Agricultura

Controles de soja uruguaya están funcionando, pero suben costos

Rechazo de camiones en puerto es alto y complica a empresas.

 

El sistema de control y las inspecciones de la soja uruguaya que se envía a China, en el marco del nuevo protocolo sanitario vigente, está funcionando bien, con un fuerte apoyo del sector privado, que enfrenta mayores costos.
Varias empresas exportadoras de la oleaginosa están registrando algunos rechazos de camiones con soja pre limpia cuando llegan al puerto y la carga está a punto de ser subida al barco, lo que provoca mayores costos, porque ese camión debe ser enviado a otra planta, hay que limpiar de malezas nuevamente su carga, cargarlo y volverlo al barco. “Tuvimos algunos rechazos de camiones que llegan pre limpiados a puerto, lo que incrementa el costo al importador y al productor en la prima que recibe por la soja”, aseguró a El País Juan Foderé, gerente comercial de la empresa Fadisol S.A..
En el caso de esta empresa, en soja de primera, tuvo “un promedio de 30% y en sojas de segunda -de rastrojo de trigo y cebada- está entre 12% y 15%”, explicó Foderé.
“Lamentablemente el protocolo nos complicó por los rechazos y no tanto a nivel logístico como todos pensábamos que era la gran complicación”, reconoció el empresario.
Agregó que “como fue una zafra relativamente corta y de cosecha tranquila, a nivel logístico no nos sentimos muy perjudicados. Sí a nivel de precios y costos”.
Días atrás, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, había descartado de plano que la soja uruguaya tuviera problemas este año en China tras la firma del nuevo protocolo y defendió lo firmado por el gobierno.
Más allá de las complicaciones que genera el protocolo a las exportadoras, por los costos extras, no hay problemas de demanda. “Queda soja por venderse y lamentablemente el productor no agarró los US$ 380 por tonelada y mucha soja quedó para vender ahora y no se pudo fijar precio”, explicó Foderé. El negocio viene cargando dos años de pérdidas.

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