Agricultura

Ventas anticipadas de soja siguen a ritmo muy lento

Afirman que está colocado el 25% de la cosecha estimada.

Siembra de soja. Foto en Twitter matcaf2011

Pablo Antúnez.

Las ventas anticipadas de soja uruguaya siguen bajas y a ritmo lento. Pese a que los precios no son malos, los productores prefieren no tomar riesgo.

El broker de granos Fernando Villamil, principal de la empresa Agrosud, estimó que “sobre una cosecha de 3 millones de toneladas debe haberse vendido entre 23% y 25%”.

En Argentina y Brasil los negocios anticipados están más adelantados. Las compras de soja argentina para la campaña 2017/18 acumulaban un total de 5,6 millones de toneladas a la primera semana del mes en curso, volumen que resultó ser el más alto en seis años, según destacó la Bolsa de Cereales de Rosario. En Brasil se estima que todavía son más altas.

En Uruguay la oleaginosa recién se está plantando y en esos momentos, según argumentó Villamil, “si los precios son buenos —normalmente—, se vende alrededor de un tercio de la cosecha estimada. Con ese volumen el productor se asegura de cubrir costos y no se toma tanto riesgo en cuanto a comprometer producción física que después no sabe si podrá cosechar”, agregó el especialista.

Otro tercio se vende después de pasar las fases de floración y llenado de grano, que son etapas críticas del cultivo y que pegan fuerte en los rendimientos. El tercio final se comercializa al momento de la cosecha.

Las ventas en los períodos citados son “normales” siempre y cuando haya “un escenario de precios bueno, que sean valores que remuneren los costos de producción”, explicó el broker uruguayo.

Villamil no pasó por alto que hoy se está en niveles de precios que “son más bajos que años anteriores, pero que igualmente, para los rendimientos esperados, estarían arrojando un resultado positivo. Obviamente que el resultado está integrado por rendimientos a cosechar y precios, por tanto, recién se está sembrando y hay incertidumbre sobre cuál será el desempeño del cultivo y el rendimiento final. Eso redunda en una venta lenta”.

Los anuncios de una alta probabilidad de contar con un año Niña, con lluvias por debajo de lo normal, también incide para que los productores sean mucho más cuidadosos al momento de vender anticipado. “La venta es una decisión de riesgo, si se vende algo que no se va a cosechar, se está tomando un riesgo que para cumplir con esa venta tendrá que salir al mercado a comprar lo que le faltó y si el precio es más alto, se va a tener una pérdida”, explicó Villamil a El País.

El mercado de la oleaginosa sigue mostrando los mismos signos que en las últimas semanas, influenciado por la cosecha de Estados Unidos y con una demanda firme apuntalada por China que sigue con importaciones fuertes. Hoy los importadores de China son los que están apuntalando los precios en el mercado mundial.

La incertidumbre está dada por la oferta final de soja en el mundo, que va a estar dada por la situación climática de aquí en más para las cosechas de Brasil y Argentina.

Hay que recordar que el Mercosur es el mayor productor mundial de soja y por consiguiente, su oferta, juega un factor decisivo en el comercio mundial de la oleaginosa. Mientras tanto, en Uruguay van avanzando las siembras en todo el país y se estima que el área del cultivo será similar o incluso superior al año pasado.

Rurales EL PAIS