Ganadería

INIA recomienda medidas ante estrés calórico en los vacunos

Genera pérdidas productivas para las empresas.

Nota por sequía en campo de Migues, escasez de lluvias, ganado hereford, ganado vacuno, vaca con ternero , nd 20090119, foto Hiriart, Archivo El País

El estrés calórico, especialmente en la vaca lechera, causa pérdidas productivas y repercute en el bolsillo del productor. Por eso, ante estos días de extremo calor, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) emitió algunas recomendaciones para paliar el problema.

Los técnicos del INIA “La Estanzuela” recomiendan proveer   a los animales de sombra (idealmente 4,5 m2 por animal) entre las 10 y las 17 horas. En caso de no tener sombra permanente en el corral de espera, colocar una sombra provisoria (tejido malla) para hacer frente a estos episodios.

Se deberá asegurar el acceso a agua limpia, fresca y en cantidad adecuada según el número de animales. Siempre es mejor bebederos con capacidad suficiente, pero con rápida recarga para asegurar agua fresca.

A su vez, si se cuenta con aspersores y ventiladores utilizarlos. En caso de no contar con ellos, se puede mojar a los animales con una manguera de baja presión en el corral de espera. Es importante evitar que el agua alcance la ubre (en la medida de lo posible).

Debe evitarse el amontonar animales. Se recomienda dividir el lote para evitar que estén mucho tiempo apretadas en el corral de espera.

INIA también pidió a los productores evitar movimiento de animales en las horas de mayor temperatura y evitar prácticas que impliquen movimiento y encierro, como pesadas o dosificaciones, en las horas de mayor temperatura.

Hay que observar a los animales para detectar precozmente signos de estrés calórico (disminución del tiempo de rumia y descanso, menor consumo de materia seca, caída de la leche, aumento de la frecuencia respiratoria, jadeo y babeo, disnea, decúbito por tiempo prolongado). Prestar especial atención a las categorías más susceptibles (vacas en lactancia temprana, animales con patologías preexistentes, vacas con alta producción, vacas con baja condición corporal) ya que podrían ocurrir muertes en casos de olas de calor.

Ante la ocurrencia de casos clínicos, evaluar los niveles de ergoalcaloides (micotoxinas) en la dieta ofrecida, que pueden exacerbar los cuadros de estrés por calor. Las dietas de mayor riesgo son aquellas con granos de cereales (trigo, cebada, centeno) y pasturas de festuca o raigrás infectadas con hongos endófitos.

Rurales EL PAIS