ser definidas en las estrategias de alimentación.

Por supuesto que todo esto se arregla con lluvias y volviendo a la normalidad, pero entre tanto hay que tomar medidas para salvar la caja y la empresa.

Cada productor sabrá las estrategias que más le convenga.

– Si tuviera que dar una receta para aplicar ¿por dónde habría que empezar?

En primer lugar revisar el rodeo. Saber lo que tengo. No todas las vacas merecen la misma comida. Excepcionalmente puedo mantener en un lote preferente una vaca que todavía no logré servir, o una que yo sé que es muy buena pero está en malas condiciones y sé que en la próxima lactancia me va a devolver ese esfuerzo. Este es el momento de separar vacas de vaquillonas, que andan mejor cuando se las separa de las vacas adultas. Hablamos de 1.500 lts de diferencia en la primera lactancia con la misma comida.

Planificar y administrar la comida. Afortunadamente los expeller, sobre todo los de soja que son muy ricos en proteínas, han bajado mucho. La capacidad de compra de nuestra leche perdió pie con otros costos –impuestos, mano de obra, costos básicamente de estructura- pero todavía se mantiene una razonable competitividad con respecto a los alimentos, y particularmente los comprados: afrechillos, granos, expeller.

Entonces aprovechando esa pata de alimentos relativamente baratos con respecto a la leche, hay que tratar de diluir los otros costos.

– Pero con este valor de la leche la ecuación no es positiva…

El productor lechero hoy es más empresario que productor. Y como tal tiene que saber lo que pone y lo que saca, y por lo tanto proyectar…presupuestar.

Está claro que no hay nada gratis, por lo que no vamos a sacar leche sin invertir nada. Entonces hay que ser muy precisos y afinar mucho la puntería para ver dónde vamos a invertir y hasta dónde podemos comprometernos.

– ¿La lechería goza de buena salud en nuestro país?

Sí. La baja de la leche actual es un tema comercial coyuntural. Vamos a separar bien los tantos. Del otro lado del océano la fiesta sigue; siguen necesitando leche y en buena cantidad. Lo que pasa es que empiezan a especular con stocks y quienes terminan pagando los platos rotos son los productores.

Pero tengan la seguridad que en el mundo de hoy se va a seguir consumiendo leche. Los orientales cada vez que mejoran el ingreso quieren consumir como los occidentales, y los lácteos tienen perspectiva de un consumo creciente para millones de personas que no han llegado a niveles de consumo ni siquiera decente.

Por lo que debemos generar estrategias que nos permitan sobrellevar estos desarreglos comerciales, y los fondos compensatorios pueden ser una alternativa para la mayoría de las cooperativas, para sostener en algo el precio cuando las papas queman.

– Según el Ministro Aguerre no hay que dejar correr el agua de la lluvia, con un mejor manejo de la misma, y con una mayor intervención de los sistemas de riego. ¿Cómo puede lograrse un mayor aprovechamiento para no sufrir tanto estos momentos de sequía?

Si tuviéramos agua de riego seguramente en algunas cosas, verdeos, cultivos específicos la realidad sería diferente.

Pero la mayor limitante que tiene la cuenca lechera para este tema son las fuentes de agua. Hacemos terribles azudes y tajamares y cuando hacemos la cuenta da para regar unas pocas hectáreas; si sólo va a depender del agua agregada. Una de las grandes limitantes además del costo, ya que requiere de inversiones importantes, es el tema de las fuentes de agua; hay ríos que en apariencia son importantes pero si nos ponemos a regar en serio los secamos en pocos días. Las fuentes son todas superficiales y no tenemos abundancia de ellas, y las sub superficiales, que son pocas, el costo energético para explotarlas es muy caro, lo que limita su uso.

Producción: Agroynegocios.tv

 

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