Agricultura

“Si se ajustan los costos, la ecuación agrícola vuelve a cerrar”

El director ejecutivo de Solaris, Ing. Agr. Gabriel Bertea, consideró que son años de transición, donde hacer cerrar los números va a ser un desafío. Es optimista mirado el negocio a mediano y largo plazo. “El sistema agrícola está instalado y es una realidad para el país, para el agronegocio y para la región. Uruguay pasó a ser en el mapa sojero mundial un mercado, si bien pequeño, muy representativo”. Se mostró entusiasmado con el Programa “Expertos en Malezas”, un paquete de soluciones de herbicidas ante una problemática creciente.

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Foto: Ariel Colmegna.

Pablo D. Mestre.
-¿Cómo ve las perspectivas de siembra de cultivos de verano?
-Se habla de una caída entre un 10 a un 15%, que andaría alrededor de 1,2 millones, versus 1,4 millones del año pasado. Una caída significativa de áreas, pero sobre todo en zonas más marginales del país donde se venía haciendo soja y muchos campos van a sufrir un cambio de régimen. Eso en cuanto a superficie.
-¿Y en cuanto a lo que es uso de semillas?
-Vemos una tendencia en aumento de semilla de uso propio. Eso está asociado al bajo precio del grano de soja y a que la ecuación de la hectárea agrícola está muy ajustada en función del precio y los costos, algunos dolarizados y otros que han sufrido ajustes, como los fletes. Esto provoca que el costo de equilibrio esté muy cerca de los promedios productivos del país. Es un año donde el productor está siguiendo los costos muy de cerca y tratando de ajustar todas las variables.
-¿Qué cree que pueda pasar con la soja?
-Mi visión de largo y mediano plazo es que cuando el sistema soja se instala es muy difícil que vuelva para atrás significativamente. Esta caída de este año era lógica, porque uno se puede arriesgar más cuando hay precios altos, los productores toman más riesgos y van hacia áreas marginales. Eso es normal y es previsible que esas áreas hoy estén cuestionadas y haya una transformación de uso de esos suelos. También veo que, como contrapartida, el sistema soja, que incluye a todos los jugadores de la cadena: productores, vendedores de insumos, las empresas exportadoras, los prestadores de servicio, está instalado y la ecuación tiene que cerrar.
-¿Pero cómo?
-La variable de ajuste que tiene el productor en primera instancia es el valor de la renta de la tierra. Por otro lado puede haber una relación entre los precios de los commodities de los granos y algunos insumos que han ido a la baja, por ejemplo el glifosato. Y la ecuación tiene que volver a cerrar.
-¿Entonces?
-Creo que ajustando insumos, ajustando manejo, maximizando productividad y ajustando la renta de la tierra, la ecuación tiene que cerrar. En la campaña 14/15 y ésta 15/16 son años de transición, donde hacer cerrar los números va a ser un desafío, pero mirado a mediano y largo plazo veo que el sistema agrícola ya está instalado y es una realidad para el país, para el agronegocio y para la región. Uruguay pasó a ser en el mapa sojero mundial un mercado, si bien pequeño, representativo.
-¿Cómo es la propuesta de Solaris para el control de las principales malezas de verano?
-Estamos muy enfocados, con un programa que se lanzó en otros países: “Expertos en Malezas”. Estamos trabajando mucho con asesores privados, con organismos, con el INIA, Facultad de Agronomía, iniciando conversaciones y trabajo junto a Basf, porque estamos muy entusiasmados con el programa “Pem” que incluye un paquete de soluciones de herbicidas ante la problemática creciente de malezas tolerantes y resistentes ya también en los cultivos. El maíz resistente al glifosato pasa a ser un problema. Entonces se están volviendo a utilizar tecnologías o mezclas de productos herbicidas que habían sido dejado de lado por el avance de la soja transgénica y que hoy son realmente una necesidad por las malezas tolerantes que ha generado el uso reiterado de glifosato.
-¿Qué hicieron?
-Tuvimos que “desempolvar” de alguna manera productos que estaban en desuso, o productos nuevos como el Git de Basf que es una nueva molécula que está enfocada en nichos y problemáticas específicas para las cuales no había solución. Por ejemplo el control del maíz RR guacho, que hay que controlarlo con graminicidas. Es un nuevo nicho de mercado donde se reutilizan tecnologías que habían perdido uso masivo. Es un ejemplo del nuevo desafío de los agrónomos para volver a profundizar los sistemas integrados de control de malezas frente a los casos crecientes de malezas “difíciles” ya sea por resistencia o tolerancia a glifosato y otros mecanismos de acción de grupos herbicidas utilizados durante muchos años. Los graminicidas se están usando de nuevo, por ejemplo para controlar maíz RR “guacho” en cultivos subsiguientes, ejemplo en soja RR.
-¿En cuanto a inoculación de semillas de soja?
-Basf compró a nivel mundial la firma Becker Underwood, entonces tuvimos un salto tecnológico. Veníamos manejando la línea de Nitragin y pasamos a utilizar la línea de los productos de Becker Underwood que tienen mayor vida útil, son más larga vida sobre la semilla que esta línea que trabajábamos antes. Tienen un nivel de performance y de calidad superadora y en el Ministerio es el producto que más días de preinoculado le otorga a la semilla lista para sembrar, con más de 40 días. Productos de mucha tecnología que no sólo tienen alta concentración de bacterias sino que además un paquete tecnológico que va aplicado con el inoculante para tener esta longevidad y esta alta concentración. Estamos muy entusiasmados con toda la línea de producto Vault y el producto para lo que es la aplicación en la planta de semillas se llama Hi Coat.
-¿Y en sanidad de los cultivos?
-En este año “Niño” y por tanto lluvioso, se hizo una apuesta muy fuerte junto a Basf de acompañar toda esta situación de precios bajos comparados con los que venían, para apoyar esa situación. Y estamos con la propuesta agresiva en el mercado con el producto Ópera que es el número uno en cuanto a enfermedades en soja. Estamos entusiasmados porque podemos aportar una herramienta a un costo realmente muy diferenciado. Por eso apostamos fuerte, junto a Basf, para poner nuestro grano de arena en la ecuación de costos del productor y que pueda usar un producto de alta calidad y que le asegure máximo rendimiento.
-Hábleme del Vitasoil.
-Es una innovación, algo diferente a un agro insumo tradicional, es un producto totalmente orgánico producido bajo el sistema de Nanotecnología. Viene altamente concentrado, las dosis por hectárea oscilan entre 5 y 10 gramos. Y es un producto orientado a nutrir, fortalecer y mejorar determinadas características del suelo, principalmente actuando sobre los microorganismos benéficos que son los que ayudan a mejorar la estructura del suelo y contribuyen a hacer un suelo con determinadas características que van mejorando en cuanto a desarrollo radicular, en mejoras en vigor de las plantas en distintos cultivos.
-O sea es un producto que se aplica en el suelo y va destinado a nutrir.
-Exacto, a actuar sobre los microorganismos benéficos del suelo y eso mejora el Ph, va mejorando la estructura, va haciendo más disponible algunos nutrientes. Es un producto que está muy comprobado. Ya empezamos con trabajo de desarrollo el año pasado y este año ya colocamos una buena área. Trajimos un volumen conservador para que el productor vaya probando, que vayan viendo que el mismo productor participe junto con nosotros en el desarrollo del producto. Tiene más de 10 años, en Estados Unidos y en algunos países de América Latina está muy impuesto. Estamos teniendo excelentes resultados en Brasil y Paraguay, donde también somos representantes. Y tenemos gran expectativa porque es una nueva dimensión de productos que se van a ir incorporando y quizás hoy los vemos como raros o pocos convencionales, pero que va a ir masificando y con muy buenos resultados. Porque a lo largo de los años mejora la estructura de los suelos, lo que no es una cosa menor.
-¿Qué programa tienen para el Vitasoil?
-Hemos seleccionado una muestra de productores en todo el país, que les gusta estar en el proceso de desarrollo de los productos, innovar, y hemos creado un Programa de aplicaciones secuenciales, de 3 o 4 aplicaciones, comenzando en este verano, luego el invierno, el verano 16/17 y el invierno 17. Le damos al productor la facilidad de pagarlo en el momento de uso, o sea financiado hasta el 2017, apostamos al largo plazo. Tenemos gran expectativa y esperamos resultados que van a dar que hablar.

“El cambio en Argentina va a venir bien”.

¿Puede incidir en Uruguay el nuevo gobierno argentino, con quita de retenciones y nuevas políticas agrícolas?
-No creo que tenga una incidencia significativa. Sí lógicamente empresas de capitales argentinos que nunca dejaron sus operaciones allá y compartieron con las de acá, pueden retornar capital. Pero Uruguay es estratégico para todas esas empresas. Además la caída de las retenciones, en soja por lo menos, lo que el gobierno nuevo está anunciando es que caerían 5 puntos por año, quiere decir que tampoco de la noche a la mañana caerán, sino que en el caso de soja va a ser paulatino, porque realmente es un ingreso muy significativo para la Argentina.
Y por otro lado creo que el productor que ha venido a invertir a Uruguay ha hecho todo un desarrollo de los campos, ha hecho un desarrollo de la agricultura, un desarrollo de inversión importante y por tanto la operación Uruguay es estratégica. Independientemente que Argentina siga un rumbo en una dirección u otra, no cambia la visión que Uruguay es importante para todos los que apostaron hace más de 10 años.
Por lo que creo van a continuar con todas sus inversiones y que le dan diversidad a todos estos vaivenes que tiene Argentina y todos los países, porque también Brasil está pasando por un momento complicado, si bien la devaluación ha ayudado, ha otorgado ciertas ventajas en cuanto a costos, pero la economía está absolutamente definida en Reales. Es una situación complicada la de Brasil.
-¿No ve una amenaza entonces?
-No sólo no veo una amenaza, un cambio, sino por el contrario, si Argentina sigue políticas claras, se ordena, baja los niveles de corrupción y mejora sus indicadores económicos, le va a hacer bien a Uruguay, va a ayudar a que esa generación de prosperidad que están hablando, que vuelva ese círculo virtuoso y se vuelque también para acá.

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